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La Coctelera

TORREDEMBARRA GAY (T.g)

9 Diciembre 2009

Un joven, sin libros porque sus padres no se los compran «por ser gay»

La treintena de compañeros sigue la lección con sus libros de texto y allí en el pupitre está él con sus fotocopias de urgencia, el verso suelto de la clase, un renglón torcido en el hogar llamado Miquel.

Alumno que fotocopia. Nada nuevo bajo el sol si no fuera por un motivo insólito. Denuncia Miquel que sus padres no le compran los manuales por su orientación sexual. Tiene 17 años y es gay.

Sucede desde el pasado 17 de septiembre, cuando comenzó el curso de Auxiliar de Enfermería de Formación Profesional en su instituto de Gandía (Valencia).

El joven había abandonado el hogar hacía un mes, cuando el vaso de la paciencia se desbordó de tanto reproche y los días de bronca era «un maricón de mierda». Empezaba el curso al cabo. Les dieron un listado de libros que comprar. Llamó a casa. Entre papá, mamá y él había una factura vieja.

«Me han dicho que no me compran los libros. Que necesito ayuda. Que no voy a tenerlos hasta que no cambie. Todo por ser homosexual».

La factura nueva de los siete manuales que ya debería estar manoseando no llega a los 250 euros, pero supone todo un desembolso para un chaval sin ingresos, que tira de los ahorros veraniegos de cuando era pinche de cocina y comparte piso con tres amigos para tener un techo en paz.

«Fue mi profesor de Literatura el que les contó a mis padres, hace dos años, que yo era gay. Cogió el teléfono, llamó a casa, lo soltó y se quedó tan ancho. A partir de entonces, todo empezó a ir muy mal. Se pusieron bastante bordes. Decían que no podía ser, que cómo yo era así, que estaba enfermo... Hubo frases que me llegaron a doler».

Según datos del Informe Jóvenes LGTB 2009, un 47,2% de los adolescentes considera negativa la actitud de su familia con respecto a su homosexualidad. Un 21,2% asegura haber sufrido violencia psicológica en casa por su orientación sexual. Un 0,9% dice que ha recibido agresiones físicas.

A Miquel no le pusieron jamás la mano encima. Ni un mal golpe. Pero cada vez había más marcas y cada vez sumaba más dolor. Tocaba enmendar al chico, y los padres -«muy católicos, de misa de domingo»- le pusieron un psicólogo para ver si sanaba y se iba tornando puro macho.

«Al final el psicólogo les dijo a mis padres que se estaban pasando bastante conmigo. Le despidieron, mi padre, que curiosamente se dedica a la enseñanza, le explicó que no le gustaba su forma de trabajar... Ya no aguantaba más. Así que este verano me fui de casa».

Alguna vez que ha vuelto, afirma, padre y madre siempre estaban de mal humor, con lo que ha desistido de acercarse. Ha llamado decenas de veces y jamás hubo respuesta. El bumerán con sopapo ha llegado con el comienzo de curso. Papá no se baja de la burra y si quiere libros va a tener que pasar por el aro.

«Lo único que le pido es que me pague los libros. Yo no puedo. Creo que lo haría cualquier padre, independientemente de que a su hijo le gusten los hombres o las mujeres. Si no me dan otra salida, tendré que ir a los tribunales».

Habla desde el frente rosa el más representantivo de sus colectivos -la Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGTB)-, donde se quedaron de una pieza al conocer la historia del chico sin libros. «En el caso de los homosexuales, franquear la barrera doméstica sigue siendo un desafío», comenta Joana Berger, coordinadora del área Joven de la FELGTB. «El problema de Miquel es sangrante. La educación es un derecho. Tiene 17 años. Desde los servicios de protección al menor se debería dar un paso para que tenga acceso a la misma sin que sus padres, por ideología, le cierren el camino».

Que se lo digan al renglón torcido de Miquel, el devorador de fotocopias, que se pone a soñar con que su lista de Reyes no sea cosa de los padres: Técnicas básicas de Enfermería. Y Apoyo psicosocial al paciente. Y ese otro librote titulado Técnicas de ayuda odontológica...

Fuente : El Mundo

servido por torredembarra-gay 1 comentario compártelo

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Seas como sea, se feliz

Seas como sea, se feliz dijo

que malos padres son, si mi hijo me saliera homosexual lo aceptaria igual que si fuera heterosexual, por que a un hijo ahi que quererlo sea como sea, y no despreciarlo ni acomplejarlo, aqui tienes mi apoyo chaval que tienes que ser como tu quieras ser lo importante es que seas feliz..........un saludo desde sevilla.....

12 Diciembre 2009 | 11:31 PM

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