DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA ((((('DETRÁS DEL SIDA HAY MUCHA VIDA')))))

Según datos del Ministerio de Sanidad, en nuestro país hay alrededor de 150.000 personas infectadas de VIH. Aunque con el paso del tiempo la cifra de nuevos diagnósticos ha ido descendiendo progresivamente, solo en 2009 se registraron 2.264 nuevos casos en España.
En concreto, a lo largo de 2010 se notificaron 2.907 nuevos diagnósticos de VIH. El 82% eran hombres. En el 46% de los casos se trató de una transmisión entre HSH, en el 33% de una transmisión heterosexual y solo en un 6% de los casos se produjo entre usuarios de drogas inyectadas.
Todo indica que la falta de percepción de riesgo hace mella en el colectivo homosexual, como hace pocas semanas sugerían los especialistas en Enfermedades Infecciosas reunidos con ocasión del III Congreso Nacional de Gesida.
El 42,5 por ciento de esos casos, entre gays. Un dato preocupante que, según expertos como el doctor Bonaventura Clotet, "se debe a que muchos gays, especialmente los jóvenes, han perdido el miedo a la enfermedad porque creen que es algo que afecta solo a los ‘viejos'. Incluso les oyes decir que si se infectan, basta con tomar una pastilla al día.
Por eso, hoy en día un chico de dieciocho años que se acaba de infectar de VIH te argumenta que él pensaba que si practicaba sexo sin protección con otro chaval no existía riesgo de contagio por ser jóvenes".
Lo más preocupante es que el veinticinco por ciento de las personas infectadas de VIH desconocen que lo son.
"Ese es el motivo directo por el que se calcula que se producen dos de cada tres contagios. Esto se evitaría con el simple uso del preservativo y con la realización de pruebas de detección periódicas, sobre todo entre quienes han tenido prácticas sexuales de riesgo. El VIH no perdona y, si se le pierde el miedo, es que la sociedad va muy mal".
Fundador de la Fundació Lluita Contra la Sida, director del Institut de Recerca de la Sida IrsiCaixa e investigador de una vacuna (terapéutica y preventiva) para el VIH a través del programa HIVACAT, Bonaventura Clotet es un manantial de datos que nos ayudan a comprender en qué fase se encuentran los estudios científicos para encontrar un remedio contra el sida.
Si hubiera que resumir el año 2011 en cuanto a los avances que se han producido, Clotet es optimista: "hemos dado pequeños pero importantes pasos para encontrar una vacuna y favorecer la erradicación en personas ya infectadas.
En los últimos meses se ha logrado detectar cuáles eran las porciones más constantes que se dan entre todas las variantes del virus, es decir, las que permiten proteger mejor de la infección. Y se ha avanzado en conocer cuáles son las partes que desencadenan una respuesta importante de anticuerpos neutralizantes".
Los estudios con animales han dado buen resultado. Por ello, el doctor Clotet explica que la siguiente fase es "seguir avanzando en los estudios antes de realizar tests en personas infectadas,
para ver si pueden despertar una reacción inmunitaria que nos permita controlar la infección sin necesidad de continuar el tratamiento médico que reciben".

Una investigación en la que son cruciales los ‘controladores de élite', ese 0,5 por ciento de infectados de VIH que tienen el virus indetectable sin necesidad de tratamiento médico ("se está tratando de reproducir la respuesta que el sistema inmune de estos individuos aplica para luego reproducirlo en modelos de vacuna").
En estos últimos meses también se han producido avances científicos para lograr erradicar el virus de las personas infectadas. "Los tratamientos son cada vez más simples, menos tóxicos para el organismo.
El objetivo ahora es identificar nuevas interacciones entre el virus y las células donde se aloja para encontrar nuevas vías terapéuticas que eviten el relleno continuo de los reservorios virales". Bonaventura Clotet hace un nuevo llamamiento a la responsabilidad: "Es fundamental que el tratamiento médico se siga a rajatabla. Si no, el virus puede volverse más resistente, y ser necesario un tratamiento más costoso para la sanidad pública y más tóxico para el enfermo. Insisto: el VIH no perdona.
Y hay mucha desinformación. Por ejemplo, pocos saben que el veinte por ciento de los infectados desarrolla rápidamente la enfermedad y que, de ellos, en un cinco por ciento de los casos es tan fulminante la progresión que pueden morir en un año
. O que el diez por ciento de los pacientes se infecta de cepas altamente resistentes para las que los tratamientos menos agresivos son inválidos".
