El Vaticano rechazó un llamamiento de la Iglesia Irlandesa para denunciar a curas pederastas

Estos hechos se revelan tras la emisión de un documental del canal RTE en el cual también se contaba que un obispo irlandés describió la directriz del Vaticano como “una orden... de que se oculten los delitos de un cura”.
En enero de 1997 el Vaticano dirigió a los obispos irlandeses una misiva que llevaba la inscripción “estrictamente confidencial”.
En ella decía que apoyaría el recurso de apelación de cualquier cura apartado del sacerdocio por la Iglesia irlandesa en relación con un caso de abuso de menores.
Así ocurrió en varios casos, lo cual dio lugar a que un arzobispo irlandés amenazase con dimitir. Dos años más tarde, en una reunión celebrada en Roma, un alto funcionario del Vaticano recordó a la jerarquía irlandesa en su conjunto que ellos eran, “en primer lugar, obispos, no policías”.
El documental también sostiene que el Vaticano y el propio Benedicto XVI, no aplicaron las normas del derecho canónico a los casos de abusos sobre menores
en relación con dos curas de EEUU ni el Papa lo hizo en relación con Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.
En su carta fechada en marzo de 2010 dirigida a los católicos de Irlanda, el Papa Benedicto XVI dijo a sus “hermanos obispos”
que “vosotros y vuestros predecesores habéis fallado, en ocasio-nes de forma grave, a la hora de aplicar las normas del derecho canónico, establecidas hace mucho tiempo, al crimen del abuso de menores”.
Asimismo el Vaticano se opuso a una recomendación incluida en el “Libro verde” de los obispos irlandeses —que constituye unas directrices sobre protección infantil— en la que se decía que todos los casos
de supuestos abusos sexuales a menores por parte del clero debían ser comunicados a las autoridades civiles.
Escudándose con el anonimato, un obispo irlandés confirmó al programa que en su momento redactó una nota en la que describía esta carta como “una orden de ocultar los delitos de los sacerdotes”.
Fuente : RTE

















