Según datos del Ministerio de Sanidad, en nuestro país hay alrededor de 150.000 personas infectadas de VIH. Aunque con el paso del tiempo la cifra de nuevos diagnósticos ha ido descendiendo progresivamente, solo en 2009 se registraron 2.264 nuevos casos en España.
En concreto, a lo largo de 2010 se notificaron 2.907 nuevos diagnósticos de VIH. El 82% eran hombres. En el 46% de los casos se trató de una transmisión entre HSH, en el 33% de una transmisión heterosexual y solo en un 6% de los casos se produjo entre usuarios de drogas inyectadas.
Todo indica que la falta de percepción de riesgo hace mella en el colectivo homosexual, como hace pocas semanas sugerían los especialistas en Enfermedades Infecciosas reunidos con ocasión del III Congreso Nacional de Gesida.
El 42,5 por ciento de esos casos, entre gays. Un dato preocupante que, según expertos como el doctor Bonaventura Clotet, "se debe a que muchos gays, especialmente los jóvenes, han perdido el miedo a la enfermedad porque creen que es algo que afecta solo a los ‘viejos'. Incluso les oyes decir que si se infectan, basta con tomar una pastilla al día.
Por eso, hoy en día un chico de dieciocho años que se acaba de infectar de VIH te argumenta que él pensaba que si practicaba sexo sin protección con otro chaval no existía riesgo de contagio por ser jóvenes".
Lo más preocupante es que el veinticinco por ciento de las personas infectadas de VIH desconocen que lo son.
"Ese es el motivo directo por el que se calcula que se producen dos de cada tres contagios. Esto se evitaría con el simple uso del preservativo y con la realización de pruebas de detección periódicas, sobre todo entre quienes han tenido prácticas sexuales de riesgo. El VIH no perdona y, si se le pierde el miedo, es que la sociedad va muy mal".
Fundador de la Fundació Lluita Contra la Sida, director del Institut de Recerca de la Sida IrsiCaixa e investigador de una vacuna (terapéutica y preventiva) para el VIH a través del programa HIVACAT, Bonaventura Clotet es un manantial de datos que nos ayudan a comprender en qué fase se encuentran los estudios científicos para encontrar un remedio contra el sida.
Si hubiera que resumir el año 2011 en cuanto a los avances que se han producido, Clotet es optimista: "hemos dado pequeños pero importantes pasos para encontrar una vacuna y favorecer la erradicación en personas ya infectadas.
En los últimos meses se ha logrado detectar cuáles eran las porciones más constantes que se dan entre todas las variantes del virus, es decir, las que permiten proteger mejor de la infección. Y se ha avanzado en conocer cuáles son las partes que desencadenan una respuesta importante de anticuerpos neutralizantes".
Los estudios con animales han dado buen resultado. Por ello, el doctor Clotet explica que la siguiente fase es "seguir avanzando en los estudios antes de realizar tests en personas infectadas,
para ver si pueden despertar una reacción inmunitaria que nos permita controlar la infección sin necesidad de continuar el tratamiento médico que reciben".
Una investigación en la que son cruciales los ‘controladores de élite', ese 0,5 por ciento de infectados de VIH que tienen el virus indetectable sin necesidad de tratamiento médico ("se está tratando de reproducir la respuesta que el sistema inmune de estos individuos aplica para luego reproducirlo en modelos de vacuna").
En estos últimos meses también se han producido avances científicos para lograr erradicar el virus de las personas infectadas. "Los tratamientos son cada vez más simples, menos tóxicos para el organismo.
El objetivo ahora es identificar nuevas interacciones entre el virus y las células donde se aloja para encontrar nuevas vías terapéuticas que eviten el relleno continuo de los reservorios virales". Bonaventura Clotet hace un nuevo llamamiento a la responsabilidad: "Es fundamental que el tratamiento médico se siga a rajatabla. Si no, el virus puede volverse más resistente, y ser necesario un tratamiento más costoso para la sanidad pública y más tóxico para el enfermo. Insisto: el VIH no perdona.
Y hay mucha desinformación. Por ejemplo, pocos saben que el veinte por ciento de los infectados desarrolla rápidamente la enfermedad y que, de ellos, en un cinco por ciento de los casos es tan fulminante la progresión que pueden morir en un año
. O que el diez por ciento de los pacientes se infecta de cepas altamente resistentes para las que los tratamientos menos agresivos son inválidos".