Por ello, de cara al Día Mundial de la Lucha Contra el Sida, el doctor Clotet tiene dos lemas claros. "Primero: tratamiento ya para todos los pacientes. Si el paciente lo cumple, el virus se hace indetectable y es mucho más difícil que pueda propagarlo a personas sanas. Segundo: más información, especialmente entre los jóvenes, en escuelas e institutos. Ha bajado el miedo y el respeto que se le debe tener a esta enfermedad".
Menos financiación para la investigación pública
El doctor Clotet es pesimista sobre los posibles recortes en la financiación de las investigaciones públicas relacionadas con el VIH. "Seguro que se producirán en los próximos meses e impactarán negativamente. Creo que es un error.
La inversión en I+D es lo que nos ayudará a salir antes de la crisis. Espero que el próximo gobierno que salga de las urnas, sea cual sea su color político, entienda la importancia de seguir investigando". Y es que los estudios sobre el VIH, un virus que afecta al sistema inmune en su punto más clave,
han contribuido a obtener resultados positivos a otras patologías que afectan a toda la población. "Gracias a lo que se ha trabajado en el sida también se ha avanzado en la hepatitis crónica, en el envejecimiento prematuro, en los tumores, el riesgo cardiovascular...".
El 5 de junio de 1981 se publicó en Estados Unidos el caso de cinco hombres homosexuales con una pulmonía por Pneumocystis carinii , un agente infeccioso muy poco frecuente.
Fue la primera de una serie de evidencias que permitieron describir una entidad clínica desconocida hasta entonces, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).
En 1983 se identificó el agente causal, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), unas siglas que ahora –a diferencia de otros muchos acrónimos de bacterias y virus– casi todo el mundo reconoce.

Este 2011 se conmemoran los 30 de años de los primeros casos de sida. En 30 años suelen pasar muchas cosas, pero la pandemia del sida, aparte de su dramático impacto,
ha hecho del mundo un lugar más pequeño y ha espoleado cambios impensables en 1981, no solo en el ámbito científico, sino en el económico, el social y el político.
En el ámbito científico, el estudio del VIH ha facilitado el desarrollo de tecnologías que han cambiado radicalmente la búsqueda biomédica,
de fármacos antirretrovirales (ARV) impensables hace 20 años y de nuevas aproximaciones preventivas.
Económicamente, al mismo tiempo que ha hipotecado el desarrollo de los países más afectados, ha creado un mercado sin precedentes para la industria farmacéutica y miles de puestos de trabajo en todos los sectores.
Socialmente, el sida ha sido capital para la defensa de derechos civiles básicos, ha cambiado la relación médico-paciente,
ha mediatizado las conductas sexuales de una generación y ha consolidado el tercer sector, haciendo de las oenegés una pieza imprescindible en la respuesta a la pandemia.
El sida ha cambiado también el discurso y la agenda política, tanto local como globalmente. Y –al menos en Occidente– ha pasado de ser una enfermedad letal a una enfermedad crónica; la estigmatización de los afectados ha disminuido; y en muchos países se ha articulado una respuesta efectiva.
La conmemoración de los 30 años es, pues, un buen momento para reflexionar sobre qué hemos hecho bien y qué no tanto.
El sida, como todas las crisis, pone de relieve la fortaleza y la debilidad de las sociedades. Hace poco, en una entrevista me preguntaron qué creía que era lo más relevante que debería suceder.
No dudé: evitar el reduccionismo biomédico, que las decisiones y la distribución de recursos se basen en la evidencia científica y que pierda el esnobismo que demasiado a menudo lo rodea.
Ciertamente, el sida, por sus características, ha ido acompañado de un excepcionalismo que no tienen otras enfermedades.
En Catalunya el resultado ha sido la existencia de centros clínicos, de investigación básica y de epidemiología –como el que tengo el honor de dirigir– vanguardistas en el Estado y competitivos internacionalmente; así como la consolidación de una red de oenegés que también ha liderado el discurso social y ha sido clave en el apoyo a los afectados.
Pero a veces el árbol nos impide ver el bosque; o dicho de otro modo, la preocupación por las formas no nos debe llevar a obviar el análisis objetivo de los resultados, ni la autocomplacencia impedir la imprescindible autocrítica por las cosas que no se han hecho bien.
