Encuentran el cuerpo decapitado y mutilado de un joven gay cristiano que luchaba por los derechos LGTB en Uganda

Pasikali Kashusbe, un joven gay que trabajaba como voluntario en Integrity Uganda, una organización cristiana de defensa de los derechos LGTB en ese país, ha sido asesinado y su cuerpo desmembrado en lo que parece un horroroso crimen homófobo.
Su cabeza ha sido encontrada por la Policía mientras investigaba el paradero del reverendo anglicano Henry Kayizzi Nsubuga,
que también se ha significado por su defensa de los derechos de las personas homosexuales. El reverendo se encuentra desaparecido y se teme también por su vida.
La terrible noticia ha sido difundida por el reverendo anglicano Colin Coward, director de Changing Attitude, un grupo cristiano de defensa de los derechos LGTB.
La cabeza de Pasikali Kashusbe ha aparecido en una letrina de la granja en la que trabajaba. Se da la circunstancia de que hace unos días fue encontrado a no demasiada distancia un torso mutilado y sin genitales, que probablemente corresponde al joven asesinado.
El muchacho permanecía desaparecido desde principios de junio, y hasta el momento la búsqueda emprendida por su pareja, Abbey, y por otros miembros de su familia, había resultado infructuosa.
Por lo que se refiere al reverendo Nsubuga, lleva desaparecido tres semanas. No se sabe nada de él desde poco después de pronunciar un alegato en una iglesia de la ciudad de Kanyanya en apoyo de los derechos de los homosexuales en Uganda.
Uganda lleva meses discutiendo un proyecto de ley promovido por David Bahati (diputado ugandés que mantiene estrechos vínculos con la derecha religiosa estadounidense)
que de ser aprobado endurecería la ya difícil situación legal de las personas homosexuales en ese país.
Una ley que supondría cadena perpetua o (según los casos) pena de muerte, y que conllevaría penas de prisión para aquellas personas que dieran apoyo o cobertura a las personas homosexuales.
Aunque a día de hoy, y después de las protestas internacionales, la ley parece encontrar serias dificultades para su aprobación, su mera discusión ha contribuido a exacerbar el clima de homofobia que se vive en Uganda.
A este respecto, la iglesia anglicana ugandesa permanece fuertemente dividida entre aquellos que han tomado partido por la defensa de los derechos de los homosexuales y la jerarquía dirigente,
que con matices se muestra de acuerdo con la criminalización de la homosexualidad. Al frente de Integrity Uganda,
por ejemplo, está el obispo Christopher Senyonjo, que en 2006 fue excomulgado por su apoyo a la causa homosexual.
La iglesia anglicana de Uganda, de hecho, se pronunció hace meses en contra del nuevo proyecto de ley,
aunque agradeciendo a los legisladores su voluntad de combatir las conductas homosexuales, “una amenaza a la familia tradicional”.
La iglesia anglicana ugandesa afirmaba entonces que no era necesaria una nueva ley que aumentara la penalización de las relaciones homosexuales,
sino que bastaría con enmendar la legislación actual en el sentido, por ejemplo, de incluir explícitamente el lesbianismo como delito.
La muerte de Kashube y la desaparición de Nusbuga se produce en un momento especialmente tenso para la comunión anglicana,
enfrentada a la amenaza de cisma por parte de su sector más conservador (entre el que se encuentra buena parte de los anglicanos africanos)
debido precisamente a la progresiva apertura hacia gays y lesbianas tanto de los episcopalianos estadounidenses como de la propia iglesia de Inglaterra, que está a punto de nombrar obispo a un gay unido civilmente a otro hombre.
Fuente : changingattitude

















