En Irán condenan a un periodista por divulgar una foto de Ahmadineyad besando a otro hombre

Maziar Bahari, periodista iraní-canadiense, ha sido condenado por un tribunal de Irán a 13 años y medio de cárcel y a recibir 74 latigazos por diversos cargos que van desde “propaganda” contra el régimen iraní hasta insultar a su presidente, Mahmud Ahmadineyad
¿El insulto? Publicar en Facebook una foto de Ahmadineyad en la que éste saluda con un beso a otro hombre. La publicación de la fotografía habría añadido seis meses de cárcel a la condena.
La foto no está trucada: simplemente el efecto visual que produce es el de dos hombres que se besan en la boca con cierto apasionamiento.
Afortunadamente, el periodista, que ya pasó 118 días en prisión por informar sobre la represión contra los opositores a Ahmadineyab tras las últimas elecciones presidenciales, ha sido condenado en rebeldía, ya que no se encuentra en suelo iraní. La sentencia le impedirá, eso sí, que pueda volver a su país de origen.
Irán es uno de los países que todavía castiga las relaciones homosexuales con pena de muerte. Es relativamente conocido el caso de Nemat Safavi
, joven iraní condenado a muerte tras ser acusado de mantener relaciones homosexuales cuando contaba con 16 años (pese a que Irán ha firmado tratados internacionales que prohíben la aplicación de la pena de muerte a menores), pero otros muchos podrían encontrarse en la misma situación que Nemat.
Su presidente Ahmadineyad representa al sector más conservador del régimen teocrático iraní y ha destacado por sus declaraciones antisemitas (niega el holocausto judío) y homófobas, llegando incluso a negar la existencia de homosexuales en su país.
Precisamente hoy se ha conocido que los auxiliares de vuelo homosexuales de la compañía holandesa KLM rechazan volar más a Irán, país en el que sienten temor por su propia seguridad. Así lo publica un periódico holandés que se hace eco de un documento del sindicato del personal de cabina de KLM.
La petición ha sido denegada. Al parecer, la compañía holandesa ya ha dispensado a algunas azafatas por haber experimentado vivencias desagradables en ese país, en el que deben cubrirse la cabeza con un velo.
“No es posible hacer más excepciones”, habría señalado la empresa, que sólo introducirá nuevas medidas cuando la situación “sea claramente insostenible para los empleados”.
Fuente : Advocate