Por ello, de cara al Día Mundial de la Lucha Contra el Sida, el doctor Clotet tiene dos lemas claros. "Primero: tratamiento ya para todos los pacientes. Si el paciente lo cumple, el virus se hace indetectable y es mucho más difícil que pueda propagarlo a personas sanas. Segundo: más información, especialmente entre los jóvenes, en escuelas e institutos. Ha bajado el miedo y el respeto que se le debe tener a esta enfermedad".
Menos financiación para la investigación pública
El doctor Clotet es pesimista sobre los posibles recortes en la financiación de las investigaciones públicas relacionadas con el VIH. "Seguro que se producirán en los próximos meses e impactarán negativamente. Creo que es un error.
La inversión en I+D es lo que nos ayudará a salir antes de la crisis. Espero que el próximo gobierno que salga de las urnas, sea cual sea su color político, entienda la importancia de seguir investigando". Y es que los estudios sobre el VIH, un virus que afecta al sistema inmune en su punto más clave,
han contribuido a obtener resultados positivos a otras patologías que afectan a toda la población. "Gracias a lo que se ha trabajado en el sida también se ha avanzado en la hepatitis crónica, en el envejecimiento prematuro, en los tumores, el riesgo cardiovascular...".
El 5 de junio de 1981 se publicó en Estados Unidos el caso de cinco hombres homosexuales con una pulmonía por Pneumocystis carinii , un agente infeccioso muy poco frecuente.
Fue la primera de una serie de evidencias que permitieron describir una entidad clínica desconocida hasta entonces, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).
En 1983 se identificó el agente causal, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), unas siglas que ahora –a diferencia de otros muchos acrónimos de bacterias y virus– casi todo el mundo reconoce.
Este 2011 se conmemoran los 30 de años de los primeros casos de sida. En 30 años suelen pasar muchas cosas, pero la pandemia del sida, aparte de su dramático impacto,
ha hecho del mundo un lugar más pequeño y ha espoleado cambios impensables en 1981, no solo en el ámbito científico, sino en el económico, el social y el político.
En el ámbito científico, el estudio del VIH ha facilitado el desarrollo de tecnologías que han cambiado radicalmente la búsqueda biomédica,
de fármacos antirretrovirales (ARV) impensables hace 20 años y de nuevas aproximaciones preventivas.
Económicamente, al mismo tiempo que ha hipotecado el desarrollo de los países más afectados, ha creado un mercado sin precedentes para la industria farmacéutica y miles de puestos de trabajo en todos los sectores.
Socialmente, el sida ha sido capital para la defensa de derechos civiles básicos, ha cambiado la relación médico-paciente,
ha mediatizado las conductas sexuales de una generación y ha consolidado el tercer sector, haciendo de las oenegés una pieza imprescindible en la respuesta a la pandemia.
El sida ha cambiado también el discurso y la agenda política, tanto local como globalmente. Y –al menos en Occidente– ha pasado de ser una enfermedad letal a una enfermedad crónica; la estigmatización de los afectados ha disminuido; y en muchos países se ha articulado una respuesta efectiva.
La conmemoración de los 30 años es, pues, un buen momento para reflexionar sobre qué hemos hecho bien y qué no tanto.
El sida, como todas las crisis, pone de relieve la fortaleza y la debilidad de las sociedades. Hace poco, en una entrevista me preguntaron qué creía que era lo más relevante que debería suceder.
No dudé: evitar el reduccionismo biomédico, que las decisiones y la distribución de recursos se basen en la evidencia científica y que pierda el esnobismo que demasiado a menudo lo rodea.
Ciertamente, el sida, por sus características, ha ido acompañado de un excepcionalismo que no tienen otras enfermedades.
En Catalunya el resultado ha sido la existencia de centros clínicos, de investigación básica y de epidemiología –como el que tengo el honor de dirigir– vanguardistas en el Estado y competitivos internacionalmente; así como la consolidación de una red de oenegés que también ha liderado el discurso social y ha sido clave en el apoyo a los afectados.
Pero a veces el árbol nos impide ver el bosque; o dicho de otro modo, la preocupación por las formas no nos debe llevar a obviar el análisis objetivo de los resultados, ni la autocomplacencia impedir la imprescindible autocrítica por las cosas que no se han hecho bien.
En el Estado español, apenas ahora vemos los efectos positivos de la generalización de los programas de reducción de daños entre los usuarios de drogas por vía parenteral iniciados en los años 90,
y por eso seguimos siendo uno de los países europeos con la tasa de VIH más alta. Ahora, los hombres que tienen sexo con hombres
y los inmigrantes son los colectivos con un mayor crecimiento de nuevos casos de VIH y otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis.
