Maryland, próximo estado de Estados Unidos en discutir el matrimonio entre personas del mismo sexo

Maryland puede convertirse en el próximo estado de Estados Unidos en permitir a gays y lesbianas contraer matrimonio.
La próxima semana se presentará un proyecto de ley en ese sentido en la Cámara de Representantes del estado, que podría ser votado en próximas semanas.
Maryland (al igual que Nueva York) ya reconoce los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados fuera, pero no permite su celebración en su territorio (como sí hacen ya Massachusetts, Connecticut, Iowa, Vermont, New Hampshire y Washington D.C.).
Algo que puede cambiar si la legislatura del estado, controlada por los demócratas (que gozan de una amplia mayoría en Cámara de Representantes y Senado de Maryland, que consiguieron mantener en las elecciones de noviembre) dan su visto bueno al proyecto de ley.
La iniciativa contaría con el apoyo del Gobernador, Martín O’Malley, un demócrata también reelegido en noviembre y que hace pocas semanas confirmó que si la legislatura aprueba una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo él la firmará sin dilación.
Organizaciones a favor de los derechos LGTB como Equality Maryland o Freedom To Marry ya han anunciado su intención de trabajar duro para conseguir que el matrimonio igualitario sea una realidad en Maryland.
No lo tendrán fácil: organizaciones opuestas a los derechos LGTB, como la conservadora National Organization for Marriage,
están gastando ingentes sumas de dinero en ese estado para impedirlo. Su estrategia para por conseguir que el tema sea llevado a referéndum.
Casi en paralelo al anuncio de la presentación del proyecto de matrimonio en la Cámara de Representantes, el senador republicano Allan Kittleman
anunció hace pocos días la presentación de otro proyecto de ley de uniones civiles ante el Senado, que cubriría a parejas tanto del mismo como de distinto sexo.
Para muchos, se trataría de una maniobra distractiva cuya finalidad sería atraer hacia las uniones civiles a aquellos demócratas “tibios”
que se podrían sentir más cómodos votando en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo si se les ofrece como alternativa una ley de uniones civiles.
No está claro, de todas formas, la intención de este movimiento, sobre todo teniendo en cuenta que Kittleman, que durante los dos últimos años ha ejercido como líder de la minoría republicana en el senado de Maryland,
ha renunciado como líder tras las críticas recibidas, al considerar que las posiciones sociales de sus compañeros republicanos en el Senado son demasiado conservadoras.
“Soy un moderado en temas sociales, y quiero defender aquello en lo que creo”, ha declarado. De hecho, las organizaciones de defensa de los derechos LGTB han aplaudido unánimemente el gesto de Kittleman y han anunciado su intención de negociar con él.
Fuente : Advocate














