Abogados católicos piden boicot a bodas en el DF por matrimonios homosexuales / Arzobispo mexicano: "Ni los perros mantienen relaciones con los de su mismo sexo"

Los abogados católicos de México promoverán la impugnación de la ley de matrimonios homosexuales aprobada en la Ciudad de México ante la Corte Suprema y convocarán a los capitalinos a no celebrar bodas en el Distrito Federal para boicotear esa norma, dijo hoy a Efe el líder de esta agrupación.
El presidente del colegio de abogados católicos, Armando Martínez, explicó a Efe que contemplan diversas acciones contra esta medida, aprobada la semana pasada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF),
que no sólo autoriza la los matrimonios entre personas del mismo sexo, sino también la adopción de menores por estas parejas.
La medida, impulsada por varios partidos de izquierda y de centro en el órgano legislativo de la capital mexicana, ha generado numerosas reacciones de diversos sectores, en particular de la Iglesia católica, que la ha condenado desde diversos foros.
"Tenemos previstas varias acciones, una de ellas llamar a los miembros de la sociedad civil a que no se casen en el Distrito Federal y que lo hagan en los vecinos estado de México y Morelos", explicó el dirigente de los abogados católicos.
Martínez dijo que solicitarán a los Gobiernos de los estados de México y Morelos ofrecer subsidios para hacer atractivos los casamientos en sus territorios "a fin de aislar al Distrito Federal de esa celebración y del ingreso que podría tener por ese concepto".
Agregó que una de las primeras acciones fue solicitar al jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, que vete la citada ley y aseveró que "el dirigente está obligado a responder en cualquier caso".
Añadió que, si la ley se sanciona, demandarán ante la Procuraduría General de la República (PGR) para interponer, junto con los legisladores del derechista Partido Acción Nacional (PAN), un recurso de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte.
Además, adelantó que exigirán al Gobierno federal que se manifieste en relación con esta ley y se buscará que el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) sólo permita la adopción a matrimonios heterosexuales.
Martínez, que encabeza una organización de 500 juristas católicos en todo el país, aseguró que en la aprobación de esta ley "se ve la influencia del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el programa socialista del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero".
"Acusamos a Rodríguez Zapatero de intromisión ideológica, de querer imponer la agenda socialista del aborto y los matrimonios homosexuales en el Distrito Federal", aseguró.
Fuente : EFE
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Arzobispo mexicano: "Ni los perros mantienen relaciones con los de su mismo sexo"

El rechazo tajante de la Iglesia Católica mexicana hacia los derechos de las parejas homosexuales continúa expresándose a través de frases de todo tipo. Algunas suenan peor que otras pero todas comparten el mismo trasfondo de discriminación.
El último religioso en sumarse ha sido el arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda. En su mensaje de fin de año, el prelado sostuvo que la inclinación natural de todo ser es la heterosexualidad.
“Yo nunca he visto perros que mantengan relaciones sexuales entre el mismo género”, sentenció.
Y dijo que es por eso que la Iglesia se pronuncia en contra de la ley en el Distrito Federal que acepta el matrimonio entre homosexuales, “más que por dogmas religiosos, por un razonamiento antropológico, de lógica”.
A pesar de su rotunda oposición al matrimonio gay, Suárez Inda se mostró imprevistamente comprensivo hacia otros temas. Así, consultado una posible legalización de la marihuana, el arzobispo dijo que eso era “un mal menor que se puede tolerar”.
Antes de Suárez Inda, varios religiosos mexicanos quisieron ganarse titulares de prensa a fuerza de frases contundentes contra los homosexuales y su derecho al matrimonio.
Primero fue el cardenal Javier Lozano Barragán con su teoría de que los gays “jamás entrarán al reino de los cielos”.
Luego, el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda calificó como una “estupidez” el matrimonio gay. Por su parte, Felipe Aguirre Franco, arzobispo de Acapulco,
interpretó los matrimonios entre personas del mismo sexo como “la señal de una sociedad en decadencia”.













