ORGULLO GAY (NEW YORK - PARÍS - TORONTO - BERLIN)

40 años después de Stonewall gays de Nueva York reclamaron poder casarse
Nueva York celebró este domingo el "orgullo gay" cuarenta años después de las protestas de Stonewall con un desfile en el que los activistas homosexuales reclamaron una ley que les permita casarse.
"40 años después seguimos peleando para obtener el casamiento gay, seguimos luchando para tener los mismos derechos que los demás", dice a la AFP Lesha McKinzie, una negra de 25 años llegada desde el estado vecino de Pensilvania.
El rechazo al matrimonio homosexual en California y las reticencias del Gobierno de Barack Obama por normalizar la situación, han impulsado la lucha del movimiento LGBT (Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transexuales) en EEUU.
"Pasé toda mi adolescencia en el Stonewall Inn. Para mí era como las juventudes católicas, sólo que bailabas con gente de tu mismo sexo", cuenta Tommy Lanigan-Schmidt, de 61 años.
"El sitio era mágico, algunos lo consideraban un tugurio pero era un refugio porque el mundo exterior significaba la muerte", recuerda.

El bar funcionaba como un speakeasy (un local clandestino). "Te ojeaban por la mirilla para asegurarse de que eras de los suyos", rememora otro antiguo cliente, Peter Fiske.
"Tenía dos grandes salas de baile y no cerraba hasta las ocho de la mañana", añade. La mafia, en las oficinas del primer piso, dirigía una red de prostitución.
De los disturbios y las manifestaciones, salió entre otros, el Frente de Liberación Gay,uno de los primeros colectivos en defender la causa homosexual.
El aniversario se hubiera quedado en sólo una foto de no ser por la Propuesta 8, la enmienda aprobada en las elecciones de noviembre que anula el matrimonio homosexual ratificado en 2008 en California.
De pronto, el abismo generacional que separa a los manifestantes de los setenta y a las nuevas generaciones se ha unido en una misma reivindicación.
"Después de la Propuesta 8 muchos jóvenes que nunca tuvieron la energía de protestar, se movilizan", dice en la revista New York Magazine, Corey Johson, uno de los organizadores de las recientes protestas

Según Lesha, "todos deberían tener el derecho a casarse, no importa si uno es gay o no, porque el casamiento es la unión de dos personas, es amor".
En sus declaraciones, eslógans y carteles, cientos de miles de personas que desfilaron o miraron desde la acera la tradicional marcha del "orgullo gay" por la Quinta avenida de Manhattan, reiteraron el mismo reclamo: poder casarse.
"Hay que legalizar el casamiento gay en todas partes", asegura con convicción Ben, un chico de 16 años de cabello rubio pero teñido de turquesa, y un osito de peluche con los colores del arco iris en los brazos.
Contrariamente a una mayoría de jóvenes entrevistados, Ben, llegado desde Westchester (norte del Estado) para el desfile y las fiestas que lo acompañan, dice conocer las protestas del Stonewall Inn.

El colorido desfile fue desde Central Park hasta Greenwich Village, el barrio donde se encuentra el legendario bar, escenario de las protestas que lanzaron el movimiento de emancipación homosexual el 28 de junio de 1969.
Carros con altoparlantes y gente bailando, globos con los colores del arco iris, motoqueros en cuero negro, lesbianas, "drag queens" y transexuales desfilaron en este evento sumado a las tradiciones de Nueva York desde 1970.
Lejos de las confrontaciones de hace cuatro décadas, decenas de policías homosexuales -hombre y mujeres- desfilaron en uniforme bajo la mirada del comisionado de policía Raymond Kelly que observó la marcha desde la vereda.
Inicialmente reivindicativo, el desfile fue evolucionando con el paso de los años en función de los reclamos del momento hasta convertirse en un ritual festivo, pero cuatro décadas después, la política siguió presente.

El alcalde de la ciudad Michael Bloomberg, que busca su reelección, el gobernador del Estado David Paterson, en caída libre en las encuestas de popularidad, y otros notables de la política local desfilaron junto a los gays.
Ambos declararon ser partidarios de la adopción por el Senado local de un proyecto de ley para permitir el casamiento de los homosexuales que ya fue aprobado en la cámara baja.
Pero el texto, además de toparse los sectores más conservadores, quedó rehén de una crisis política que desde hace veinte días paraliza al Senado de Nueva York, donde demócratas y republicanos se disputan el liderazgo.
"La gente tiene el derecho a amar a quien se le antoje, casarse con quien se le antoje, terminemos con este asunto y concentrémosnos en las escuelas
y los impuestos y esas cosas, y no en algo en donde el gobierno no debería meterse", dijo Bloomberg a la prensa en un breve alto de la procesión.