En el Estado español, apenas ahora vemos los efectos positivos de la generalización de los programas de reducción de daños entre los usuarios de drogas por vía parenteral iniciados en los años 90,
y por eso seguimos siendo uno de los países europeos con la tasa de VIH más alta. Ahora, los hombres que tienen sexo con hombres
y los inmigrantes son los colectivos con un mayor crecimiento de nuevos casos de VIH y otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis.
La lucha contra el sida, en peligro por la falta de dinero (( INFORME ONUSIDA))
El dilema que hay que resolver ya, que no admite esperas, es el siguiente: o se mantiene y aumenta el compromiso financiero con la lucha contra el sida para acelerar los progresos y poder visualizar así el camino
hacia el final de la epidemia o bien retrocede la inversión por culpa de la crisis económica y, entonces, aumentan las infecciones y el virus vuelve a hacerse fuerte, casi como en sus inicios.
Para ONUSIDA, que acaba de publicar su informe anual sobre la situación global del VIH, la elección está clara.
"La crisis económica no puede ser una excusa para dejar de financiar los programas contra el sida, porque si eso ocurre pagaremos un precio altísimo más adelante. Lo malo no es sólo la crisis, sino el impacto que tiene.
El mundo corre el riesgo de enfrentarse a los peores momentos de la epidemia si la respuesta se detiene. No es sólo una cuestión de salud, sino de estabilidad social, de responsabilidad".
Los últimos datos, aunque siguen siendo preocupantes, invitan un poco al optimismo. En 2010 vivían en el mundo 34 millones de personas con VIH -algo más que el año anterior, fruto del mayor acceso al tratamiento-, se produjeron 2,7 millones de nuevas infecciones -un 21% menos en comparación con el punto álgido de 1997- y murieron 1,8 millones de seropositivos. Son cifras elevadas, pero podrían ser aún mucho más altas.

El informe recoge que el tratamiento antirretroviral ha evitado 2,5 millones de fallecimientos en países de ingresos medios y bajos desde 1995. Sólo el pasado año se evitaron 700.000 decesos por causas relacionadas con el sida.
Queda mucho trabajo por hacer pero "la visión de un mundo con cero infecciones, cero discriminaciones y cero muertes por sida comienza a rondar la imaginación de muchos.
Hace tan sólo unos años hablar del final de la epidemia parecía algo imposible, pero la ciencia, el apoyo político y la respuesta internacional hace que empiece a ser una meta tangible", afirma el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé. "Nunca antes habíamos asistido a un año con tanta ciencia, tanto liderazgo y tantos resultados en el campo del sida", afirma.
África Subsahariana sigue siendo la región más afectada. El 68% (22,9 millones) de todas las personas con VIH residen en la región, donde el sida ha acabado con la vida de un millón de africanos cada año desde 1998. No obstante, el informe refleja importantes mejoras. Las nuevas infecciones han descendido más de un 26% en la última década y sólo entre 2009 y 2010 ha aumentado un 20% el número de personas con acceso al tratamiento.
Preocupante es la situación de Europa del Este, donde ha habido un incremento de un 250% en el número de infectados desde 2001, principalmente por la propagación de la epidemia en Rusia y Ucrania.
"Lo positivo, dentro de la gravedad, es que son países que tienen recursos y el problema ha venido por falta de liderazgo y dejadez de las autoridades, algo que está cambiando.
La mayor parte de las transmisiones son por inyección de drogas y hay programas eficaces para evitar estos contagios, como ya demostró España en los 80", dice el doctor Loures.
Falta dinero
De los casi 15 millones de seropositivos que necesitan tratamiento en países de medianos y bajos ingresos, 6,6 millones lo recibían a finales de 2010, 1,35 millones más que el año anterior. "No podemos esperar a una vacuna, que no llegará en un futuro próximo.
Tenemos que centrar las estrategias en aquello que sabemos que funciona ahora y eso es el tratamiento.
Las últimas evidencias científicas demuestran que es un arma eficaz para prevenir las infecciones", señala el doctor Loures,
para quien si se consigue el reto de tratar a esos 15 millones que necesitan los fármacos en 2015 se podrán frenar en seco las nuevas infecciones.