La lucha contra el sida, en peligro por la falta de dinero (( INFORME ONUSIDA))
El dilema que hay que resolver ya, que no admite esperas, es el siguiente: o se mantiene y aumenta el compromiso financiero con la lucha contra el sida para acelerar los progresos y poder visualizar así el camino
hacia el final de la epidemia o bien retrocede la inversión por culpa de la crisis económica y, entonces, aumentan las infecciones y el virus vuelve a hacerse fuerte, casi como en sus inicios.
Para ONUSIDA, que acaba de publicar su informe anual sobre la situación global del VIH, la elección está clara.
"La crisis económica no puede ser una excusa para dejar de financiar los programas contra el sida, porque si eso ocurre pagaremos un precio altísimo más adelante. Lo malo no es sólo la crisis, sino el impacto que tiene.
El mundo corre el riesgo de enfrentarse a los peores momentos de la epidemia si la respuesta se detiene. No es sólo una cuestión de salud, sino de estabilidad social, de responsabilidad".
Los últimos datos, aunque siguen siendo preocupantes, invitan un poco al optimismo. En 2010 vivían en el mundo 34 millones de personas con VIH -algo más que el año anterior, fruto del mayor acceso al tratamiento-, se produjeron 2,7 millones de nuevas infecciones -un 21% menos en comparación con el punto álgido de 1997- y murieron 1,8 millones de seropositivos. Son cifras elevadas, pero podrían ser aún mucho más altas.
El informe recoge que el tratamiento antirretroviral ha evitado 2,5 millones de fallecimientos en países de ingresos medios y bajos desde 1995. Sólo el pasado año se evitaron 700.000 decesos por causas relacionadas con el sida.
Queda mucho trabajo por hacer pero "la visión de un mundo con cero infecciones, cero discriminaciones y cero muertes por sida comienza a rondar la imaginación de muchos.
Hace tan sólo unos años hablar del final de la epidemia parecía algo imposible, pero la ciencia, el apoyo político y la respuesta internacional hace que empiece a ser una meta tangible", afirma el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé. "Nunca antes habíamos asistido a un año con tanta ciencia, tanto liderazgo y tantos resultados en el campo del sida", afirma.
África Subsahariana sigue siendo la región más afectada. El 68% (22,9 millones) de todas las personas con VIH residen en la región, donde el sida ha acabado con la vida de un millón de africanos cada año desde 1998. No obstante, el informe refleja importantes mejoras. Las nuevas infecciones han descendido más de un 26% en la última década y sólo entre 2009 y 2010 ha aumentado un 20% el número de personas con acceso al tratamiento.
Preocupante es la situación de Europa del Este, donde ha habido un incremento de un 250% en el número de infectados desde 2001, principalmente por la propagación de la epidemia en Rusia y Ucrania.
"Lo positivo, dentro de la gravedad, es que son países que tienen recursos y el problema ha venido por falta de liderazgo y dejadez de las autoridades, algo que está cambiando.
La mayor parte de las transmisiones son por inyección de drogas y hay programas eficaces para evitar estos contagios, como ya demostró España en los 80", dice el doctor Loures.
Falta dinero
De los casi 15 millones de seropositivos que necesitan tratamiento en países de medianos y bajos ingresos, 6,6 millones lo recibían a finales de 2010, 1,35 millones más que el año anterior. "No podemos esperar a una vacuna, que no llegará en un futuro próximo.
Tenemos que centrar las estrategias en aquello que sabemos que funciona ahora y eso es el tratamiento.
Las últimas evidencias científicas demuestran que es un arma eficaz para prevenir las infecciones", señala el doctor Loures,
para quien si se consigue el reto de tratar a esos 15 millones que necesitan los fármacos en 2015 se podrán frenar en seco las nuevas infecciones.
Pero para eso hace falta dinero. "Los logros alcanzados hasta la fecha son el resultado de una inversión constante. Pero empieza a fallar y no podemos permitirlo. Hay que encontrar un nuevo pacto entre donantes, gobiernos y países pobres, un nuevo compromiso global".
Si se consigue la financiación necesaria, estimada entre 22.000 y 24.000 millones de dólares (entre 16.000 y 19.000 millones en euros)
para los próximos tres años, ONUSIDA calcula que se evitarían 12,2 millones de nuevas infecciones por VIH -1,9 millones en niños- entre 2011 y 2020. Asimismo se impedirían 7,4 millones de muertes.
