Dos menores iraníes, a la espera de ser ejecutados acusados de mantener relaciones homosexuales, además de Nemat Safavi

Irán es uno de los nueve países que en el mundo donde las relaciones entre personas del mismo sexo se castiga con la pena capital. Según el código penal vigente en este país
“El castigo para la sodomía [definida en el art. 108 como la relación sexual con un hombre] es la muerte; el juez de la Sharia decide como se procederá a dar muerte a los culpables” (Art. 110).
El lesbianismo, en cambio, se castiga con 100 latigazos (art. 129), aunque “si el acto de lesbianismo se realiza tres veces y ha habido castigo en esas tres ocasiones, en la cuarta ocasión el castigo será la muerte” (art. 131).
Esta república islámica tiene ya un terrorífico historial de condenados a muerte por homosexualidad. En enero de 2008 dos chicos fueron sentenciados a muerte y otros cuatro a castigos físicos.

Hamzeh Chavi y Loghman Hamzehpour, dos jóvenes homosexuales de 18 y 19 años, fueron detenidos en Sardasht, también en el Azerbayán iraní y obligados mediante tortura a confesar que estaban enamorados,
tras lo cual fueron acusados de sodomía y de ser “enemigos de Alá“. Nada se sabe del destino que puedan haber corrido sus vidas.
Recientemente se ha conocido el caso de Nemat Safavi, que podría ejecutarlo en cualquier momento.
Nemat Safavi es un chico de 19 ó 20 años que está en la cárcel de Ardabil desde julio de 2006, cuando tenía sólo 16 años.

Fue condenado en septiembre de 2008 a morir ahorcado por ser homosexual (incumpliendo así el gobierno iraní varios tratados internacionales en los que se compromete a no ejecutar a quienes cometan delitos siendo menores)
y desde que se promulgó la primera sentencia y mientras llega la ratificación del Tribunal Supremo iraní, que parece inminente, ha sido sometido a programas de reeducación en el penal de Ardabil. ¿COMO PUEDO AYUDAR?
Al menos otros dos jóvenes iraníes se encuentran en estos momentos pendientes de ser ejecutados tras ser acusados de mantener relaciones homosexuales cuando eran menores, según informa la organización Human Rights Watch.
Se trata de Mehdi P. y Moshen G., condenados a muerte a pesar de que habrían negado los cargos y de que las autoridades ni siquiera habrían podido conseguir testigos.
Al parecer, según la ley islámica vigente en Irán, en este tipo de casos, cuando no se consigue ni confesión de los acusados ni el testimonio de testigos,
los propios jueces pueden hacer uso de su “conocimiento” para determinar su culpabilidad, procedimiento que habría sido aplicado en el caso de estos muchachos, cuya ejecución podría ocurrir en cualquier momento.
"En Iran no hay Gays"palabras de Mahmud Ahmadineyad en la Universidad de Columbia
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Stop Ahmadineyad!
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Fuente : Human Rights Watch / Colegas / Nematsafavi.blogspot.