Pero para eso hace falta dinero. "Los logros alcanzados hasta la fecha son el resultado de una inversión constante. Pero empieza a fallar y no podemos permitirlo. Hay que encontrar un nuevo pacto entre donantes, gobiernos y países pobres, un nuevo compromiso global".
Si se consigue la financiación necesaria, estimada entre 22.000 y 24.000 millones de dólares (entre 16.000 y 19.000 millones en euros)
para los próximos tres años, ONUSIDA calcula que se evitarían 12,2 millones de nuevas infecciones por VIH -1,9 millones en niños- entre 2011 y 2020. Asimismo se impedirían 7,4 millones de muertes.

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El reto se antoja difícil. Durante 2010, los programas frente al sida contaron con 15.000 millones de dólares (unos 11.000 millones de euros), menos de lo necesitado.
Y la ayuda internacional se redujo sólo el pasado año más de un 10%. "O nos esforzamos, ponemos el pie en el acelerador y avanzamos hacia el fin de la epidemia o volveremos a los peores tiempos", argumenta el director ejecutivo,
que reconoce que desde su organismo están manteniendo muchos diálogos para que los gobiernos comprendan esta realidad. "El G20 tiene que saber la situación y el impacto que la falta de recursos puede tener".
ONUSIDA fija las líneas a seguir en los próximos años para frenar la epidemia. Los puntos clave son los siguientes: dirigir los programas a las poblaciones de alto riesgo (trabajadores del sexo, hombres que se acuestan con hombres y usuarios de droga por vía intravenosa);
prevenir las nuevas infecciones en los niños; fomentar un cambio de los comportamientos de riesgo en los jóvenes; promover y distribuir los preservativos; aumentar el tratamiento, los cuidados y apoyo para las personas que viven con VIH y promover la circuncisión voluntaria en aquellos países con alta prevalencia del virus.
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CORTO DOCUMENTAL ((TIRAS DE MI PIEL - 2009))
Creo en la ecuación Visibilidad igual a Vida. Te cuento todo esto porque al contarlo me siento vivo. Mi vida está llena de huellas, de estigmas, de vida".
-Kike Poveda-
Esta pieza documental pretende proporcionar soporte,a una autobiografía ácida, honesta, controvertida, y vital,y manifiesta con claridad lo perteneciente al mundo de lo sombrío, de lo velado, al mundo de lo invisible...
En un simple acto de valentía sin precedentes,el protagonista aprovecha una fecha clave en su vida para compartir, ante la cámara, sus facetas más susceptibles,más desconcertantes, estigmatizantes y humanas Imborrables,
reprochables e intolerables marcas de vida,que Kike Poveda convierte en extraordinarias y legítimas,mediante su constante y vital proceso de revelado público
UN CORTO DOCUMENTAL QUE NO SE INFECTA, NI SE CONTAGIA, NI SE TRANSMITE; SIMPLEMENTE SE REENVIA.
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Es preciso repensar las intervenciones, pero mientras ya gastamos más de 700 millones de euros anuales en ARV,
los presupuestos destinados a prevención son proporcionalmente exiguos y casi siempre vinculados a campañas informativas, fotogénicas pero de incierta efectividad. ¿Esperaremos también demasiado?
La atención a los afectados se concentra en los grandes hospitales y el aumento de la supervivencia hace que cada vez haya
más pacientes en tratamiento y con buena calidad de vida; y los costes –pese a que se diga lo contrario– seguirán aumentando con la aparición de nuevos fármacos.
¿Es sostenible este modelo de atención y financiación? La creciente evidencia sobre la efectividad de los ARV tomados de forma continuada para prevenir la infección hará aún más complejo el marco de respuesta.
Retos, por tanto, no faltan, especialmente con la crisis. Por eso es más importante que nunca evaluar qué se hace y definir prioridades.
No podemos renunciar a todo lo que se ha conseguido científica, social y políticamente, pero tampoco caer en el error de instalarnos en el discurso excepcionalista,olíticamente correcto pero desvinculado de los resultados.
Como siempre, no es responsabilidad exclusiva de los políticos; hace falta el esfuerzo y sobre todo el debate abierto y honesto de todos, profesionales, activistas y responsables institucionales.
Ya sabemos que qui dia passa, any empeny , pero los hechos han demostrado que retrasar las acciones acaba saliendo más caro… y no solo económicamente.

