Los obispos hacen campaña llamando a votar contra el matrimonio entre personas del mismo sexo //Crece el número de bodas gais en BCN ante la previsible victoria del PP// Pareja homosexual busca licencia

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Los obispos españoles comienzan a aplicar las directrices marcadas hace pocos días por la Conferencia Episcopal y entran ya en campaña recomendando no votar a partidos que apoyen el matrimonio igualitario, entre otros asuntos.
Especialmente activo se ha mostrado el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que ha pedido al Gobierno que surja del 20 de noviembre que aplique la “ley natural” en relación al matrimonio entre personas del mismo sexo…
Demetrio Fernández ha expresado en una entrevista que un matrimonio del mismo sexo “no es matrimonio, pues la relación entre personas del mismo sexo es una relación de amistad, pero no puede ser matrimonio, porque este, tal y como lo ha hecho el Creador, es la unión del varón y de la mujer abierto a la vida, y eso en personas del mismo sexo, nunca se da, ni se dará”.
Unas declaraciones poco sorprendentes, si se tiene en cuenta que Demetrio Fernández es uno de los obispos españoles más virulentamente homófobos.
Desde su anterior posición de obispo de Tarazona, Fernández animó de forma entusiasta a sus fieles a participar en la marcha homófoba de junio de 2005 en contra del derecho de gays y lesbianas a contraer matrimonio,
y en noviembre de 2006 publicó una carta titulada “Dios ama también a los homosexuales” en la que calificaba a la ley de identidad de género como “contraria a la verdad del hombre”.
“Es una extorsión del plan de Dios, no ayuda a las personas con dificultad en este campo y siembra la confusión en el ambiente social donde vivimos. A un niño o a un joven hoy le es más difícil vivir el plan de Dios con estas leyes que enrarecen el ambiente”, escribía entonces.
Eso sí, al mismo tiempo se mostraba comprensivo con las personas homosexuales siempre y cuando se mantuvieran castas. “Sea cual sea su inclinación (dejemos ahora lo que haya de biológico, psicológico o educacional), debe aceptarse a sí mismo como es y debe vivir su sexualidad en un clima de castidad, que le enseñe a amar gratuitamente.
La sexualidad humana también esta dañada por el pecado, y debe ser redimida por un amor creciente, para el que todo hombre cuenta con la gracia de Dios”, manifestaba en tono “compasivo” el ahora obispo de Córdoba.
Las declaraciones de Fernández han provocado la reacción del colectivo COLEGAS, cuyo presidente en Córdoba, Jhonatan Girón, ha recordado que España es un país aconfesional y le ha pedido al obispo que “deje gobernar y legislar a quienes tienen esa obligación política y moral”.

El obispo de Córdoba no ha sido el único en entrar en campaña. El obispo de Mallorca, Jesús Murgui, instó por carta a las parroquias baleares a llamar hoy, en las misas del domingo, a no votar el próximo 20-N a partidos que legislen a favor del matrimonio homosexual, el aborto o formas de cuidados paliativos que puedan asimilarse a la eutanasia.
La circular obedece a una orden acordada por la Conferencia Episcolpal Española el pasado 21 de octubre.
El candidato al Congreso por parte del PSM-Inciativa Verds-Equo-Entesa, Miquel Ensenyat, de 41 años, manifestó ayer por carta su rechazo como "creyente" y como "gay" a la petición del obispo Murgui.
"Me sorprende profundamente que la Iglesia considere que los gays y lesbianas son el principal problema en estos momentos de crisis, penurias y dolor para muchas familias de Mallorca", explicó.
Fuente : Europa Press / Público
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Crece el número de bodas gais en BCN ante la previsible victoria del PP

María José y María tienen 39 años y son pareja desde hace 12. Viven en Castelldefels y son madres de dos niños: Elena, de 6 años, y Albert, de 3. Se hubieran casado hace mucho -«tras cuatro o cinco años de noviazgo, como todo el mundo», relatan-, pero hasta el 2005 la ley no lo permitía.
