La administración Obama reconoce que no tiene prisa por derogar el “Don’t ask, don’t tell”

Robert Gates, secretario de Defensa de la nueva administración estadounidense (ya lo era durante la última época de la administración Bush, por acuerdo entre republicanos y demócratas),
ha reconocido que Obama no tiene prisa por cambiar la política de “Don’t ask, don’t tell”, que impide a gays y lesbianas servir en el Ejército estadounidense a menos que mantengan su homosexualidad en secreto.
En declaraciones concedidas a Fox News, Gates ha admitido que “tanto el Presidente como yo creemos que ahora hay demasiados asuntos sobre la mesa. Dejemos que este tema madure un poco más”.
Mientras tanto, la política de “Don’t ask, don’t tell” se seguirá aplicando. “Continúa siendo ley, y cualquier cambio en la política requeriría un cambio en la ley”, se ha justificado Gates. “Respetaremos la ley, tal como está”, ha dicho.
Aun así, tras insistir el entrevistador, Gates ha confirmado con un “sí” que la intención final de la nueva administración es derogarla.
Se confirman así los temores de que Obama, por el momento, frene, o al menos no estimule, las primeras iniciativas legislativas a favor de los derechos LGTB,
Una mala señal, sin duda, teniendo en cuenta que esta acción es, probablemente, una de las que menos reticencias despierta en este momento en la sociedad estadounidense respecto a la igualdad de derechos de gays y lesbianas
Fuente : PinkNews