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El reto se antoja difícil. Durante 2010, los programas frente al sida contaron con 15.000 millones de dólares (unos 11.000 millones de euros), menos de lo necesitado.
Y la ayuda internacional se redujo sólo el pasado año más de un 10%. "O nos esforzamos, ponemos el pie en el acelerador y avanzamos hacia el fin de la epidemia o volveremos a los peores tiempos", argumenta el director ejecutivo,
que reconoce que desde su organismo están manteniendo muchos diálogos para que los gobiernos comprendan esta realidad. "El G20 tiene que saber la situación y el impacto que la falta de recursos puede tener".
ONUSIDA fija las líneas a seguir en los próximos años para frenar la epidemia. Los puntos clave son los siguientes: dirigir los programas a las poblaciones de alto riesgo (trabajadores del sexo, hombres que se acuestan con hombres y usuarios de droga por vía intravenosa);
prevenir las nuevas infecciones en los niños; fomentar un cambio de los comportamientos de riesgo en los jóvenes; promover y distribuir los preservativos; aumentar el tratamiento, los cuidados y apoyo para las personas que viven con VIH y promover la circuncisión voluntaria en aquellos países con alta prevalencia del virus.
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CORTO DOCUMENTAL ((TIRAS DE MI PIEL - 2009))
Creo en la ecuación Visibilidad igual a Vida. Te cuento todo esto porque al contarlo me siento vivo. Mi vida está llena de huellas, de estigmas, de vida".
-Kike Poveda-
Esta pieza documental pretende proporcionar soporte,a una autobiografía ácida, honesta, controvertida, y vital,y manifiesta con claridad lo perteneciente al mundo de lo sombrío, de lo velado, al mundo de lo invisible...
En un simple acto de valentía sin precedentes,el protagonista aprovecha una fecha clave en su vida para compartir, ante la cámara, sus facetas más susceptibles,más desconcertantes, estigmatizantes y humanas Imborrables,
reprochables e intolerables marcas de vida,que Kike Poveda convierte en extraordinarias y legítimas,mediante su constante y vital proceso de revelado público
UN CORTO DOCUMENTAL QUE NO SE INFECTA, NI SE CONTAGIA, NI SE TRANSMITE; SIMPLEMENTE SE REENVIA.
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Es preciso repensar las intervenciones, pero mientras ya gastamos más de 700 millones de euros anuales en ARV,
los presupuestos destinados a prevención son proporcionalmente exiguos y casi siempre vinculados a campañas informativas, fotogénicas pero de incierta efectividad. ¿Esperaremos también demasiado?
La atención a los afectados se concentra en los grandes hospitales y el aumento de la supervivencia hace que cada vez haya
más pacientes en tratamiento y con buena calidad de vida; y los costes –pese a que se diga lo contrario– seguirán aumentando con la aparición de nuevos fármacos.
¿Es sostenible este modelo de atención y financiación? La creciente evidencia sobre la efectividad de los ARV tomados de forma continuada para prevenir la infección hará aún más complejo el marco de respuesta.
Retos, por tanto, no faltan, especialmente con la crisis. Por eso es más importante que nunca evaluar qué se hace y definir prioridades.
No podemos renunciar a todo lo que se ha conseguido científica, social y políticamente, pero tampoco caer en el error de instalarnos en el discurso excepcionalista,olíticamente correcto pero desvinculado de los resultados.
Como siempre, no es responsabilidad exclusiva de los políticos; hace falta el esfuerzo y sobre todo el debate abierto y honesto de todos, profesionales, activistas y responsables institucionales.
Ya sabemos que qui dia passa, any empeny , pero los hechos han demostrado que retrasar las acciones acaba saliendo más caro… y no solo económicamente.
30 años respondiendo al sida y celebrando la vida
Han pasado treinta años desde que el 5 de junio de 1981 se publicó en EE.UU. la existencia de cinco casos de hombres gais que padecían una rara neumonía,
y a los que siguieron otros aquejados de otras enfermedades que sólo aparecían en personas inmunodeprimidas y, por tanto, incapaces de defenderse de infecciones y cierto tipos de cáncer.
Un año después se establecería oficialmente la denominación de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), término acuñado por el activista gay Bruce Voeller.
