Detienen a varios universitarios, entre ellos activistas LGTB, acusados de participar en una protesta en la capilla de la Complutense

Cuatro miembros de asociaciones del ámbito universitario, uno de ellos del colectivo LGTB RQTR, fueron detenidos (y posteriormente liberados)
este viernes acusados de participar en una protesta que tuvo lugar el pasado 10 de marzo en la capilla del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid (una universidad pública),
que por su carácter supuestamente irreverente ha despertado las iras de partidos y organizaciones de derecha y extrema derecha.
La protesta, protagonizada fundamentalmente por mujeres, se desarrolló en la capilla del campus que la Universidad Complutense de Madrid tiene en Somosaguas, en el que se sitúa, entre otras, la Facultad de Sociología y Ciencias Políticas.
El acto consistió, según una de las participantes, en una performance “contra el sistema patriarcal y el poder de la iglesia”.
Al parecer, en el curso de la protesta dos de las chicas se desvistieron de cintura para arriba y se besaron en el altar,
mientras que entre algunas de las asistentes se escucharon consignas como “menos rosarios y más bolas chinas” y “contra el Vaticano poder clitoriano”, que por su carácter “blasfemo” han despertado una fortísima movilización de los sectores políticos y mediáticos más conservadores,
incluido el Partido Popular (PP) cuya secretaria general, María Dolores de Cospedal, pidió al Ministerio del Interior “detener a los responsables”.
Según indican los medios, el capellán como tal no ha presentado denuncia, y niega que lo haya hecho el propio arzobispado de Madrid,
que gestiona la capilla en virtud de un convenio firmado con la Universidad Complutense cuando Gustavo Villapalos
(posteriormente consejero de Educación de la Comunidad de Madrid con el PP) era rector. Quien sí lo han hecho es la organización ultraderechista Manos Limpias.
Los estudiantes habría sido acusados de un presunto delito “contra la libertad de conciencia y los derechos religiosos” por el que podrían llegar a ser condenados, en caso extremo, a una pena de hasta seis años de cárcel.
En paralelo a las denuncias, y ya en el ámbito estrictamente universitario, desde el rectorado de la Universidad Complutense
se ha condenado lo sucedido y se ha abierto un expediente informativo, pese a lo cual desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid
se ha pedido la dimisión del rector, Carlos Berzosa, que goza de escasas simpatías entre el Ejecutivo de Esperanza Aguirre.
Conviene precisar que el incidente tiene lugar además en el contexto del proceso electoral abierto para elegir el próximo 6 de abril al sucesor de Berzosa, una vez que este ha agotado sus dos mandatos.
RQTR y Contrapoder, las dos organizaciones a las que pertenecen los detenidos, emitieron hace varios días un comunicado en el que negaron ser las organizadoras de la performance, pese a identificarse
“tanto con el desarrollo estrictamente pacífico de la representación teatral, como con su contenido, de crítica a las posiciones machistas y homófobas defendidas por la Iglesia Católica y su presencia privilegiada en espacios públicos y formalmente laicos como la Universidad”.
Fuente : El País

















