"Nos dijeron que si pudiesen quemarían y colgarían ahora mismo a los gays apóstatas"

Así lo denuncia Lluís Parera, miembro del Col·lectiu Gai de Barcelona.Afirma que son palabras de 2 empleados del Arzobispado barcelonés.Parera y dos compañeros querían presentar 15 solicitudes de apostasía.
Dos trabajadores del Arzobispado de Barcelona han afirmado presuntamente que "si pudiesen quemarían y colgarían ahora mismo a los gays apóstatas".
Así consta en la denuncia que Lluís Parera, miembro del Collectiu Gai de Barcelona, ha presentado en el juzgado de guardia de la capital catalana.
Esta palabras se pronunciaron después de que Parera explicase que quería apostatar porque la Iglesia había quemado a mucha gente.

Nos trataron muy mal, se rieron de nosotros y nos llamaron pobres desgraciados
Parera, que acudió al arzobispado acompañado de otras dos personas homosexuales, para presentar 15 solicitudes de apostasía,
ha segurado a 20minutos que los "trataron muy mal, se rieron de ellos y los llamaron pobres desgraciados".
Tras el incidente, acudieron los Mossos de Esquadra, que pidieron su identificación a los trabajadores del arzobispado.
A pesar de este enfrentamiento verbal, Parera asegura que "en Barcelona es fácil que te concedan la apostasía; en Valencia es casi imposible y en Madrid, muy difícil".
Quienes deseen informarse sobre este proceso de renuncia a la fé católica pueden ponerse en contacto con el Col·lectiu Gai de Barcelona a través del teléfono 93 4534125 o el correo electrónico cgb@colectiugai.org.
Fuente : 20minutos



















teremarin dijo
Texto de Patricio Borlone sobre "La Iglesia Católica vista desde Pepe Rodríguez".
No cabe duda que sorprenden sus reportajes incisivos que integran a la Iglesia Católica a los anales del oscuro comportamiento de algunos de sus eclesiásticos y ungidos. Para nadie es un secreto los casos puntuales ocurridos en La Serena, en que personeros superiores han sido culpables de casos que se han denunciado.
La función sacerdotal amarga queda al descubierto –como tantos otros casos conocidos en Chile- del ocasional aprovechamiento sexual hacia variedad de feligreses de diferentes edades y de religiosas. Y esta acción sucede en gran parte de este mundo lleno de maldad.
Bien dice Enrique Miret, en el prólogo del libro de Pepe Rodríguez “Vida Sexual del Clero”, al señalar: “Nadie puede poner barreras ficticias a lo natural”. Y esto, todo hombre lo sabe, tenga la actividad que tenga porque somos humanos, con seguridad refiriéndose al celibato.
Por otro lado, lo señaló Immanuel Kant (1724-1804), filósofo alemán, considerado por muchos como el pensador más influyente de la era moderna: “La santidad no es de este mundo”. Se desprende que desde allí viene la frase; “La razón humana no es pura; es también sensible. El comportamiento nunca será impecable”.
También, Joaquín Navarro Esteban, Magistrado de la Sección X de la Audiencia Provincial de Madrid, sobre el libro de Pepe Rodríguez señala que: “Afirmar que buena parte de los sacerdotes católicos mantienen relaciones sexuales puede resultar casi una obviedad para muchos, sin embargo, son muy pocos –al margen del propio clero- los que conocen algo de los hábitos sexuales de los sacerdotes, o de las motivaciones psicológicas que les llevan a romper su compromiso de celibato con tanta frecuencia”.
La iglesia y el sexo siempre se han contrapuesto. Cada vez que hay casos de sacerdotes involucrados en asuntos non santos, despierta un fuerte caudal de curiosidad e intriga entre los parroquianos después que el hecho se hace público. Muchas veces se han silenciado aquellos sucesos y el involucrado es transferido a otros lugares distantes sin que las autoridades de justicia tengan conocimiento.
Pepe Rodríguez analiza en sus escritos –con datos imposibles de refutar- graves problemas de abusos sexuales del clero, motivados en su mayoría por las normativas –absurdas, señalan algunos- del celibato obligatorio, pese a que se dice que es voluntario.
La investigación de este escritor, expuesta en muchos de sus trabajos, señala un claro y personal punto de vista acerca la Iglesia Católica. “Yo-dice- conozco bien la situación, ya que realicé en 1995 el primer y único estudio riguroso sobre el comportamiento sexual de su clero.
Trabajando con una base de datos extraordinariamente amplia (ver la metodología de la investigación en la sección temática “Sexualidad del clero” de mi sitio web: http://www.pepe-rodriguez.com) y en la que constan pruebas irrefutables del historial sexual de casi 400 sacerdotes actualmente activos, se documentó la siguiente realidad estadística: Entre aquellos sacerdotes activos, se da que un 95% de ellos se masturba, un 60% mantiene relaciones sexuales, un 26% soba a menores, un 20% realiza prácticas de carácter homosexual, un 12% es exclusivamente homosexual, y un 7% comete abusos sexuales graves con menores.
Las preferencias sexuales del clero analizado, son las siguientes: el 53% mantiene relaciones sexuales con mujeres adultas, el 21% lo hace con varones adultos, el 14% con menores varones y el 12% con menores mujeres. Se observa, por tanto, que un 74% de ellos se relaciona sexualmente con adultos, mientras que el 26% restante lo hace con menores; y que domina la práctica heterosexual en el 65% de los casos, frente al 35% que tienen orientación homosexual.
Entre los sujetos con actividad heterosexual u homosexual habitual, el 36% comenzó a mantener relaciones sexuales antes de los 40 años, mientras que el 64% restante lo hizo durante el período comprendido entre sus 40 y 55 años”.
El escritor señala, además, que: “Resulta absolutamente inaceptable que en un Estado de Derecho se admita una patente de corso como el Derecho Canónico que obliga a encubrir delitos a fin de impedir que la justicia ordinaria cumpla con su obligación”.
20 Octubre 2008 | 12:34 AM