Ratzinger hace un llamamiento a las iglesias ortodoxas para caminar unidos en la oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo // La Conferencia Episcopal chilena ha enviado una carta al presidente del país en contra de las uniones homosexuales

Joseph Ratzinger ha concluido su visita oficial a Alemania con un llamamiento a las iglesias ortodoxas a caminar junto a la iglesia católica en temas como la oposición al matrimonio entre personas del mismo, que católicos y ortodoxos comparten.
Fue en Friburgo, importante sede arzobispal de la iglesia católica alemana y última etapa de su viaje, tras Berlín y Erfurt. “Las iglesias cristianas deben caminar juntas para dar un testimonio pacífico de comprensión y unidad entre los pueblos“, afirmó.
“La fe en Dios, creador de la vida, y el permanecer absolutamente fieles a la dignidad de cada persona fortalece a los cristianos
para oponerse con ardor a cualquier intervención que manipule y seleccione la vida humana“, añadió, para destacar después la importancia de “preservar de toda interpretación errónea la integridad y la singularidad del matrimonio entre un hombre y una mujer“.
Ratzinger confirmó que de entre las diferentes comunidades cristianas la más cercana al catolicismo es la ortodoxa en tanto “católicos y ortodoxos poseen la misma estructura de la iglesia de los orígenes y por ello podemos esperar que no esté muy lejano el día en que de nuevo podamos celebrar juntos la Eucaristía“.
La iglesia católica y las iglesias ortodoxas, mayoritarias tanto en Grecia como en Rusia y otros países de la Europa del Este, comparten además su virulenta oposición al reconocimiento tanto del matrimonio entre personas del mismo sexo como de otros derechos LGTB.
La visita a Friburgo cerró definitivamente la visita oficial de Ratzinger a Alemania, marcada por las protestas tanto de colectivos LGTB (que protagonizaron una sonada protesta en Berlín) como de otros grupos y colectivos sociales,
que también se manifestaron en Erfurt y Friburgo. Entre ellos, víctimas alemanas de los casos de pederastia protagonizados por miembros del clero católico y por los que el propio Ratzinger, en calidad de ciudadano alemán, ha sido recientemente demandado ante la Corte Penal Internacional de La Haya acusado de ocultación de los mismos.
Fuente : Público
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La Conferencia Episcopal chilena ha enviado una carta al presidente del país en contra de las uniones homosexuales

El cardenal Jorge Medina ha enviado una carta al presidente chileno Sebastián Piñera, en representación de la Conferencia Episcopal, en la que exige el rechazo del político hacia leyes que reconozcan a las parejas del mismo sexo.
Medina ha expresado que "la única convivencia legítima entre varón y mujer es la que se funda en el matrimonio indisoluble y abierto a la procreación".
Una "relación sexual fuera del matrimonio entre personas solteras de distinto sexo es una ofensa a Dios, y por lo tanto un pecado, y recibe en las Santas Escrituras el nombre de fornicación o concubinato", expresó el religioso en la carta dirigida al presidente chileno.
Medina continuó manifestando que "cuando esa convivencia se realiza entre una persona que está unida a otra en matrimonio, esa conducta tiene, en boca del mismo Jesucristo, el calificativo de adulterio. Si la relación se verifica entre personas del mismo sexo, recibe el nombre de Sodomía. Todo esto consta claramente en las Sagradas Escrituras, que son palabra de Dios, y no señalo los lugares porque son bien conocidos".
El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) ha criticado la carta del cardenal alegando que "la única ofensa aquí es tratar a la diversidad de personas, parejas y familias como pecadoras o sodomitas sólo porque no se ajustan a las absolutistas, autoritarias e ignorantes creencias [...] Medina tiene una clara obsesión por reducir a la diversidad familiar al acto sexual, desconociendo el amor y el afecto que las une e involucra".

















