El viudo de un brigada del Ejército está al borde del deshaucio

La Confederación Española de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (COLEGAS) denunció este lunes la situación de un homosexual viudo de un brigada del Ejército español que se encuentra al borde del deshaucio porque el Ministerio de Defensa "no reconoce la relación de convivencia de la pareja".
Según explicó la organización, José Luis González Farrais, de 36 años, denunció hace un año "la insostenible situación a la que se enfrentaba" al tener que abandonar el piso después de que su pareja, con la que llevaba seis años viviendo en un inmueble de las Fuerzas Armadas falleciera de leucemia en 2001.
Aunque los tribunales reconocieron el año pasado la relación afectiva, no acreditaron la convivencia en el mismo domicilio "por no haberse empadronado en la vivienda hasta 8 meses antes del fallecimiento" y, aunque Defensa paralizó entonces el deshaucio "ahora lo ha reactivado de nuevo", según COLEGAS.
"El caso está en estos momentos en el Tribunal Constitucional a la espera de una decisión sobre el recurso de amparo", explicó la organización, quien instó al Ministerio de Defensa que "consideren los datos y pruebas de la convivencia aportados por la víctima y reconozca de una vez la relación sentimental y convivencia que unía a la pareja".Poco antes de las 10.00 llegaban los funcionarios y los agentes de la PolicíaJosé Luis González se negó a abandonar la casa y le sacaron por la fuerza
Desde que murió su pareja, no ha parado de llamar a todas las puertas para evitar que le echaran de su hogar.
"Me echan cuando el Tribunal Constitucional todavía no ha respondido a mi petición de amparo por vulnerar el derecho de igualdad". Y está dispuesto a llegar al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.
'15 años pagando y ahora me quedo en la calle', se podía leer en una de las pancartas colgadas de las ventanas de la vivienda. 'Por una España sin homofobia', recogía otra. Muchos vecinos conocieron la relación de José Luis y Jose.
"Testificaron en los juicios y ahora han apoyado firmando para que no me echen", explicaba poco antes del fatal desenlace. "Sigue luchando, no te hundas", le animaba una vecina del bloque de enfrente.
Al quedarse 'viudo', José Luis acudió al Instituto de la Vivienda de las Fuerzas Armadas (INVIFAS) con el fin de subrogarse en el contrato de cesión de uso de la vivienda.
No pudo ser. "Defensa no consideraba probada mi relación. Entonces no existía el matrimonio entre personas del mismo sexo".
En estos ocho años de batalla sin cuartel, José Luis ha acudido a distintas instancias judiciales. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid reconoció su relación
("no se discute que existiera una relación de afectividad", recoge la sentencia), aunque no consideraron acreditada "una efectiva convivencia en el domicilio", recoge el documento. Para poder subrogarse al contrato, estos dos son requisitos imprescindibles.
Con dos mantas, tres maletas y sus loros, José Luis lloraba amargamente en el portal de la casa. "Los jueces también se equivocan. He presentado recibos, el testamento de Jose, cartas del banco, tarjetas sanitarias... Mi casa siempre ha sido ésta". Ahora tiene 15 días para meter en cajas 15 años de su vida, si no acabarán en el vertedero.
Fuente : Europa Press / El Mundo

