30 años respondiendo al sida y celebrando la vida
Han pasado treinta años desde que el 5 de junio de 1981 se publicó en EE.UU. la existencia de cinco casos de hombres gais que padecían una rara neumonía,
y a los que siguieron otros aquejados de otras enfermedades que sólo aparecían en personas inmunodeprimidas y, por tanto, incapaces de defenderse de infecciones y cierto tipos de cáncer.
Un año después se establecería oficialmente la denominación de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), término acuñado por el activista gay Bruce Voeller.
El movimiento LGTB reaccionó y, así, ya en 1981 en los EE.UU se creó Gay Men Health Crisis y en 1982 la Fundación del Sida de San Francisco y en Reino Unido el Terrence Higgins Trust.
Fueron de las primeras asociaciones en atender a las personas con sida y defender su salud, derechos y dignidad.La detección, en occidente,
de estos primeros casos de sida en la comunidad homosexual, así como el creciente número de nuevos casos, el absoluto desconocimiento sobre sus causas
y su prevención, la ausencia de tratamientos, el grave y rápido deterioro físico de los enfermos, de su salud y su prácticamente inevitable muerte,
llevó a una gran parte de la sociedad a un estado de pánico e histeria colectiva que depositó una insoportable carga de estigma
sobre nuestra comunidad, así como sobre otros colectivos sociales en los que inicialmente se presentó la enfermedad: heroinómanos, haitianos y hemofílicos.
Se plantearon diversas teorías sobre la causa del sida, como el uso de drogas, la promiscuidad sexual, o que era un castigo divino contra los homosexuales y otras gentes de mal vivir.
Fueron los años de lo que se llamó la “peste rosa”, el “cáncer gay”, la enfermedad de las “cuatro haches”, de los “grupos de riesgo”, años de enfermedad, muerte, discriminación y marginación, de vi-das silenciadas por el estigma, el rechazo social, familiar, de ami-gos, amantes, de compañeros de trabajo, de seres queridos, del personal sanitario…
El sida significaba la muerte física pero también social de los afectados y afectadas… En 1983 en Denver, Colorado, hubo un congreso de gente afectada por VIH, en su gran mayoría hombres gais, en el que se aprobaron los llamados “Principios de Denver”,
en los que se estableció la denominación “personas con sida” frente a la de víctimas o pacientes, así como una serie de recomendaciones para luchar contra la discriminación de las personas con VIH, en su gran mayoría aún vigentes.
En 1984, Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, del Instituto Louis Pasteur de Paris y Robert Gallo, del Instituto Nacional del Cáncer de los EE.UU., identificaron el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) como el agente causante del sida mediante la destrucción del sistema inmunitario.
El descubrimiento del VIH permitió disponer un año después del primer test de anticuerpos, así como comenzar a investigar su tratamiento y vacuna.
Ya en 1983 estaban claras la vías de transmisión y los fluidos potencialmente infectivos, pero en el imaginario social seguían manteniéndose mitos y prejuicios, como por ejemplo, que era posible contraer el VIH por un estornudo,
darse la mano, compartir cubiertos, picaduras de mosquitos y un sinfín de ideas equivocadas que aún hoy en día siguen creyendo algunas personas.
Frente a esto, el movimiento asociativo LGTB empezó a hablar de prevención, de prácticas de riesgo, de sexo más seguro y del uso del preservativo como el instrumento más eficaz para evitar la transmisión del VIH.
En aquella época los hospitales eran un suplicio para los afectados: se aislaba a los enfermos, el personal sanitario no quería pasar por sus habitaciones, sus expedientes e informes llevaban un punto rojo de 1 centímetro de diámetro como aviso para el personal que los atendía,
los dentistas ponían cualquier xcusa para no arreglar una muela, en los servicios de los hospitales se les trataba con muy malas maneras…
Como también lo fueron los hogares, el trabajo, las comunidades de vecinos, etc., ya que las y los afectados eran a menudo rechazados por familias y amigos, despedidos de sus trabajos, desahuciados o acosados, en definitiva tratados como apestados.
El movimiento ciudadano de lucha contra el sida y hemos tuvimos que realizar un enorme trabajo para combatir los prejuicios, el estigma la discriminación y marginación social de las personas con VIH, pero además la respuesta al sida contribuyó a un progresivo y difícil avance en la lucha por nuestra dignidad y
derechos.