Después llegaron los hijos y, claro, no estaban «para bodas», hasta que este año se han decidido a dar el paso. «No fue tanto por nosotras, sino por la familia. Los abuelos estaban preocupados por los niños.
Parece que si no te casas no acabas de ser una familia», prosigue. «Nunca está de más tener las cosas atadas», señala, ante la perspectiva de un hipotético cambio de legislación con la más que posible victoria electoral del Partido Popular el próximo 20 de noviembre.
Una razón que ha llevado al aumento de este tipo de enlaces, según han detectado las entidades que representan al colectivo.
«El recurso en el Constitucional del PP está ahí», apunta la recién casada. María y María José no son las únicas que han optado por darse el sí quiero «por lo que pueda pasar». El área metropolitana de Barcelona -en el caso de María José, Castelldefels- ha sido escenario en los últimos meses de numerosas bodas de muchas parejas de homosexuales en la misma situación. En una especie de cásese quién pueda.
Pese a la brusca crisis, en la que (casi) nadie está para grandes festejos, tan solo en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona se han celebrado hasta septiembre de este año 18 bodas homosexuales, cuatro más que durante todo el 2010.
José Benito, portavoz del Grupo de Amigos Lesbianas Gays Bisexuales y Transexuales (LGBT)-asociación ubicada en Sant Andreu- lanza un mensaje tranquilizador.
Mientras la ley del matrimonio homosexual esté en el Tribunal Constitucional, donde la mandó el propio PP, «no podrán tocarla». «Pero es momento de recordar que el PP
llevó la ley de matrimonio homosexual al TC», señala Benito, quien, como María José, asegura que la sensación entre el colectivo más que de miedo es de «inquietud».
«Pedimos que se resuelva el recurso de inconstitucionalidad y normalizar definitivamente la situación», insiste el activista, quien opina que el posible ascenso al poder de los conservadores no es «el principal» factor para nadie a la hora de casarse -el matrimonio es un tema de amor-, pero ayuda.
TRABAJAR POR LA NORMALIZACIÓN / La hiperactiva Asociación de Familias LGBT -con sede en la calle de Verdaguer i Callís, muy cerca del Palau de la Música- está trabajando duro desde hace varios meses para «visualizar» sus familias. «Para que la sociedad vea que somos familias tan buenas o malas como cualquier otra, ni más ni menos», relata con una sensatez aplastante Elisabet Vendrell, presidenta de la entidad.
El objetivo de este grupo -con más de 300 familias asociadas- es que la ciudadanía vea con total normalidad a las familias homoparentales (con los dos progenitores del mismo sexo).
«Si el PP suprimiera ahora el matrimonio gay sería como cuando el dictador Franco anuló el divorcio instaurado durante la república», recuerda Vendrell cargada de razón.
El objetivo de fondo de estas familias es lograr que, si el PP si lo propusiera, o si quiera lo insinuara, la sociedad en pleno -no solo el colectivo homosexual- se echara las manos a la cabeza y saliera a la calle, dado el caso.
Crear un estado de opinión. Y eso es un trabajo que hay que hacer día a día, como saben y, sobre todo, como hacen con convicción.
«Se ha avanzado mucho y no podemos permitirnos dar un paso atrás», apunta Benito. Vendrell explica que la situación actual en Catalunya es «casi, casi» ideal. El código civil catalán ya permite a las parejas de hecho adoptar hijos. Pese a eso, cuando alguna pareja homosexual acude a la asociación a preguntarle si les recomienda casarse o no, Vendrell recomienda siempre que sí.
En esa misma línea, la Asociación de Familias LGBT está elaborando un documental audiovisual en el que se narra la vida de siete familias «distintas» en siete países distintos. Right to love (derecho a amar), como se llama el documental, muestra cómo Catalunya es un referente (. «Nuestra legislación en esta materia es un bien a exportar, algo nos hace transmitir al mundo la imagen de una sociedad civilizada, abierta», concluye.
Actualmente, el matrimonio entre dos personas del mismo sexo es legal solo en 10 países como tal, y en 32, con otras denominaciones. Pero la alerta que viven las entidades LGBT en Barcelona no es infundada, ya que se han prohibido en una treintena de estados de EEUU, donde a nivel federal no están reconocidas.
