Cuatro jóvenes son juzgados por insultar y amenazar a un transexual y a su novio // Dos nuevas agresiones de probable carácter homófobo sacuden Londres

"Me llamaron maricón y travesti de mierda", declaró la joven . "Puede ser que le dijese 'Manolo' por si se llamaba así, pero no me acuerdo", alegó uno de los acusados en la vista
Un transexual y su novio aseguran que tuvieron que soportar todo tipo de insultos y amenazas cuando hace un año pasaron delante de un grupo de adolescentes que estaban con sus motos en la calle Europa, en la zona de Os Mallos. Dos de los cuatro acusados, que no conocían a la pareja, reconocieron que profirieron insultos, pero negaron las amenazas. "Pasó por allí y alguien le dijo 'Manolo'. Fue uno de nosotros, pero lo hizo con voz de burla, por eso no sé quién fue", declaró uno de los sospechosos durante el juicio,
"El único problema que tienen conmigo es que soy transexual. No los conozco de nada. Ese día salí a pasear con mi novio y cuando estábamos llegando a una tienda me empezaron a insultar. Me llamaron maricón, travesti de mierda, me dijeron que tenía el culo abierto...", contó ayer durante el juicio una joven transexual que denunció a cinco adolescentes, entre ellos una chica, por perseguirla a ella y a su pareja, amenazarlos e insultarlos el año pasado en la calle Europa, en el barrio de Os Mallos.
En el banquillo de los acusados solo se sentaron los cuatro chicos sospechosos de agredir verbalmente a la joven y a su novio. Dos de ellos admitieron que insultaron a las víctimas, mientras que los otros negaron los hechos. "Pasó por allí y alguien la insultó, le dijo 'Manolo'. Fue uno de nosotros, pero lo hizo con voz de burla, por eso no sé quién fue", reconoció unos de los acusados.
"¿Por qué le llamaron así? Está acreditado que no se llama así y en su DNI no figura. No consta en ningún documento que obedezca a semejante término. Me explica qué significa", le dijo al imputado la magistrada del Juzgado de Instrucción número 3 de A Coruña. "Una falta de respeto, supongo. Fue un nombre de hombre", respondió el denunciado, que contó que le había llamado "travesti", "maricón de mierda" y "cosas así", pero negó que la amenazase con "rajarla". El adolescente afirmó que se fue antes de que llegase la policía para evitar "problemas".
Otro de los imputados afirmó que llegó al lugar de los hechos cuando estaban los agentes y que no recordaba nada. "Si hubiese estado allí puede ser que le dijese 'Manolo', pero no me acuerdo. Lo dije por si se llamaba así", indicó el adolescente. La víctima aseguró que le pidió a la dependienta de la tienda delante de la que presuntamente sucedió la trifulca que acudiese como testigo al juicio, pero que prefirió no hacerlo. "Me dijo que los dejara, que no me metiera en problemas porque siempre andaban metidos en follones y que no los daba sacado de allí", declaró la perjudicada, quien indicó que el día de los hechos los jóvenes estaban con sus motos en la puerta del establecimiento. "Estaban como si fuese un botellón, pero de día", aseguró.
La víctima afirmó que los acusados provocaron un gran revuelo en el barrio. "La gente se asomó a las ventanas para mirar del follón que había", relató al tiempo que recalcó que los adolescentes la persiguieron. "No volví a esa tienda por miedo. Venían todos como una avalancha. Uno me dijo que tenía antecedentes y que como llamase a la policía y sus padres no lo dejasen salir por la noche me iba a rajar", señaló.
Uno de los sospechosos testificó que la policía los paró y los registró "como muchas veces". El imputado, que está en un centro de menores, dijo que los agentes suelen "parar" a su pandilla de amigos "por rutina".
El novio de la víctima aseguró que él también sufrió los insultos de los acusados. "Me dijeron maricón, que tenía el culo abierto y que me iban a rajar. Nosotros cogimos y nos fuimos, pero como veíamos que la cosa se agravaba, por miedo, llamamos a la policía", relató el denunciante.
"Les insulté, vale, pero eso que dice que fui hacia ella a pegarle es mentira", indicó uno de los adolescentes. Dos de ellos negaron haber participado en los hechos, mientras que los otros solo admitieron los insultos, no las amenazas. Al finalizar el juicio uno de los acusados utilizó su derecho a la última palabra y dijo: "Lo de las amenazas es una gilipollez".
