Honduras: asesinado el testigo de un juicio contra policía acusado del acuchillamiento de una mujer transexual / Nuevo asesinato de una persona LGTB en Honduras

Rony Alexis Dubón era testigo protegido en el juicio contra un policía acusado del acuchillamiento de una mujer transexual. De bien poco le ha valido dicha “protección”.
Dubón ha sido finalmente asesinado a balazos en Tegucigalpa. Testigos, fiscales y periodistas que han investigado los hechos habían sufrido, de hecho, amenazas.
Dubón, vendedor de marisco de 38 años, fue perseguido por dos individuos armados a plena luz del día que lo acribillaron tras una dramática persecución en la que el asesinado, desesperado, solicitaba auxilio.
Tras intentar refugiarse en un negocio de venta de pollos los pistoleros le dispararon varios balazos por la espalda. Dubón había testificado la semana anterior contra el policía.
La prensa hondureña recoge también estos días el intento de asesinato de una mujer transexual trabajadora del sexo en la que habría intervenido un policía, y en el que fiscales y testigos habrían recibido también amenazas.
De hecho, aunque los datos (nombre del policía y fechas) no coinciden exactamente, pensamos que se puede tratar en realidad del mismo caso.
Sea como sea, la historia es terrible: tres hombres secuestraron a la mujer transexual y le propinaron 17 cuchilladas. La mujer consiguió saltar del coche malherida,
hasta el punto de que los agresores la abandonaron creyendo que estaba muerta por las cuchilladas y por el golpe que sufrió al caer.
Aunque la situación de violencia contra las personas LGTB, y muy especialmente contra las mujeres transexuales,
no es nueva en Honduras, desde que en junio de 2009 se produjo el golpe de estado en ese país la comunidad LGTB ha sido una de las más castigadas.
Sólo hasta diciembre, 16 personas LGTB habían sido asesinadas, como recogimos entonces.
Una de las muertes más significativas fue la de Walter Tróchez, joven activista LGTB asesinado de dos disparos pocos días después de recibir una brutal paliza por parte de presuntos miembros de la Dirección Nacional de Investigación Criminal hondureña,
quienes le interceptaron y subieron a un vehículo mientras le golpeaban e intentaban obtener información sobre la resistencia y sus movimientos.
Meses depués, el régimen golpista celebró elecciones bajo su tutela, que en enero llevaron a la presidencia a Porfirio Lobo.
Pese a su naturaleza ilegítima, poco a poco su Gobierno está consiguiendo, de la mano de Estados Unidos, las bendiciones internacionales, aunque países como Argentina o Brasil, entre otros, se niegan a reconocerlo.
El Gobierno español tampoco lo ha hecho de modo oficial, aunque sí de facto. De hecho, Lobo estuvo en España en mayo, con motivo de una reunión entre la Unión Europea y los países de Centroamérica.
En España Porfirio Lobo cuenta además con uno de sus grandes valedores, el Partido Popular
. Su coordinador de Relaciones Internacionales, Jorge Moragas, estuvo en su toma de posesión, y su presidente, Mariano Rajoy, recibió personalmente en mayo el agradecimiento de Lobo por su apoyo.
Desgraciadamente, el Gobierno de Lobo no parece estar muy interesado en aclarar asesinatos como los de Walter Tróchez, que siguen impunes
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Nuevo asesinato de una persona LGTB en Honduras
Gensy (oficialmente Germán) Gamaniel Serrano, referenciada como gay en varios medios aunque en realidad era travesti
(término usado en países de América Latina para referirse en la mayoría de los casos a mujeres transgénero y transexuales) ha muerto acribillada a balazos en San Pedro Sula.
Gensy, que ejercía el trabajo sexual, era miembro de la Comunidad Gay Sampedrana, así como del colectivo trans Unidad Color Rosa.
Educadora en VIH/sida, trabajaba también temas de derechos humanos.
Las circunstancias de su muerte no están del todo claras. Al parecer, dos malnacidos en motocicleta se acercaron a preguntarle cuanto cobraba por sus servicios
y en ese momento le dispararon al menos cuatro veces. La joven llegó al parecer con vida al hospital, pero falleció a consecuencia de las heridas.
Fuente : Tiempo / El Heraldo














