Condenados los cuatro militares que agredieron al activista de EHGAM Mikel Martín

El Juzgado de lo Penal número 5 de Donostia-San Sebastián ha condenado a cuatro miembros y ex-miembros del Ejército por la brutal agresión que sufrió el activista de EHGAM -y del partido político Zutik- Mikel Martín hace ahora seis años en la capital guipuzcoana.
Dos de los acusados han sido condenados a dos años de prisión por un delito de lesiones, con la atenuante de dilaciones indebidas y la agravante de abuso de superioridad, así como de falta de desobediencia a la autoridad, con el correspondiente pago de treinta días de multa (con una cuota diaria de diez euros).
Los otros dos han sido condenados al pago de una multa de diez euros diarios durante quince meses por omisión del deber de impedir delitos, con la atenuante de dilación indebida.
Además, los cuatro condenados deberán indemnizar a Martín con 7.200 euros por las lesiones, días de atención sanitaria y secuelas, y 45 euros por los perjuicios en la ropa.Las partes disponen de diez días para apelar.
Mikel Martín ha decidido recurrir la sentencia por la que irán a la cárcel, los cuatro militares que le golpearon hace seis años.
Tanto el afectado como su abogado creen que la sentencia dictaminada por un Juzgado de San Sebastián que les condena a dos de ellos a dos años de cárcel y a los otros dos, a 18 meses, y a pagar una multa de 7.200 euros, no recoge de forma clara la definición de las razones que motivaron a los acusados, que se encontraban de permiso, a golpear a la víctima la noche del 13 de enero de 2005 en una céntrica calle de San Sebastián.
Según la sentencia no queda muy probada pero se reconoce que los militares daban gritos con: "muerte a los vascos" y "seguro que tú eres de ETA".
Por eso, el agredido cree que la sentencia debe determinar con mayor precisión que las causas ideológicas motivaron la paliza de la que la tardó 137 días en recuperarse de los traumatismos y contusiones. Además, la víctima recurrirá la indemnización de 7.200 euros ya que la defensa particular pedía una compensación de 40.000 euros.
Un día de enero de 2005 Mikel Martín caminaba sobre las once de la noche por el centro de la capital guipuzcoana cuando estas cuatro personas, entonces pertenecientes al Ejército, y que “proferían gritos y daban golpes al mobiliario urbano”, se encontraron con él y le increparon a los gritos de “seguro que eres de los que estás de acuerdo con ETA” o “eres de los que están de acuerdo con el Plan Ibarretxe”.
Martín intentó huir, pero dos de los condenados corrieron tras él y le propinaron una brutal paliza. Uno de los policías municipales que lo socorrió calificó la situación en que quedó Martín como “dantesca”.
La patrulla encontró, de hecho, ”a un hombre inconsciente, embadurnado de sangre, por lo que supusieron que las lesiones eran graves”, según la sentencia.
Los agresores se marcharon del lugar en un taxi. Dos regresaron al acuartelamiento de Loiola, mientras que otros dos acudieron a un local de alterne de Amara. Allí amenazaron con sacar un arma, lo que motivó que la gente que se encontraba en el local alertara de la trifulca.
Tras marcharse y “hacer sombras”, una actividad “consistente en simular entre ambos que se disparaban y se ocultaban entre árboles y mobiliario”, dos guardias los persiguieron y detuvieron.
Martín sufrió traumatismos en cráneo y cara, heridas en el labio superior, policontusiones, arrancamiento parcial de la cabeza del peroné y fractura en la rodilla izquierda, lesiones por las que estuvo convaleciente 137 días.
Fuente : Noticias de Gipuzkoa / El País

