El movimiento LGTB reaccionó y, así, ya en 1981 en los EE.UU se creó Gay Men Health Crisis y en 1982 la Fundación del Sida de San Francisco y en Reino Unido el Terrence Higgins Trust.
Fueron de las primeras asociaciones en atender a las personas con sida y defender su salud, derechos y dignidad.La detección, en occidente,
de estos primeros casos de sida en la comunidad homosexual, así como el creciente número de nuevos casos, el absoluto desconocimiento sobre sus causas
y su prevención, la ausencia de tratamientos, el grave y rápido deterioro físico de los enfermos, de su salud y su prácticamente inevitable muerte,
llevó a una gran parte de la sociedad a un estado de pánico e histeria colectiva que depositó una insoportable carga de estigma
sobre nuestra comunidad, así como sobre otros colectivos sociales en los que inicialmente se presentó la enfermedad: heroinómanos, haitianos y hemofílicos.
Se plantearon diversas teorías sobre la causa del sida, como el uso de drogas, la promiscuidad sexual, o que era un castigo divino contra los homosexuales y otras gentes de mal vivir.
Fueron los años de lo que se llamó la “peste rosa”, el “cáncer gay”, la enfermedad de las “cuatro haches”, de los “grupos de riesgo”, años de enfermedad, muerte, discriminación y marginación, de vi-das silenciadas por el estigma, el rechazo social, familiar, de ami-gos, amantes, de compañeros de trabajo, de seres queridos, del personal sanitario…
El sida significaba la muerte física pero también social de los afectados y afectadas… En 1983 en Denver, Colorado, hubo un congreso de gente afectada por VIH, en su gran mayoría hombres gais, en el que se aprobaron los llamados “Principios de Denver”,
en los que se estableció la denominación “personas con sida” frente a la de víctimas o pacientes, así como una serie de recomendaciones para luchar contra la discriminación de las personas con VIH, en su gran mayoría aún vigentes.
En 1984, Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, del Instituto Louis Pasteur de Paris y Robert Gallo, del Instituto Nacional del Cáncer de los EE.UU., identificaron el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) como el agente causante del sida mediante la destrucción del sistema inmunitario.
El descubrimiento del VIH permitió disponer un año después del primer test de anticuerpos, así como comenzar a investigar su tratamiento y vacuna.
Ya en 1983 estaban claras la vías de transmisión y los fluidos potencialmente infectivos, pero en el imaginario social seguían manteniéndose mitos y prejuicios, como por ejemplo, que era posible contraer el VIH por un estornudo,
darse la mano, compartir cubiertos, picaduras de mosquitos y un sinfín de ideas equivocadas que aún hoy en día siguen creyendo algunas personas.
Frente a esto, el movimiento asociativo LGTB empezó a hablar de prevención, de prácticas de riesgo, de sexo más seguro y del uso del preservativo como el instrumento más eficaz para evitar la transmisión del VIH.
En aquella época los hospitales eran un suplicio para los afectados: se aislaba a los enfermos, el personal sanitario no quería pasar por sus habitaciones, sus expedientes e informes llevaban un punto rojo de 1 centímetro de diámetro como aviso para el personal que los atendía,
los dentistas ponían cualquier xcusa para no arreglar una muela, en los servicios de los hospitales se les trataba con muy malas maneras…
Como también lo fueron los hogares, el trabajo, las comunidades de vecinos, etc., ya que las y los afectados eran a menudo rechazados por familias y amigos, despedidos de sus trabajos, desahuciados o acosados, en definitiva tratados como apestados.
El movimiento ciudadano de lucha contra el sida y hemos tuvimos que realizar un enorme trabajo para combatir los prejuicios, el estigma la discriminación y marginación social de las personas con VIH, pero además la respuesta al sida contribuyó a un progresivo y difícil avance en la lucha por nuestra dignidad y
derechos.
En esa tarea, trabajamos codo con codo no sólo los hombres gais sino también las mujeres lesbianas, con las que compartíamos y compartimos una misma lucha y que eran testigos de cómo el sida segaba la vida de compañeros y amigos.
En 1985 muere la estrella de cine Rock Hudson. Meses antes había salido de dos armarios: hizo pública su homosexualidad y su infección por VIH.
Su valiente acto y su muerte significaron un punto de inflexión en la percepción social del sida, poniendo cara a una infección que para entonces comenzaba a ser una pandemia internacional.
