El primer matrimonio gay de Argentina se realizó en Tierra del Fuego pero teme que intenten anular su boda

La gobernadora de la provincia argentina de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos se convirtió ayer en una figura clave para la realización de la primera boda gay de Argentina y Latinoamérica.
Ríos, quién hace unos meses había adelantado su posición favorable al matrimonio entre personas del mismo sexo, interpuso un recurso jerárquico para que el registro civil de Usuahia autorizara el enlace. Para ello, la gobernadora se basó en la sentencia de la jueza Gabriela Seijas, la primera que declaró la inconstitucionalidad de los artículos que prohíben el matrimonio homosexual.
Los flamantes esposos, Alex Freyre y José María Di Bello, son los mismos que padecieron las idas y vueltas de la justicia. Fueron autorizados a casarse en Buenos Aires por Seijas pero, a último momento, otra magistrada suspendió la ceremonia.
Según detalla el diario La Nación de Buenos Aires, la boda se concretó “en el mayor de los secretos” y sólo se conoció una vez celebrada, para evitar, según se explicó, la interferencia de sectores detractores y un nuevo revés judicial.
"Técnicos del Inadi y de la gobernación entendieron que no casarlos viola tratados internacionales de derechos humanos que rigen por encima de las leyes locales, según nuestra Constitución. Previamente, José María hizo cambio de domicilio a Ushuaia, donde ya había estado trabajando", detalló Claudio Morgado, al frente del Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI).
"Acabamos de casarnos. Estamos sumamente emocionados y felices por lo que esto significa, no sólo para nosotros dos, sino para todos los gays y lesbianas de la Argentina. Estamos muy orgullosos", dijo Di Bello, cuando la novedad se hizo pública.

Y agregó: "Acá, desde el fin del mundo o el principio, iluminamos a todos. No lo quisimos hacer público hasta terminar para evitar artilugios legales que nos impidieran casarnos. Lo que ocurrió el 1° de diciembre fue muy duro y nos causó mucho daño".
Alex Freyre y José María Di Bello, el primer matrimonio homosexual de Argentina, expresó a la agencia AP su temor de que habrá intentos de anular su boda.
Todavía en su luna de miel, Freyre afirmó que pese a lo que opinen algunos sectores conservadores, su casamiento con Di Bello es legítimo y lo defenderá hasta las últimas consecuencias. Sin embargo, se mostró convencido de que la Corte Suprema argentina los respaldará.

"Van a tratar de anular nuestro matrimonio, porque la maldad contra los gays es histórica en América Latina. Si lo lograran, llegaremos incluso hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que seguramente nos dará la razón", expresó Alex Freyre.
"Seguro que surgirán planteos de nulidad de esta boda, pero no será hasta febrero porque mañana comienza la feria (receso) judicial", dijo María Rachid, asesora legal de Freyre y Di Bello.
Rachid confía en un fallo favorable que establecería un antecedente para otros casos y cree que en los próximos meses decenas de parejas homosexuales
van a intentar casarse en Tierra del Fuego y otras provincias donde saben que hay jueces que los apoyan.
La pareja confía que en un futuro la Corte Suprema hará valer una sentencia de primera instancia y fallará por la inconstitucionalidad de los artículos del Código Civil que establecen que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer.
Fuente : La Nación / AF

