En esa tarea, trabajamos codo con codo no sólo los hombres gais sino también las mujeres lesbianas, con las que compartíamos y compartimos una misma lucha y que eran testigos de cómo el sida segaba la vida de compañeros y amigos.
En 1985 muere la estrella de cine Rock Hudson. Meses antes había salido de dos armarios: hizo pública su homosexualidad y su infección por VIH.
Su valiente acto y su muerte significaron un punto de inflexión en la percepción social del sida, poniendo cara a una infección que para entonces comenzaba a ser una pandemia internacional.
Un año antes, en 1984 había fallecido también a causa del sida el filósofo Michael Foucault. Le siguieron el pianista Valentino Liberace en 1987; el fotógrafo Robert Mapplethorpe en 1989; el poeta Jaime Gil de Biedma, el escritor Reinaldo Arenas y el artista Keith Haring en 1990; el cantante Freddy Mercury y el escritor Hervé Guibert en 1991; el actor Anthony Perkins y el director de fotografía Néstor Almendros en 1992; el bailarín Rudolf Nureyev en 1993; el director de cine Dereck Jarman en 1994,
y tantos otros y otras, en un incesante y alarmante goteo, la mayoría de ellos anónimos pero que permanecen vivos en nuestro recuerdo.
A mediados de los 80 empiezan a formarse en el estado español las primeras organizaciones de atención apoyo y asistencia a las personas con VIH/sida como el Comité Ciudadano Antisida en 1985 en Madrid, Gais per la salut (que daría lugar a Stop Sida) en 1986 en Barcelona y muchas otras.
Por fin, en 1987 se aprobó el primer medicamento antirretroviral, el famoso AZT, que no llegó a tiempo para muchos, pero que dio esperanza a otros. Mientras tanto en Nueva York nacía Act Up con su lema “silencio = muerte” y el gobierno de EE.UU. prohibía la entrada al país a las personas con VIH, veto
levantado en 2010.
El 1 de diciembre de 1988 en una cumbre de ministros de sanidad se instituyó el “Día Mundial de la lucha contra el sida”, teniendo esta fecha un significado de jornada de reflexión y solidaridad hacia el colectivo de personas que viven con el VIH, que padecen el sida y los que ya han fallecido.
En 1990 se crearía el símbolo lazo rojo para recordar a las personas fallecidas a causa del sida. En 1995 se introdujeron las terapias combinadas y en 1996 se presentaron en Vancouver los resultados que daban las combinaciones de diferentes medicamentos que mantenían el virus a raya.
La terapia antirretroviral de gran actividad fue devolviendo la esperanza de vivir a muchas personas, por lo menos en el primer mundo, los países en vías de desarrollo seguían, y siguen, con un importante y grave problema mortalidad asociada al sida.
Por ello, no podemos olvidarnos de aquellos países y comunidades, en Asia, en América Latina, en África, donde ser lesbiana, gay, transexual o bisexual es motivo de agresión,
humillación, violación y asesinato y donde tener VIH sigue significando exclusión social, violencia e incluso la muerte por falta de acceso a prevención, tratamiento, atención y apoyo.
A día de hoy, la infección por VIH es una enfermedad crónica que sigue sin tener curación ni vacuna, aunque afortunadamente disponemos de una gran variedad de tratamientos.
En nuestra comunidad, ha sido y sigue siendo la mayor amenaza para nuestra salud, especialmente para los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres así como para los trabajadores del sexo tanto mujeres transexuales como hombres, porque nos afecta de una forma desproporcionada.
Por otro lado, el estigma asociado al VIH, incluso en nuestra comunidad, sigue siendo uno de los mayores problemas para las personas con VIH y con el que debemos y podemos acabar.
Hace 30 años, el VIH y el sida entraron a formar parte de nuestra historia y de nuestra vida, diezmando nuestra comunidad y poniendo en riesgo nuestra salud,
sin que ello impidiera que le hiciéramos frente de manera decidida; y vamos a seguir comprometiéndonos con su prevención y con el apoyo a quienes viven con el VIH, en nuestro país y en el resto del mundo.
Podemos decir, y sentirnos orgullosos y orgullosas de ello, que llevamos 30 años respondiendo al sida, 30 años celebrando la vida y que vamos a seguir haciéndolo.


