Una escuela infantil de Polonia recibe amenazas por promover la lectura del cuento infantil sobre una pareja de pingüinos gays

“And Tango makes three” (”Tres con Tango” en castellano), el cuento infantil que cuenta la historia de una parejita de pingüinos machos del zoo de Nueva York que adoptaron un huevo del que nació Tango, un precioso pingüinito, es noticia por partida doble.
Por un lado, sus autores, Justin Richardson y Peter Parnell, pareja en la vida real, acaban de convertirse en padres. Por otra parte, una escuela infantil de Polonia ha recibido amenazas por promover la lectura del cuento.
Tres con Tango es un cuento que, pese a la inocencia de la historia, arrastra una larga polémica debido a la naturalidad con la que presenta a los más pequeños la realidad de una familia homoparental, algo profundamente irritante para los sectores reaccionarios.
Hace unos días informábamos como el cuento encabezaba el ranking de los libros más censurados en las bibliotecas públicas de Estados Unidos por cuarto año consecutivo.
Ahora es una escuela infantil de Gdansk, en Polonia, la que ha recibido por correo electrónico amenazas de grupos de extrema derecha que acusan a sus responsables de “depravar a los niños y promover la perversión” por promover la lectura del cuento. Pese a las amenazas, su directora ha asegurado que continuarán haciéndolo.
Por lo que se refiere a Richardson y Parnell, ambos se han convertido en padres de una niña, Gemma, concebida a través del procedimiento de gestación subrogada.
“Tres con Tango” ha sido editado en castellano por RBA y está disponible en las librerías españolas.

"Tres con Tango" es la historia verídica (tal como se nos explica en el epílogo) de dos pingüínos del zoológico de Central Park en la ciudad de Nueva York.
Sus nombres son Roy y Silo, y su historia es diferente a la del resto de pingüinos del zoo porque, a pesar de ser dos "chicos pingüino", son pareja.
El álbum nos explica que los pingüinos, como muchas personas, viven en parejas de un "chico pingüino" y una "chica pingüino" que, llegado cierto momento, ponen un huevo y tienen un bebé pingüino al que cuidan y crían hasta que es adulto.
Pero Roy y Silo, en vez de buscar una "chica pingüino" con la que formar pareja, formaron pareja entre ellos: "se hacían reverencias, caminaban lado a lado, cantaban canciones y nadaban juntos. Allí donde Roy iba, Silo también iba."
El problema llegó cuando fue el momento de poner un huevo e incubarlo. Roy y Silo hicieron un nido, pero no tenían huevo.
Lo intentaron con una piedra, pero una piedra no era un huevo. Un día, el guarda les puso en el nido un huevo, y Roy y Silo lo incubaron. Y de ese huevo, nació Tango, un bebé pingüino que es el único de todo el zoo que tiene dos papás.
Desde Estados Unidos nos llega este álbum ilustrado que explica de una manera sencilla y directa, sin tapujos ni rodeos, de una manera totalmente asequible para los niños, un caso concreto y verídico del mundo animal: la homosexualidad de esta pareja de pingüínos y su capacidad para formar una familia.
A pesar de que el libro se queda en la narración de este hecho anecdótico, sin dar el paso siguiente, que sería decir
"lo mismo ocurre con las personas", es un álbum ideal para ayudar a normalizar diferentes tipos de familias demostrando que no solo la estructura padre-madre-hijo/a es válida, sino que hay otras posibilidades.
Tiene unas magníficas ilustraciones de Henry Cole, capaz de dotar de expresividad e individualidad a los protagonistas de esta historia.
Y por otro, en lo referente al texto, la ausencia de valores o juicios morales. En ningún momento se nos transmite la idea de que lo que nos están contando esté bien o mal, sino simplemente que es lo que ha ocurrido y como tal debemos aceptarlo.

Fuente : NY TIMES / RBA