John Jaruzel, un turista gay de 50 años que vino desde Colorado, cuenta que estuvo por primera vez a fines de los años 70.
"Miro hacia atrás, hacia donde estábamos hace 30 años, y pienso que un desfile así nunca podría haber sucedido. Vamos avanzando.
Estuve en un oficio religioso esta mañana, donde anglicanos nos hablaron en una iglesia cristiana de los derechos de los homosexuales".
Este hombre corpulento con chaleco de cuero admite estar "decepcionado" por la lentitud con la que avanza el debate sobre el casamiento a nivel nacional,
donde solo seis Estados lo aprobaron y donde las Fuerzas Armadas siguen aplicando la política del "no preguntes, no digas". "Pero la lucha por los derechos civiles tomó mucho tiempo", dice Jaruzel. "Hay que tener paciencia".
Fuente ; AFP
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Liza Minnelli aparece por sorpresa en la marcha del Orgullo Gay de París


Con el puño en alto y sonriente, la cantante y actriz estadounidense Liza Minnelli, símbolo del movimiento gay,
dio el sábado un toque glamour al desfile del orgullo de lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales que congregó a cientos de miles de personas en París.
Su llegada sorprendió tanto a los presentes que algunos creyeron que era su doble. Las dudas se disiparon cuando fue recibida por el alcalde de París Bertrand Delanoë, un habitual del desfile.


"¡Freedom!" (libertad), gritó la cantante antes de subirse a una carroza decorada con globos multicolores para bailar al frente de un cortejo de 700.000 personas, según los organizadores, y 200.000, según la policía.
"Sabíamos que daba un concierto esta noche en París pero cuando su agente nos propuso que viniera, pensamos que era una broma", declaró a la AFP Philippe Castel, portavoz del colectivo Inter LGBT.


La marcha celebraba los 40 años de lucha por la defensa de los derechos de los homosexuales con el objetivo de lograr una "igualdad real" -jurídica y social- con los heterosexuales.
En Berlín la manifestación reunió a más de 500.000 personas, según los organizadores, citados por la prensa local.
Fuente : AFP
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Casi un millón de asistentes en el Orgullo Gay de Toronto

La ciudad de Toronto concentró cerca de un millón de personas en las celebraciones del Orgullo Gay, cuyas actividades culminaron ayer.
El evento, que debió atravesar varias desavenencias (desde una tormenta hasta una huelga en el servicio de recolección de basura)
se convirtió en el mayor en su tipo en el continente americano, después del que se realiza en Brasil.
El sábado, centenares de mujeres y decenas de miles de espectadores participaron en la Marcha de las Dyke, término con el que se auto identifica la comunidad lésbica.
Desde que hace 40 años el Parlamento canadiense despenalizó la homosexualidad, los derechos y visibilidad de la comunidad han experimentando un rápido crecimiento. Este impulso se aceleró desde que en el 2003 las bodas homosexuales fueron legalizadas en Toronto después de que el Tribunal Supremo de la provincia de Ontario (donde se encuentra la ciudad más populosa de Canadá)
declarase inconstitucional definir el matrimonio exclusivamente como la unión de un hombre y una mujer.
Desde entonces, Toronto ha reforzado su papel como punto de atracción de homosexuales y lesbianas de Norteamérica y del resto del mundo gracias a su tolerancia.
La marcha de ayer fue presidida por El-Farouk Khaki, el primer musulmán elegido como comisario del desfile y destacado abogado especializado en ayudar a individuos homosexuales de todo el mundo a solicitar refugio en Canadá por motivo de su orientación sexual y la persecución que sufren en sus países de origen.
Khaki compartió el vehículo que abrió el desfile junto con una mujer heterosexual hindú, un transexual judío y una lesbiana canadiense de origen iraní.
Cada vez más latinoamericanos
Gerardo Betancourt, activista de la comunidad gay latina de Toronto y director del programa de prevención del VIH/Sida del Centro para Gente de Habla Hispana de Toronto, declaró a EFE que Toronto se ha convertido en un imán para los homosexuales latinoamericanos.
Betancourt dijo que no hay cifras oficiales del número de homosexuales latinoamericanos que viven en Toronto pero señaló que son fácilmente "miles".
Según Betancourt, para los gays latinos Toronto es un "paraíso" donde no tienen que ocultarse como en sus países de origen.
Fuente : ADN
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Medio millón de personas en el "Christopher Street Day" de Berlín

Más de medio millón de personas participaron en el desfile del "Christopher Street Day" de Berlín que tuvo lugar el pasado sábado 27 de junio y con el que se defienden los derechos de homosexuales, lesbianas y transexuales en todo el mundo
El evento fue mucho mayor de lo esperado y convocó a más gente que en ediciones anteriores, dijeron los organizadores de la fiesta,

cuyo centro fueron los 50 carros de música y las vestimentas estridentes de gran parte de los participantes.
Sin embargo, a pesar del ambiente relajado de fiesta que se vivió, también hubo un momento de tristeza al realizarse un acto recordatorio de las víctimas homosexuales del nazismo.

Contando con la presencia del alcalde-gobernador de Berlín, Klaus Wowereit, que dejó de ocultar su homosexualidad hace años,
el acto ante el monumento a los perseguidos por su tendencia sexual tuvo que ser suspendido cuando Rudolf Brazda, de 96 años, se desmayó al estar pronunciando un discurso.
Brazda fue perseguido por ser homosexual y estuvo preso en el campo de concentración de Buchenwald entre 1941 y 1945.
El socialdemócrata Wowereit exigió una rehabilitación de todas aquellas personas que hasta hace pocos años eran discriminadas por su sexualidad. Exigió tanto su indemnización económica como su rehabilitación social.
Fuente : Agencia Alemana de Prensa