El número de casos de contagio por VIH en España se mantiene más o menos estable desde hace una década,
si bien, la transmisión del sida entre hombres que mantienen relaciones con hombres no ha dejado de crecer desde 2004, especialmente entre los que tienen de 15 a 24 años.
Según datos facilitados hoy por el director general del Plan Nacional sobre el Sida, Tomás Hernández,
cada año se diagnostican 3.500 casos en España y la mayor parte de ellos corresponden a varones homosexuales (2.264 nuevos casos en 2009).
Además, el número de contagios entre hombres de entre 15 y 24 años no ha dejado de crecer desde 2004, y ya representan el 14% del total

Hernández ha explicado que este año se cumplen 30 años desde que se diagnosticaron los primeros casos de esta enfermedad,
cuyo patrón epidemiológico ha cambiado mucho, ya que los primeros contagios se concentraban entre los drogodependientes y ahora se dan más entre los jóvenes que mantienen relaciones sexuales sin protección.
Por eso, ha subrayado Hernández, para prevenir el SIDA es "fundamental" contar con la participación
de los jóvenes que cada vez se inician más pronto en las relaciones sexuales y sólo suelen utilizar el preservativo en la primera relación
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Tarragona s'afegeix a la celebració del Dia Mundial contra la Sida amb diversos actes commemoratius
La jornada té lloc el proper dia 1 de desembre i serveix per informar, sensibilitzar i prevenir la malaltia
Amb motiu de la celebració, el proper dia 1 de desembre, del Dia Mundial contra la Sida, el Grup de Treball de Salut Sexual del Camp de Tarragona ha preparat diversos actes commemoratius a la ciutat de Tarragona.
La jornada s’obrirà a les 12 del migdia amb un acte commemoratiu a la plaça de la Font, on es llegirà un manifest i es donaran les dades actuals sobre la pandèmia, així com s’exposaran els darrers avenços en investigació.
A la tarda, a partir de les 17.30 h, a l’Espai Jove La Palmera, col·lectius culturals i juvenils de la ciutat participaran voluntàriament en un festival on es buscarà sensibilitzar
els assistents sobre la importància d’aquesta malaltia, des d’un vessant artístic i cultural, a través de la dansa, el teatre i l’acció-performance.
Al mateix espai s’instal·larà un punt amb informació sobre els recursos existents en matèria de Sida/VIH a la ciutat.
L’acte final es durà a terme a les 22 hores a La Vaqueria, on Oriol Giné, cantant de Bongo Botrako, i el grup Vergüenza Ajena oferiran un concert acústic.
Al local s’instal·larà també l’estand de prevenció i reducció de riscos SOM.NIT de Creu Roja Joventut, on s’informarà sobre drogues i es realitzaran proves d’alcoholèmia tots aquells que ho desitgin.
Les entrades per a aquest concert són gratuïtes i es poden recollir a partir d’aquest dilluns 21 de novembre a l’Oficina Jove del Tarragonès.
El Grup de Treball de Salut Sexual del Camp de Tarragona té com a objectiu principal impulsar campanyes per informar, sensibilitzar i donar suport a totes aquelles persones vulnerables amb risc de patir aquesta malaltia i està format per les següents entitats i organismes: Creu Roja, Assexora’t, H2o, UGT,
Creu Roja Joventut, Fundació ECOM, ASSIR-ICS Camp de Tarragona, CAS Tarragona, CSM Pere Mata, Col·legi d’Infermeria de Tarragona, Col·legi de Farmacèutics de Tarragona,
Hospital Sant Pau i Santa Tecla, Hospital Universitari Joan XXIII, Regidories de Salut, Joventut i Polítiques per a la Igualtat de l’Ajuntament de Tarragona i l' Agència de Protecció de la Salut de Tarragona.
Tarragona se suma a la celebración del Día Mundial contra el Sida con diversos actos conmemorativos
La jornada tendra lugar el próximo día 1 de diciembre y sirve para informar, sensibilizar y prevenir la enfermedad
Con motivo de la celebración, el próximo día 1 de diciembre, del Día Mundial contra el Sida, el Grupo de Trabajo de Salud Sexual del Camp de Tarragona ha preparado diversos actos conmemorativos en la ciudad de Tarragona.