Un año antes, en 1984 había fallecido también a causa del sida el filósofo Michael Foucault. Le siguieron el pianista Valentino Liberace en 1987; el fotógrafo Robert Mapplethorpe en 1989; el poeta Jaime Gil de Biedma, el escritor Reinaldo Arenas y el artista Keith Haring en 1990; el cantante Freddy Mercury y el escritor Hervé Guibert en 1991; el actor Anthony Perkins y el director de fotografía Néstor Almendros en 1992; el bailarín Rudolf Nureyev en 1993; el director de cine Dereck Jarman en 1994,
y tantos otros y otras, en un incesante y alarmante goteo, la mayoría de ellos anónimos pero que permanecen vivos en nuestro recuerdo.
A mediados de los 80 empiezan a formarse en el estado español las primeras organizaciones de atención apoyo y asistencia a las personas con VIH/sida como el Comité Ciudadano Antisida en 1985 en Madrid, Gais per la salut (que daría lugar a Stop Sida) en 1986 en Barcelona y muchas otras.
Por fin, en 1987 se aprobó el primer medicamento antirretroviral, el famoso AZT, que no llegó a tiempo para muchos, pero que dio esperanza a otros. Mientras tanto en Nueva York nacía Act Up con su lema “silencio = muerte” y el gobierno de EE.UU. prohibía la entrada al país a las personas con VIH, veto
levantado en 2010.
El 1 de diciembre de 1988 en una cumbre de ministros de sanidad se instituyó el “Día Mundial de la lucha contra el sida”, teniendo esta fecha un significado de jornada de reflexión y solidaridad hacia el colectivo de personas que viven con el VIH, que padecen el sida y los que ya han fallecido.
En 1990 se crearía el símbolo lazo rojo para recordar a las personas fallecidas a causa del sida. En 1995 se introdujeron las terapias combinadas y en 1996 se presentaron en Vancouver los resultados que daban las combinaciones de diferentes medicamentos que mantenían el virus a raya.
La terapia antirretroviral de gran actividad fue devolviendo la esperanza de vivir a muchas personas, por lo menos en el primer mundo, los países en vías de desarrollo seguían, y siguen, con un importante y grave problema mortalidad asociada al sida.
Por ello, no podemos olvidarnos de aquellos países y comunidades, en Asia, en América Latina, en África, donde ser lesbiana, gay, transexual o bisexual es motivo de agresión,
humillación, violación y asesinato y donde tener VIH sigue significando exclusión social, violencia e incluso la muerte por falta de acceso a prevención, tratamiento, atención y apoyo.
A día de hoy, la infección por VIH es una enfermedad crónica que sigue sin tener curación ni vacuna, aunque afortunadamente disponemos de una gran variedad de tratamientos.
En nuestra comunidad, ha sido y sigue siendo la mayor amenaza para nuestra salud, especialmente para los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres así como para los trabajadores del sexo tanto mujeres transexuales como hombres, porque nos afecta de una forma desproporcionada.
Por otro lado, el estigma asociado al VIH, incluso en nuestra comunidad, sigue siendo uno de los mayores problemas para las personas con VIH y con el que debemos y podemos acabar.
Hace 30 años, el VIH y el sida entraron a formar parte de nuestra historia y de nuestra vida, diezmando nuestra comunidad y poniendo en riesgo nuestra salud,
sin que ello impidiera que le hiciéramos frente de manera decidida; y vamos a seguir comprometiéndonos con su prevención y con el apoyo a quienes viven con el VIH, en nuestro país y en el resto del mundo.
Podemos decir, y sentirnos orgullosos y orgullosas de ello, que llevamos 30 años respondiendo al sida, 30 años celebrando la vida y que vamos a seguir haciéndolo.
El número de casos de contagio por VIH en España se mantiene más o menos estable desde hace una década,
si bien, la transmisión del sida entre hombres que mantienen relaciones con hombres no ha dejado de crecer desde 2004, especialmente entre los que tienen de 15 a 24 años.
Según datos facilitados hoy por el director general del Plan Nacional sobre el Sida, Tomás Hernández,
cada año se diagnostican 3.500 casos en España y la mayor parte de ellos corresponden a varones homosexuales (2.264 nuevos casos en 2009).
Además, el número de contagios entre hombres de entre 15 y 24 años no ha dejado de crecer desde 2004, y ya representan el 14% del total
Hernández ha explicado que este año se cumplen 30 años desde que se diagnosticaron los primeros casos de esta enfermedad,
cuyo patrón epidemiológico ha cambiado mucho, ya que los primeros contagios se concentraban entre los drogodependientes y ahora se dan más entre los jóvenes que mantienen relaciones sexuales sin protección.
