Egipto ha protagonizado este 2011 uno de los hechos más significativos de la historia del mundo, consiguiendo, a la espera de las decisiones que tome el Ejército, librarse del dictador que les gobernaba.
Pero parece que la libertad no incluye a todos. La situación de la comunidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales sigue siendo precaria en el país, con la homofobia repartida por la amplia mayoría de la sociedad egipcia.
La revista francesa Têtu ha elaborado un artículo en el que muestra la realidad del colectivo LGTB en la región a través de Karim, un activista homosexual de 29 años que vive en Egipto.
Karim, al igual que la mayoría de la comunidad LGTB, ha sido partícipe de las últimas protestas egipcias que han acabado con la salida del dictador Hosni Mubarak.
Pese a ello, durante el transcurso de la movilizaciones, ocultó siempre su orientación sexual para no ser discriminado y, posiblemente, agredido por los demás manifestantes mientras buscaba un mejor futuro para su nación.
El chico no muestra esperanza con el futuro de las minorías sexuales en el país: "No creo que la situación mejore después de la revolución".
Como en cualquier lugar del mundo, las personas vinculadas a la cultura y la educación son más propensas a ser tolerantes con la diversidad, aunque, según Karim, dicho suceso no se produce en Egipto:
"Podemos hablar fácilmente sobre la política, la religión, la libertad de conciencia... pero son contrarios a los gays".
Karim cuenta la experiencia que tuvo durante su proceso para aceptarse con un psicólogo: "Cuando le planteé esa pregunta, respondió que tenía que convencerme a mí mismo para ser heterosexual".
El supuesto psicólogo le animó a emplear la violencia contra sí mismo para oprimir las ideas homosexuales:
"El me ofreció la ayuda de quemarme con un mechero cuando un pensamiento sobre homosexuales pase por mi mente. ¡Por supuesto, no lo hice!".
Las fuerzas de seguridad siguen matando ,en las violentas dispersiones de protestas contra el régimen, afirmó la organización Human Rights Watch..
En Libia ser (LGBT) es ilegal y puede ser castigado de acuerdo con el artículo 407 / 4 con penas de hasta 5 años , cadena perpetua , incluso la muerte. por considerarlos como "actos indecentes".
por eso , y por miedo no hay comunidad LGBT visibles. La censura del Gobierno tiende a tratar los temas LGBT como un tabú, por esa razón prohibidos
La mayoría de los ciudadanos son musulmanes, que tradicionalmente tienen puntos de vista de la homosexualidad y el travestismo como signos de la inmoralidad. y tiende a presionar a la gente LGBT a permanecer en el armario.
En 2003, el dictador Muammar Gadafi declaró públicamente en una conferencia regional africana que la gente heterosexual no puede contraer el SIDA-VIH
La Historia ha echado a galopar en el mundo árabe, y en particular en la compleja sociedad egipcia, y la población LGTB no permanece ajena a los vientos de cambio.
Son numerosos los activistas que, ya sea en persona o a través de las redes sociales, intentan estimular una revolución democrática en sus países. Algunos de ellos también están contando al exterior cómo están viviendo el presente, y qué esperan para el futuro.
Como Rasha Moumneh, una investigadora y colaboradora de la ONG Human Rights Watch especializada en los derechos LGTB y de las mujeres.
Según ella, aunque de vez en cuando hay redadas contra los homosexuales (probablemente la más notoria se produjo en 2001, cuando 52 hombres fueron arrestados mientras celebraban una fiesta gay a bordo de un barco), las leyes egipcias contra la homosexualidad están formuladas en término vagos. “Egipto no tiene una ley contra la sodomía, sino un conjunto de normas generales contra la indecencia.
Y el problema es que la interpretación de dichas leyes recae sobre los jueces”, dice Moumneh, quien no cree que en Egipto se persiga específicamente a la población LGTB.
Como según ella ocurriría en toda la región, “estas redadas se producen cuando el gobierno quiere hacer gala de su rectitud moral. Cuando quieren mostrar que aún están al mando, que son los salvadores de la sociedad egipcia”.
Para Moumneh, es muy difícil predecir cómo afectarán estas propuestas a los derechos LGTB, pero opina que existe una tendencia creciente entre los jóvenes a “ampliar las libertades personales”.
“IceQueer” es un bloguero egipcio y marroquí gay de 22 años que ha estado compartiendo lo ocurrido en El Cairo a través de su blog, de mensajes en Twitter, y de diversas entrevistas. IceQueer destaca el papel de los jóvenes y de las redes sociales en los acontecimientos de estos días, y no cree que los fundamentalistas de la Hermandad Musulmana supongan un peligro real.
En cambio, sí considera que unas reivindicaciones demasiado tempranas por parte de los LGTB podrían ser contraproducentes, y que la lucha por la igualdad LGTB sólo podrá darse una vez que Egipto sea un país realmente secular.
También comparte una anécdota: la plaza Tahrir, el epicentro de las protestas en la capital egipcia, es también una conocida zona de encuentro (de cruising) entre hombres gays…
El cineasta indio afincado en Nueva York Parvez Sharma, conocido por sus trabajos sobre islam y homosexualidad entre otros, también ha publicado en la revista The Advocate
una entrevista online con otro joven egipcio y homosexual, de 27 años, musulmán y de clase acomodada, que se debate entre la esperanza y el miedo a la violencia, y que prefiere no acercarse a la plaza Tahrir por considerarlo demasiado peligroso.
Además, se plantea emigrar del país con su novio, como muchos de sus amigos han hecho a Europa.
En Egipto, las leyes sobre la moral pública son muy severas – la homosexualidad rara vez se reconoce abiertamente.
Mientras que ser gay no es estrictamente ilegal la homosexualidad se convierte en un hecho inaceptable en Egipto, es mal vista social, cultural, religiosa y políticamente.
La lucha personal de muchos jóvenes egipcios gays es constante – se debe negar que van a sobrevivir.
Sin embargo, a pesar de la hostilidad, hay muchos egipcios por ahí esperando que la sociedad va a cambiar sus leyes estrictas y a aceptarles por lo que son.
Decenas de gays egipcios han sido encarcelados y torturados durante los últimos años por el simple hecho de mantener rela-ciones sexuales con otros hombres bajo la acusación de cometer una “práctica de libertinaje”.
La revolución que se está viviendo estos días en las calles de El Cairo contra el tirano Mubarak no es más que el reflejo de una sociedad que busca avanzar en otro camino diferente a la represión y las hostilidad contra los ciudadanos.
Este tipo de levantamientos tienen mucho que ver con las ansias del colectivo LGTB por conseguir vivir con dignidad,
pues las personas que se manifiestan estos días lo hacen por conseguir acabar con la represión, la corrupción y la tiranía que muchas veces está instigada por las instituciones religiosas y los poderes “públicos”.
Esperemos que todo esto derive sobre todo en una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos egipcios, en un mayor reparto de las riquezas,
en la creación de las mismas y en el respeto y la libertad a las personas que viven oprimidas por el dictador Mubarak y los fundamentalistas religiosos.Esta también es nuestra revolución!!!