La jornada se abrirá a las 12 del mediodía con un acto conmemorativo en la plaza de la Font, donde se leerá un manifiesto y se darán los datos actuales sobre la pandemia, así como se expondrán los últimos avances en investigación.
Por la tarde, a partir de las 17.30 h, en el Espai Jove La Palmera, colectivos culturales y juveniles de la ciudad participarán voluntariamente
en un festival donde se buscará sensibilizar a los asistentes sobre la importancia de esta enfermedad, desde una vertiente artístico y cultural, a través de la danza, el teatro y la acción-performance.
En el mismo espacio se instalará un punto con información sobre los recursos existentes en materia de Sida / VIH en la ciudad.
El acto final se llevará a cabo a las 22 horas en La Vaquería, donde Oriol Giné, cantante de Bongo Botrako, y el grupo Vergüenza Ajena ofrecerán un concierto acústico.
En el local se instalará también el stand de prevención y reducción de riesgos SOM.NIT de Cruz Roja Juventud, donde se informará sobre drogas y se realizarán pruebas de alcoholemia todos aquellos que lo deseen.
Las entradas para este concierto son gratuitas y se pueden recoger a partir de este lunes 21 de noviembre en la Oficina Joven del Tarragonès.
El Grupo de Trabajo de Salud Sexual del Camp de Tarragona tiene como objetivo principal impulsar campañas para informar, sensibilizar y apoyar a todas aquellas personas vulnerables con riesgo de padecer esta enfermedad y está formado por las siguientes entidades y organismos: Cruz Roja, Assexora 't, H2o, UGT, Cruz Roja Juventud,
Fundación ECOM, ASSIR-ICS Camp de Tarragona, CASO Tarragona, CSM Pere Mata, Colegio de Enfermería de Tarragona,
Colegio de Farmacéuticos de Tarragona, Hospital Sant Pau y Santa Tecla, Hospital Universitario Juan XXIII, Concejalías de Salud, Juventud y Políticas para la Igualdad del Ayuntamiento de Tarragona y la Agencia de Protección de la Salud de Tarragona.

Los eurodiputados del PP votan en contra de la resolución adoptada por el Parlamento Europeo con motivo del Día Mundial del Sida
Once eurodiputados del PP votaron en contra de la resolución adoptada este jueves por el Parlamento Europeo para hacer frente al VIH/sida en la Unión Europea y en los países vecinos, , y que contó con un abrumador apoyo (454 votos a favor, 86 en contra y 44 abstenciones).
Los eurodiputados populares se alinearon en esta ocasión con el sector más ultramontano de la eurocámara: la mayoría de los eurodiputados del Grupo Popular Europeo (representantes de otros partidos del centro-derecha europeo) votaron a favor.
La resolución, adoptada con motivo del Día Mundial del Sida, exige un acceso más equitativo a las medidas de prevención, pruebas, tratamiento y atención de los afectados y pide que la crisis económica no entorpezca la lucha contra la infección.
También se exige poner fin a la discriminación de los afectados tanto en la sociedad -a través de campañas de información- como en el acceso a los seguros de salud, a menudo con condiciones y precios abusivos para las personas que viven con el VIH.
En materia de salud sexual y reproductiva la resolución considera que se debe asegurar el asesoramiento confidencial y voluntario, las pruebas de detección y tratamientos contra el VIH y todas las enfermedades de transmisión sexual; la prevención de embarazos no deseados; el acceso igual y asequible a los anticonceptivos,
incluida la contracepción de emergencia; el aborto seguro y legal, incluidos los cuidados post-aborto; así como el cuidado y tratamiento para prevenir la transmisión vertical del VIH. los eurodiputados españoles que votaron contra la resolución fueron Pablo Arias, Pilar Ayuso, Pilar del Castillo,
Agustín Díaz de Mera, Luis de Grandes, Carmen Fraga, Carmen Mata, Jaime Mayor Oreja, Francisco José Millán, José Ignacio Salafranca y Aleix Vidal-Quadras,
todos ellos representantes del PP (el resto de eurodiputados populares españoles no estaban al parecer presentes).
Votaron a favor los eurodiputados que, encuadrados en diferentes grupos, fueron elegidos en representación de PSOE, CiU, ERC, IU, Iniciativa per Catalunya-Verds, PNV y UPyD.
Fuente : COGAM-FELGTB / EFE / ONUSIDA

