Por eso, ha subrayado Hernández, para prevenir el SIDA es "fundamental" contar con la participación
de los jóvenes que cada vez se inician más pronto en las relaciones sexuales y sólo suelen utilizar el preservativo en la primera relación
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Tarragona s'afegeix a la celebració del Dia Mundial contra la Sida amb diversos actes commemoratius
La jornada té lloc el proper dia 1 de desembre i serveix per informar, sensibilitzar i prevenir la malaltia
Amb motiu de la celebració, el proper dia 1 de desembre, del Dia Mundial contra la Sida, el Grup de Treball de Salut Sexual del Camp de Tarragona ha preparat diversos actes commemoratius a la ciutat de Tarragona.
La jornada s’obrirà a les 12 del migdia amb un acte commemoratiu a la plaça de la Font, on es llegirà un manifest i es donaran les dades actuals sobre la pandèmia, així com s’exposaran els darrers avenços en investigació.
A la tarda, a partir de les 17.30 h, a l’Espai Jove La Palmera, col·lectius culturals i juvenils de la ciutat participaran voluntàriament en un festival on es buscarà sensibilitzar
els assistents sobre la importància d’aquesta malaltia, des d’un vessant artístic i cultural, a través de la dansa, el teatre i l’acció-performance.
Al mateix espai s’instal·larà un punt amb informació sobre els recursos existents en matèria de Sida/VIH a la ciutat.
L’acte final es durà a terme a les 22 hores a La Vaqueria, on Oriol Giné, cantant de Bongo Botrako, i el grup Vergüenza Ajena oferiran un concert acústic.
Al local s’instal·larà també l’estand de prevenció i reducció de riscos SOM.NIT de Creu Roja Joventut, on s’informarà sobre drogues i es realitzaran proves d’alcoholèmia tots aquells que ho desitgin.
Les entrades per a aquest concert són gratuïtes i es poden recollir a partir d’aquest dilluns 21 de novembre a l’Oficina Jove del Tarragonès.
El Grup de Treball de Salut Sexual del Camp de Tarragona té com a objectiu principal impulsar campanyes per informar, sensibilitzar i donar suport a totes aquelles persones vulnerables amb risc de patir aquesta malaltia i està format per les següents entitats i organismes: Creu Roja, Assexora’t, H2o, UGT,
Creu Roja Joventut, Fundació ECOM, ASSIR-ICS Camp de Tarragona, CAS Tarragona, CSM Pere Mata, Col·legi d’Infermeria de Tarragona, Col·legi de Farmacèutics de Tarragona,
Hospital Sant Pau i Santa Tecla, Hospital Universitari Joan XXIII, Regidories de Salut, Joventut i Polítiques per a la Igualtat de l’Ajuntament de Tarragona i l' Agència de Protecció de la Salut de Tarragona.
Tarragona se suma a la celebración del Día Mundial contra el Sida con diversos actos conmemorativos
La jornada tendra lugar el próximo día 1 de diciembre y sirve para informar, sensibilizar y prevenir la enfermedad
Con motivo de la celebración, el próximo día 1 de diciembre, del Día Mundial contra el Sida, el Grupo de Trabajo de Salud Sexual del Camp de Tarragona ha preparado diversos actos conmemorativos en la ciudad de Tarragona.
La jornada se abrirá a las 12 del mediodía con un acto conmemorativo en la plaza de la Font, donde se leerá un manifiesto y se darán los datos actuales sobre la pandemia, así como se expondrán los últimos avances en investigación.
Por la tarde, a partir de las 17.30 h, en el Espai Jove La Palmera, colectivos culturales y juveniles de la ciudad participarán voluntariamente
en un festival donde se buscará sensibilizar a los asistentes sobre la importancia de esta enfermedad, desde una vertiente artístico y cultural, a través de la danza, el teatro y la acción-performance.
En el mismo espacio se instalará un punto con información sobre los recursos existentes en materia de Sida / VIH en la ciudad.
El acto final se llevará a cabo a las 22 horas en La Vaquería, donde Oriol Giné, cantante de Bongo Botrako, y el grupo Vergüenza Ajena ofrecerán un concierto acústico.
En el local se instalará también el stand de prevención y reducción de riesgos SOM.NIT de Cruz Roja Juventud, donde se informará sobre drogas y se realizarán pruebas de alcoholemia todos aquellos que lo deseen.
