Contra viento y marea: un bar gay resistió el paso del huracán Ike

Permaneció abierto, pese al alerta emitido por las autoridades de la ciudad de Galveston, y sirvió de refugio para decenas de personas que buscaban agua y comida.
A la misma hora que las autoridades de Galveston (Texas) advertían a sus ciudadanos que abandonaran la ciudad debido a los desastres ocasionados por el paso del huracán Ike, el bar gay Robert´s Lafitte estaba planeando un show de travestis con la música de Tina Turner.
Aunque ya había pasado lo peor de "Ike" los servicios sanitarios de la ciudad alertaban sobre las consecuencias dejadas por del fenómeno, especialmente las inundaciones y los daños materiales.
Durante las peores horas del huracán (el pasado sábado), Robert´s Lafitte estuvo abierto al público. Sin embargo, "Boca Grande" Robert, dueño del establecimiento, le dijo a la agencia Reuters que el sitio quedó completamente inundado y fue cerrado provisoriamente cuando los fuertes vientos lograron arrancar las ventanas. Eso sí: a la mañana siguiente, cuando el agua ya era un recuerdo, el bar reabrió nuevamente.
"Es como que todos nuestros clientes lo exigieron", dijo Robert. "Es su bar y ellos más o menos deciden lo que sucede," agregó. Ahora, el bar sirve de refugio para cientos de afectados y está dispensando alimentos donados por residentes a las personas más necesitadas de la ciudad.
Desde que desató su furia en EE.UU, Ike dejó más de 40 muertos en 10 estados y sólo en Texas, 1.5 millones de personas se quedaron sin energía eléctrica.













