Dos policías despedidos por homofobia


La capital del Estado de Colorado, Denver, fue protagonista en el año 2009 de las agresiones injustificadas de un policía hacia un hombre homosexual que no estaba empleando en absoluto la violencia.
Durante una noche, dos agentes de policía se acercaron a un pub estadounidense tras una llamada a dichos cuerpos de seguridad.
La policía detuvo a un hombre, y su pareja, que se encontraba tranquilamente hablando por teléfono con su padre, fue golpeada de forma injustificada.
La fuerza excesiva que la policía empleó fue omitida en un informe que los dos agentes que habían acudido al pub realizaron.
En dicho informe se alegó que el hombre homosexual se había puesto violento, y que ante ello, la fuerza estuvo obligada a emplearse.

En cambio, unas cámaras de seguridad grabaron la escena, y desmontaron el informe policial, ya que demostraron que el chico gay no había producido ningún altercado, siendo agredido brutalmente sin justificación alguna.
Ante ello, ahora acaban de ser despedidos, dos años después, y se ha emitido una disculpa por parte de la policía local, manifestando que su personal debe realizar "un trato justo a todas las personas".
Colectivos LGTB y periódicos de la ciudad han especulado sobre la posible homofobia que conllevó que los policías emplearan la violencia sobre un ciudadano pacífico.

















