Los senadores argentinos opuestos al matrimonio homosexual intentan reconvertir el proyecto en una descafeinada ley de uniones

Nuevo obstáculo al proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo en el Senado argentino. Los senadores opuestos a la igualdad jurídica de gays y lesbianas han maniobrado para que se vote, como mal menor, reconvertir el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados en una descafeinada ley de uniones civiles.
La Comisión de Legislación General del Senado (formada por 15 senadores) ha otorgado el denominado “dictamen de mayoría” a la reconversión del matrimonio en una ley de uniones civiles. Esta opción ha recibido el apoyo de 9 senadores.
El proyecto originalmente aprobado por la Cámara de Diputados ha recibido el denominado “dictamen de minoría”, apoyado por 6 senadores. Ambos proyectos serán votados en el pleno del Senado el próximo 14 de julio.
Ya desde hace semanas los defensores de los derechos LGTB preveían esta jugada, pensada para atraerse a aquellos senadores a los que les resulta incómodo admitir públicamente su rechazo a la igualdad jurídica de gays y lesbianas.
Apoyar una unión civil descafeinada permite a éstos sostener el discurso de que “no se oponen a los derechos”, pese a que, por ejemplo, impediría a las parejas del mismo sexo optar a la adopción conjunta o acceder a tratamientos de reproducción asistida.
El dictamen que rechaza al matrimonio entre personas del mismo sexo obtuvo la firma de los justicialistas disidentes Liliana Negre de Alonso (presidenta de la Comisión y fuertemente contraria al proyecto de ley) y Sonia Escudero; los oficialistas Sergio Bermejo y Adriana Bortolozzi; la ex kirchnerista María José Bongiorno y los radicales Mario Cimadevilla, Ramón Mestre, José Cano y José María Roldán. A favor fueron los oficialistas Guillermo Jenefes, Nicolás Fernández, Liliana Fellner, Elena Corregido, Marcelo Fuentes y Pedro Guastavino.
La Cámara de Diputados se pronunciaría después
Si finalmente es el proyecto “descafeinado” el que obtiene el apoyo del Senado, el asunto volvería de nuevo a la Cámara de Diputados, que puede levantar el “veto” del Senado al matrimonio si cuenta con mayoría absoluta.
Sólo si el rechazo al matrimonio en el Senado alcanzara los dos tercios de los senadores (algo que se prevé poco probable) la situación se tornaría complicada: entonces la Cámara de Diputados necesitaría también alcanzar una mayoría de dos tercios para recuperar el proyecto original. Puedes consultar aquí todas las posibilidades.
La Corte Suprema podría tener la última palabra
Incluso si la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo resulta finalmente rechazada por el Congreso argentino,
continúa abierta la vía judicial, sobre la que las perspectivas son optimistas. Como anticipábamos esta misma semana,
la prensa argentina da por seguro que la Corte Suprema argentina declarará inconstitucionales los artículos del Código Civil cuya redacción formal impide a gays y lesbianas contraer matrimonio.
Inconstitucionalidad que ya ha sido apreciada por varios jueces de rango inferior, lo que ha permitido ya celebrar ocho bodas entre parejas del mismo sexo, pero que al ser determinada por la Corte Suprema sentaria jurisprudencia obligatoria.
Fuente : Diario Hoy

