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Pareja homosexual busca licencia (por Eva Peruga Defensora de la Igualdad de El Periódico)

(Durante la Segunda Guerra Mundial en los campos de exterminio los nazis marcaban a los homosexuales con un triangulo rosa invertido y con uno negro a las lesbianas y prostitutas , entre otros . Con el tiempo estas dos figuras se han convertido en todo un simbolo de orgullo de gays y lesbianas)
Lo peor para una persona que se dedica a la política, aparte de que no hablen de ella, es estar desfasada respecto a la sociedad y a sus electores. Por eso, cuesta entender que la homosexualidad y los matrimonios entre personas del mismo sexo resurjan como arma electoral. En momentos como estos hay que apostar por lo clásico frente a lo antiguo.
Bajo las notas inteligentes de Johann Sebastian Bach, desempolvamos cuatro ideas de la Ilustración que nos dejó la separación de poderes y la bifurcación entre Estado y religión, que permitió avanzar a ambos. En su libertad, especialmente. Un tiempo en el que la persona logró la categoría de impulsora y constructora del mundo y sus ideas. Han pasado tres siglos y mucha gente caída en el empeño de cuadrar la sociedad y las leyes a la aspiración universal a la no discriminación.
ES CIERTO QUE existe el racismo, el sexismo y la homofobia, a pesar de la falta de argumentos racionales contra la homosexualidad y la diferencia de sexos. Sin estos fundamentos, ¿por qué recuperar antiguallas o prejuicios a los que solo se aferra una minoría? Hay que estar a la altura de la sociedad, cuya mayoría considera el matrimonio homosexual como un derecho de ese colectivo y de todas aquellas personas que quieren verse reflejadas en las leyes y en sus políticos.
Esta semana, EL PERIÓDICO publicó el aumento de bodas homosexuales en Barcelona ante el temor a que el PP revoque la ley si gana el 20-N. Aunque aún no se sabe si el PP llevará este punto en su programa, parece que no hay intención de cambiar nada. No sucederá como cuando Franco derogó el divorcio y las parejas en esa situación se encontraron casadas de nuevo.
El primer ministro británico, el conservador David Cameron, dijo este mes tras anunciar una consulta sobre el matrimonio homosexual: «Esto va sobre la igualdad, pero también va sobre otra cosa: el compromiso.
Los conservadores creemos en los lazos que nos atan; que la sociedad es más fuerte cuando nos ofrecemos nuestros votos y nos apoyamos el uno al otro. Así que no apoyo el matrimonio gay pese a ser conservador. Lo apoyo por ser conservador».
Cameron resuelve varios escenarios: sitúa a su país entre los que lideran los derechos ciudadanos, da un fuerte apoyo a las familias y, con esto, rescata a muchas de ellas -porque las parejas homosexuales existen, con y sin hijos- de una indefensión legal y trato discriminatorio en materia social, fiscal, sanitaria, hereditaria.
No es el único conservador que ha apoyado las leyes que normalizan estas uniones. Por tanto, jugar a la ideología con este tema es cuando menos tramposo.
Los totalitarismos, el nazismo, los fascismos están unidos por la homofobia, por el desprecio de los derechos humanos. En Irán, las autoridades afirman que no hay homosexuales y, si descubren alguno, pueden ejecutarlo.
He leído que las teocracias son el peor sistema para defender la libertad religiosa. Si en el fondo de lo que se habla estas últimas semanas aquí y allá es de religión y de Dios, habrá que volver a los clásicos, en este caso a la Ilustración, para recordar que ya entonces la fe se trasladó de Dios a las personas.
La religión, en todo caso, no debería ser fuente del ordenamiento jurídico para todos aquellos que ya pasamos por el siglo XVIII.
Por favor, no digan que tienen muchos amigos homosexuales. Que los homosexuales son enfermos. No sean hipócritas al rechazar la adopción cuando esta se hace de mil maneras. La mayoría se casa para ser una familia. Por amor. ¿Hay algo más bonito?
Fuente : El Periódico

















