La tasa de positivos en la prueba del VIH se dispara entre los más jóvenes / Un nuevo estudio confirma que la circuncisión no protege del VIH en relaciones homosexuales masculinas

La incidencia del VIH en los jóvenes, sobre todo entre los gais, preocupa a los expertos. Según datos del Centro Sandoval de Madrid que ha presentado Jorge del Romero en el último congreso de Gesida (Grupo de Estudio de Sida),
la tasa de positivos que están dando a la población entre 13 y 20 años ha pasado del 1,8% en 2004 al 9,7% en 2009.
Los datos hay que entenderlos dentro de las características del centro: un lugar donde la prueba se hace de manera gratuita y, si el paciente lo desea, anónimamente, y por eso es muy utilizado por grupos de población especialmente vulnerables (gais, personas que se dedican a la prostitución, inmigrantes).
Tampoco está claro si el incremento se debe a un aumento de las prácticas de riesgo o a que hay una mayor concienciación y la gente acude más a hacerse la prueba.
A pesar de ello, la cifra es coherente con lo que se ve en otros estudios. Para Del Romero, "estos datos parecen reflejar una insuficiente, inadecuada o muy deficiente educación sexual en los adolescentes y jóvenes".
Fuente : El País
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Un nuevo estudio confirma que la circuncisión no protege del VIH en relaciones homosexuales masculinas

A diferencia de lo que sucede en las relaciones heterosexuales, la circuncisión no parece ser una medida eficaz para reducir la transmisión del VIH en hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres.
Así lo indica un estudio realizado conjuntamente en Estados Unidos y Perú que hizo un seguimiento durante 18 meses a más de 1.800 personas.
Todos ellos eran hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres y que, aunque VIH negativos,
sí que habían sido infectados por el herpes simple tipo 2 (herpes genital), una condición que te hace más vulnerable a la infección por VIH.
Los participantes se sometieron voluntariamente a la prueba del VIH cada 3 meses. Cuando con posterioridad
se correlacionó el número de hombres que habían sido infectados por el VIH con sus prácticas sexuales y con el hecho de estar o no circundidado, se vio que no había diferencias significativas.
El estudio apunta de todas formas que es necesaria más investi-gación, dado que sí parecía existir una tendencia
(estadísticamente no significativa, por lo que puede ser atribuíble al mero azar) a que los hombres circundidados que practicaban sexo anal insertivo tuvieran un riesgo algo menor a los no circuncidados.
Lo cierto es que el estudio confirma lo que ya estudios previos habían ya señalado. Pese a que estar circuncidado reduce hasta un 60%
el riesgo de que un varón se infecte a través del coito hetero-sexual sin protección con una mujer infectada, en las relaciones homo-sexuales masculinas dicha condición no parece influir.
La principal hipótesis explicativa en el caso del coito heterosexual es que los tejidos del prepucio serían especialmente susceptibles a la infección y podrían actuar como puerta de entrada.
En el caso de las relaciones homosexuales masculinas, sin embargo, esto no jugaría un papel relevante, ya sea porque el patrón de prácticas sexuales es distinto entre varones,
ya sea por las especiales características que pueda presentar este subgrupo de la población.
Las medidas de prevención ya conocidas y contrastadas (básicamente, el uso del preservativo) siguen siendo imprescindibles para evitar la transmisión
Fuente: Reuters














