LIBRO RECOMENDADO : Pompas fúnebres - (( Jean Genet ))

Titulo: Pompas fúnebres
Aut@r: Jean Genet
Editorial: Alba
Fecha de edición: 2004
Páginas: 368
Materia: Narrativa Masculina
22,50€ aprx
Pompas fúnebres (1947) es la tercera novela de Jean Genet y la primera que escribió fuera de la cárcel,
con la intención expresa de rendir homenaje a su joven amante Jean Decairn, combatiente de la Resistencia muerto en las barricadas de París en los días de la liberación.
En una fusión realmente perturbadora de códigos poéticos, el amor obsceno y el amor envuelto en un tornado de pétalos de rosa se mezclan en una representación que busca tal vez no sólo un nuevo lenguaje sino "nuevas reglas de vida".
Un Chant D'Amour es la única película que filmó el novelista, dramaturgo y poeta francés Jean Genet , película en blanco y negro, muda de min, 25, dirigida por Jean Genet, en 1950
De sus celdas, dos presos son capaces de comunicarse a través de un agujero en la pared que los separa.
Con el silencio cómplice de la guardia que está mirando por la mirilla, que se pondrá en contacto y el amor erótico con distintos elementos ...

En la década de 1950, la homosexualidad fue considerada una desviación sexual y su expresión pública fue severamente reprimida. Los infractores eran castigados con penas de prisión.
Esta es la razón por la película fue censurada y tuvo que esperar veinticinco años antes de ser distribuida
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Jean Genet

Jean Genet (París, 1910 - 1986).Narrador, ensayista y dramaturgo; como novelista consiguió que escenas eróticas y a menudo obscenas devinieran una visión poética del universo, y como dramaturgo fue un precursor del teatro de vanguardia, en especial de la corriente del absurdo.
Hijo de una prostituta, fue abandonado por su madre y criado por una familia de campesinos cerca de Morvan. A los diez años fue acusado de robo e internado en la institución para delincuentes Mettray. A pesar de ser inocente, el joven Genet decidió hacerse ladrón, ya que la sociedad lo había calificado como tal.
A los dieciséis años se fugó de casa y se alistó en la Legión Extranjera, de la que desertó para dedicarse a una vida de contrabando, robo y prostitución por varios países europeos.
A principios de la década de los cuarenta, mientras estaba en prisión, comenzó a escribir. Su primera obra, fruto de su larga experiencia carcelaria y su vida de delincuencia fue
El condenado a muerte (1942), que dedicó a un amigo condenado a la pena capital por homicidio. Pero es en Nuestra Señora de las flores (1944) donde Genet realiza un primer trabajo autobiográfico, acerca de la homosexualidad y la vida en los bajos fondos.
Sus obras siguientes, que son la parte esencial de su labor narrativa, al igual que la citada, están compuestas por una prosa lírica que se mezcla con el lenguaje de los bajos fondos y en ella vuelve a tocar la misma temática personal. Éstas son El milagro de la rosa (1946), Pompas fúnebres (1947), Querella de Brest (1947) y Diario de un ladrón (1949).
En 1947, detenido ya diez veces por robo, es condenado a cadena perpetua pero sigue escribiendo.
Sus novelas, calificadas de "poemas en prosa" y su prestigio literario hacen que un grupo de autores, artistas e intelectuales franceses, entre los que se encuentran Sartre y Cocteau, redacten una petición de liberación que le fue concedida por el presidente de Francia en 1948.
En 1947 Genet se inclina hacia el teatro, medio en el que se desarrollan sus obras más impactantes, y escribe Las criadas.
Esta obra marca su entrada en la corriente del absurdo. En ella dos criadas se van turnando para interpretar el papel de su señora moviéndose entre la realidad y la fantasía en búsqueda de sus identidades. El cambio de papeles y la inversión del bien y del mal son técnicas habituales del autor, que utiliza para denunciar la falsedad de los valores sociales y políticos.
A Las criadas le sigue Estricta vigilancia (1949), que retrata el mundo de la prisión, El balcón (1956), ambientada en un prostíbulo donde los clientes intentan transformarse en los personajes que desearían ser, Los negros (1958) y Los biombos (1961).
Tambien Una canción de amor ( Un chant d'amour ), película en blanco y negro, muda de min, 25, dirigida por Jean Genet, en 1950
En las décadas de los sesenta y los setenta, consolidada ya su fama internacional como autor, Genet va abandonando la literatura para luchar por la causa de "los proscritos y oprimidos" de la sociedad. En un viaje a los Estados Unidos se solidariza con los Panteras Negras y más adelante, en el Líbano, escribe en defensa del pueblo palestino.
De sus últimos ensayos cabe destacar Cartas a Roger Blin (1966), que versa sobre el teatro, y el libro que se editó de forma póstuma Un cautivo enamorado (1986).
Aunque su obra se consideró en un principio como pornográfica, Genet se definió enseguida como un existencialista comprometido con los problemas de la identidad y la alienación. Se le considera uno de los escritores más importantes del siglo XX y en 1983 se le concedió el Premio Nacional de las Letras Francesas..
Poco tiempo después Genet desarrolló un cáncer de garganta. Fue hallado muerto el 15 de abril de 1986, muerte probablemente causada por un traumatismo craneal tras una caída fatal. Casi olvidado, fue enterrado en el cementerio español de Larache, Marruecos.
Jean Genet
El condenado a muerte (fragmento)
" Sobre mi pescuezo sin armadura y sin odio, mi pescuezo
Que mi mano más ligera y grave que una viuda
Acaricia bajo mi collar, sin que tu corazón se conmueva,
Deja a tus dientes depositar su sonrisa de lobo.
Oh ven mi bello sol, oh ven mi noche de España,
Alcanza mis ojos que mañana habrán muerto.
Alcanza, abre mi puerta, entrégame tu mano,
Llévame lejos de aquí hasta alcanzar nuestro campo.
Pueden despertar el cielo, florecer las estrellas,
No las flores suspirar, ni de los prados la hierba negra
Acoger el rocío donde la mañana va a beber,
La campana puede sonar: sólo yo voy a morir.
¡Oh ven mi cielo rosa, oh mi canasta rubia!
Visita en esta noche a tu condenado a muerte.
Arráncate la carne, mata, trepa, muerde,
¡Pero ven! Deposita tu mejilla junto a mi redonda cabeza.
No hemos acabado aún de hablarnos de amor.
No hemos acabado aún de fumar nuestros Gitanes.
Podemos preguntarnos por qué las Cortes condenan
A un asesino tan bello que hace el día palidecer.
¡Amor ven a mi boca! ¡Amor abre tus puertas!
Atraviesa los pasillos, baja, camina ligero,
Vuela en las escaleras más ágil que un pastor,
Más propicio al aire que un vuelo de hojas muertas.
Oh atraviesa los muros; si hace falta camina en el borde
De los techos, de los océanos; cúbrete de luz,
Usa la amenaza, usa la plegaria,
Pero ven, oh mi fragata, una hora antes de mi muerte. "














