El terremoto en Chile azota a activistas LGTB, entre ellas a Karin Avaria, conocida en España por su vinculación con Fundación Triángulo

El terremoto de magnitud 8,8 y posterior maremoto que sacudió el sábado a Chile ha azotado gravemente a la población LGTB y a muchos de sus activistas.
En algunos casos, se tienen noticias de las desafortunadas consecuencias, pero en otros se desconoce la situación de activistas que ejercen su labor de defensa de los derechos humanos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en el sur del país.
La preocupación se apodera de organizaciones LGTB, como en el caso del Movimiento de Liberación Homosexual (MOVILH), según explica su secretario general, Juan Hernández.
El caso más dramático es el vivido por la activista transexual de MOVILH, Karin Avaria, que ha perdido a un familiar de sólo 10 años de edad, y tiene a otros seis familiares desaparecidos. Karin es una activista muy conocida en España por su vinculación directa con colectivos como Fundación Triánagulo y por su participación en Foros de Cooperación Internacional con población LGTB.
Con profunda tristeza Avaria relata lo ocurrido, “murió una primita mía de 10 años, así como seis familiares más. Doy gracias por tener la ’suerte’ de poder encontrar sus cuerpos. ‘Suerte’ que no muchos tienen en este minuto en mi devastado país”.
En la localidad de Paine, la discoteca gay “Buker Pub Laguna Aculeo” fue destruida sin que se afortunadamente secontabilizaran daños personales por encontrarse cerrada en ese momento. La preocupación mayor para MOVILH se sitúa en el sur del país,
la zona más azotada por el desastre natural, donde no se tiene información acerca de los activistas que trabajan allí.
Juan Hernández afirma “que esperamos con todo nuestro corazón que finalmente no lamentemos más muertes”. Asimismo indica que “todos y todas, sin excepción, estamos en campaña y contribuyendo a paliar los efectos de la tragedia”."Una vez más: ¡Fuerza, Chile!"
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La presidenta Michelle Bachelet apeló a la capacidad que tienen los chilenos para enfrentar la adversidad, como demuestra la historia del país, y en un emotivo mensaje transmitido por la televisión nacional la noche del sábado (madrugada de ayer en España)
pidió a la población tranquilidad, ánimo y esperanza para encarar las consecuencias del terremoto que azotó Chile en la madrugada del sábado con una intensidad de 8,8 grados en la escala de Richter
"Nuestra historia está plagada de desastres naturales que ponen a prueba la voluntad, el tesón y la solidaridad que nos caracterizan como nación. Pero también nuestra historia registra la fortaleza y perseverancia de nuestra gente. Como lo hemos hecho ante cada dificultad, no tengo dudas de que sabremos salir adelante. Una vez más, ¡fuerza Chile!", pidió Bachelet.
A 10 días de que la primera mujer que preside el país deba entregar su cargo en La Moneda al presidente electo, Sebastián Piñera, ambos han debido modificar drásticamente sus agendas para afrontar la catástrofe. En una situación inédita en la que no han faltado los roces, el Gobierno ha visto cómo las futuras autoridades, encabezadas por el propio Piñera, han actuado recorriendo la zona afectada y realizando anuncios sobre cómo enfrentarán la crisis.
Bachelet recorrió el sábado las zonas más afectadas por el terremoto y ayer en Santiago encabezó reuniones de coordinación para la entrega de ayuda, que por su lentitud en llegar a los damnificados se ha transformado en el factor crítico.

En su discurso a los chilenos, la presidenta advirtió que este terremoto, el de mayor magnitud en Chile en los últimos 50 años, y cuyo impacto real se conocerá en 48 horas, ha dejado dos millones de damnificados, cerca de un millón y medio de personas con sus viviendas dañadas, además de destrucción de infraestructuras.
Por esta razón, las tareas de normalización requerirán de tiempo y muchos recursos, advirtió. Una estimación de la consultora Eqecat, citada por la agencia Reuters, calculaba en entre 11.000 millones y 22.000 millones de euros el daño económico infligido a Chile por el temblor.
Mientras Bachelet ha colocado a sus ministros en el terreno, tras reunirse con el titular de Interior, Edmundo Pérez Yoma, en la Oficina Nacional de Emergencia, Piñera ofreció al Gobierno su propio gabinete ministerial, que asumirá los cargos el 11 de marzo próximo, como apoyo en la crisis, y partió también a recorrer los lugares afectados. Según la prensa, Pérez Yoma respondió negativamente a la oferta de Piñera. "No podemos trabajar en conjunto... acá hay un solo Gobierno", afirmó.
Además, el presidente electo ofreció mantener en su cargo a algunos de los altos funcionarios que están enfrentando la crisis; entre ellos, a la jefa de la Oficina de Emergencia, Carmen Fernández, y a los intendentes de las regiones afectadas, que son quienes representan al presidente en cada zona administrativa.
La iniciativa de Piñera es compleja para la coalición gobernante de centro-izquierda. Por un lado, parece razonable para asegurar la eficacia. Por otro, tiende a aumentar la confusión de la Concertación, que la próxima semana pasa a la oposición y todavía no ha resuelto qué conducta adoptará, si negar la sal y el agua o asumir una actitud más flexible. La nueva situación provocada por el seísmo parece anticipar este último escenario.
Aunque la decisión de permanecer en sus cargos será de los propios funcionarios invitados por Piñera, hasta antes del terremoto los partidos de la coalición de centro-izquierda pedían a sus militantes que abandonaran las formaciones si asumían un puesto de confianza en la nueva Administración.
Piñera instó ayer al sector privado a colaborar activamente en la reconstrucción del país, con un plan que bautizó como "Levantemos Chile", antes de partir a recorrer otras zonas afectadas.
Fuente : El País

















