MARI TRINI FALLECE SIN REVELAR SU LESBIANISMO (EL ARMARIO QUE NO CESA SE VUELVE A CERRAR)

Era notorio en la España tardofranquista, Mari Trini era lesbiana. Una de esas mujeres que evidencian en cada pequeño detalle y estereotipo su avergonzada homosexualidad, pero jamás lo dicen públicamente.
Como tantas folclóricas antes y después, Mari Trini se retiró a un oscuro ostracismo que la matuvo separada de la vida pública hasta su fallecimiento.
Siempre me gustó. Esa pose existencialista que explotó en sus inicios, y que pronto derivó hacia una de las primeras cantautoras femeninas (si exceptuamos a la grandiosa Cecilia,
por supuesto), traían unos tímidos aíres de modernidad y lo más parecido al feminismo a la pacata España de entonces, pero su secreto y el temor a sufrir el estigma pesó más y desapareció de la vida pública sin reivindicar jamás su lugar en la transgresión.
Ni siquiera han querido decir qué "larga enfermedad" se la ha llevado. Ese aire de vergonzante sobriedad ha contrastado enormemente con lo que en un principio se quiso vender de ella, una especie de rebeldía contestataria que, por desgracia, más veces que menos se quedaba en pose sin fondo.
Espero que sus últimos años fuesen felices junto a su pareja. Habría sido un magnífico primer icono lésbico pero, a pesar de lo que negaba una y otra vez en una de sus más famosas canciones, ella era "esa que tú te imaginas"
y por desgracia su letra "no podrás presumir jamás de haber jugado con la verdad, con el amor" no se podrá aplicar a su autora.
Claro que lo que ni yo ni nadie sabemos es lo que tuvo que enfrentar, sufrir y aguantar Mari Trini por su actitud rebelde y su homosexualidad.
Es muy fácil para mí criticar esto desde mi vida en democracia, pero ella (y de ello doy fe en mi familia) debió enfrentarse a bastante maledicencia por su tendencia sexual.
Quiero aclarar que esta entrada no la hago para reflexionar sobre ella tanto como para reflexionar sobre la sociedad que nos sigue asfixiando.
Cuánto no habría dado de no ser la erosión de un constante enfrentamiento que acabó por desgastarla.,Por eso, gracias por tanto Mari Trini
Fuente : Shangay Lily

Hacía poco que la cantante Mari Trini, que murió a los 61 años el lunes, 6 de abril, en el hospital Morales Messeger de Murcia, se había trasladado a esta ciudad para preparar su concierto de despedida.
De los escenarios y, posiblemente ella lo sabía, de la vida. Pero siempre mantuvo su privacidad alejada de los focos -"Mis aventuras amorosas son secretas", dijo en 1980 a EL PAÍS-, por eso su familia se ha negado a informar de la causa de su muerte: "Una larga enfermedad".
Y la enfermedad marcó desde muy pequeña a María Trinidad Pérez de Miravete Mille, nacida en Caravaca de la Cruz (Murcia) el 12 de julio de 1947.
Con siete años sufrió una nefritis que la obligó a estar en cama seis años. El tratamiento con cortisona, además, le provocó secuelas, como una deformación en la cara.
Ella, "tozuda, violenta, posesiva, independiente radical", en sus palabras, dedicó esos años a "leer por puro placer, estudiar Bachillerato y música, y escribir".
A los 16 años decidió levantarse, ponerse sus "primeros tacones" e irse al Nicha's, el local del director Nicholas Ray en la avenida de América de Madrid. Ray la llevó primero a estudiar arte dramático en Londres.
"Allí mantuve largos diálogos con Paul McCartney, no era famoso y éramos unos críos". Más tarde, fue a París con Ray, quien "se esfumó":
"Me lancé a cantar en las terrazas del Quartier Latin, donde conocí a personajes conmovedores, como Jacques Brel, con quien charlé un día mientras le dábamos a la cerveza".
Volvió a España tras la muerte de su padre y en 1969 publicó su primer disco, con aquella voz rasposa que la distinguió siempre.
Desde entonces entregó más de 30 obras clave en la música ligera española, 300 canciones y vendió más de 10 millones de discos.
Su legado incluye éxitos como Cuando me acaricias, Una estrella en mi jardín o Yo no soy ésa, temas que se definieron como "de amor", pero que trataban a veces de grandes tragedias.
Fuente : El País


charlitox dijo
Me ha dado mucha pena la muerte de Mari Trini. Sin duda sufrió por ser como era y es una pena que finalmente no haya "salido del armario". Aunque estemos en democracia y haya derechos, siguen siendo muchos los personajes públicos que ocultan su sexualidad, lo que evidencia que no es todo tan bonito como lo pintan...
Salu2
14 Abril 2009 | 10:02 AM