"Lo de la gilipollez se lo guarda. Utilice otros términos", le interrumpió la juez, que constantemente tuvo que llamar la atención de los sospechosos porque no respetaban el turno de palabra.
"Si nos mira o nos conoce sabría que jamás le diríamos si llama a la policía mi mamá me va a pegar. Eso no es normal.
No es normal que denuncie a cuatro personas por llamarle 'Manolo", subrayó el joven en tono burlesco, por lo que fue, una vez más, llamado al orden por la magistrada del Juzgado de Instrucción número 3 de A Coruña.
Los denunciantes solicitaron la condena de los cuatro acusados, mientras que los adolescentes pidieron su absolución. Ninguna de las partes acudió con abogado al juicio, celebrado ayer por la mañana en Instrucción 3.
Fuente : La Opinión
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Dos nuevas agresiones de probable carácter homófobo sacuden Londres
Dos nuevas agresiones de probable carácter homófobo han ocurrido en la capital británica. Un hombre de 42 años, cuyo nombre no se ha divulgado, fue golpeado el domingo 3 de abril, poco antes de medianoche, por tres jóvenes en Clapham Common, una conocida zona de cruising del sur de Londres.
Tiene la nariz rota y contusiones varias. Un día antes, en la madrugada del sábado, fue agredido en pleno centro de la capital Philip Sallon, un conocido organizador de eventos gays, al que patearon la cabeza y dejaron inconsciente.
Los agresores de Clapham Common fueron tres jóvenes de color de poco más de 18 años. La Policía está investigando y ha pedido la colaboración de todos aquellos ciudadanos que se encontraran cerca del lugar por si pueden aportar alguna pista.
Por otra parte, y aunque asegura que se trata de un incidente aislado, la Policía también ha hecho un llamamiento a todas las personas que frecuentan las áreas de cruising a ser cautos y mantenerse en todo momento vigilantes.
Por lo que se refiere a Philip Sallon, fue agredido en pleno Picadilly Circus por dos hombres que al parecer le robaron el reloj tras dejarlo inconsciente. Según algunos testigos, los atacantes profirieron además insultos de carácter homófobo.
Afortunadamente, pese a la gravedad de la agresión (Sallon sufre al parecer fractura craneal) parece que se recuperará sin secuelas físicas importantes. Sallon ha recibido ya la visita en el hospital de uno de sus más conocidos amigos, el cantante Boy George.
Nuevos datos sobre otras dos agresiones
Ya se tienen algunos datos más, por cierto, sobre dos de las agresiones a las que nos hemos referido en los últimos días. Por lo que se refiere a la muerte de Murray Seidman, ocurrida en Pensilvania (Estados Unidos), cuyo asesino John Joe Thomas lo mató golpeándole con una piedras, “siguiendo el mandato del Antiguo Testamento”,
porque según afirmó Seidman le propuso mantener relaciones, se ha sabido que Thomas es sacerdote mormón (posición que alcanzan numerosos jóvenes mormones) y que había bautizado a Seidman en esta confesión religiosa.
El hermano de Seidman, por cierto, ha negado que este fuera gay, ha revelado que al parecer presentaba algún tipo de deficiencia mental, y ha acusado al joven Thomas de asesinarlo por motivos económicos (al parecer sería el único beneficiario de su testamento).
Por lo que se refiere a la agresión al joven Damian Furtch, ocurrida a la salida de un restaurante McDonald’s en Nueva York, ya ha sido identificado el agresor, Anthony Bray, un “sin techo” de 21 años.
Este niega que se tratara de una agresión homófoba, alegando que él mismo es gay, y argumenta que la agresión se debió a que Furtch lo trató de forma irrespetuosa.
Furtch, que inicialmente denunció haber sido agredido por dos hombres (las fuentes no aclaran este punto) ha declarado sentirse indignado porque Bray no haya sido acusado de crímen de odio, sino simplemente de agresión común.
El joven afirma que está deseando que llegue el juicio para poder defender su versión e insiste en que, gay o no, el agresor gritaba insultos homófobos mientras lo golpeaba.
Fuente : PinkNews

