Las entradas para este concierto son gratuitas y se pueden recoger a partir de este lunes 21 de noviembre en la Oficina Joven del Tarragonès.
El Grupo de Trabajo de Salud Sexual del Camp de Tarragona tiene como objetivo principal impulsar campañas para informar, sensibilizar y apoyar a todas aquellas personas vulnerables con riesgo de padecer esta enfermedad y está formado por las siguientes entidades y organismos: Cruz Roja, Assexora 't, H2o, UGT, Cruz Roja Juventud,
Fundación ECOM, ASSIR-ICS Camp de Tarragona, CASO Tarragona, CSM Pere Mata, Colegio de Enfermería de Tarragona,
Colegio de Farmacéuticos de Tarragona, Hospital Sant Pau y Santa Tecla, Hospital Universitario Juan XXIII, Concejalías de Salud, Juventud y Políticas para la Igualdad del Ayuntamiento de Tarragona y la Agencia de Protección de la Salud de Tarragona.
Los eurodiputados del PP votan en contra de la resolución adoptada por el Parlamento Europeo con motivo del Día Mundial del Sida
Once eurodiputados del PP votaron en contra de la resolución adoptada este jueves por el Parlamento Europeo para hacer frente al VIH/sida en la Unión Europea y en los países vecinos, , y que contó con un abrumador apoyo (454 votos a favor, 86 en contra y 44 abstenciones).
Los eurodiputados populares se alinearon en esta ocasión con el sector más ultramontano de la eurocámara: la mayoría de los eurodiputados del Grupo Popular Europeo (representantes de otros partidos del centro-derecha europeo) votaron a favor.
La resolución, adoptada con motivo del Día Mundial del Sida, exige un acceso más equitativo a las medidas de prevención, pruebas, tratamiento y atención de los afectados y pide que la crisis económica no entorpezca la lucha contra la infección.
También se exige poner fin a la discriminación de los afectados tanto en la sociedad -a través de campañas de información- como en el acceso a los seguros de salud, a menudo con condiciones y precios abusivos para las personas que viven con el VIH.
En materia de salud sexual y reproductiva la resolución considera que se debe asegurar el asesoramiento confidencial y voluntario, las pruebas de detección y tratamientos contra el VIH y todas las enfermedades de transmisión sexual; la prevención de embarazos no deseados; el acceso igual y asequible a los anticonceptivos,
incluida la contracepción de emergencia; el aborto seguro y legal, incluidos los cuidados post-aborto; así como el cuidado y tratamiento para prevenir la transmisión vertical del VIH. los eurodiputados españoles que votaron contra la resolución fueron Pablo Arias, Pilar Ayuso, Pilar del Castillo,
Agustín Díaz de Mera, Luis de Grandes, Carmen Fraga, Carmen Mata, Jaime Mayor Oreja, Francisco José Millán, José Ignacio Salafranca y Aleix Vidal-Quadras,
todos ellos representantes del PP (el resto de eurodiputados populares españoles no estaban al parecer presentes).
Votaron a favor los eurodiputados que, encuadrados en diferentes grupos, fueron elegidos en representación de PSOE, CiU, ERC, IU, Iniciativa per Catalunya-Verds, PNV y UPyD.
El número de casos de contagio por VIH en España se mantiene más o menos estable desde hace una década,
si bien, la transmisión del sida entre hombres que mantienen relaciones con hombres no ha dejado de crecer desde 2004, especialmente entre los que tienen de 15 a 24 años.
Según datos facilitados hoy por el director general del Plan Nacional sobre el Sida, Tomás Hernández,
cada año se diagnostican 3.500 casos en España y la mayor parte de ellos corresponden a varones homosexuales (2.264 nuevos casos en 2009).
Además, el número de contagios entre hombres de entre 15 y 24 años no ha dejado de crecer desde 2004, y ya representan el 14% del total
Hernández ha explicado que este año se cumplen 30 años desde que se diagnosticaron los primeros casos de esta enfermedad,
cuyo patrón epidemiológico ha cambiado mucho, ya que los primeros contagios se concentraban entre los drogodependientes y ahora se dan más entre los jóvenes que mantienen relaciones sexuales sin protección.
Por eso, ha subrayado Hernández, para prevenir el SIDA es "fundamental" contar con la participación
de los jóvenes que cada vez se inician más pronto en las relaciones sexuales y sólo suelen utilizar el preservativo en la primera relación.
Nueva campaña
Para evitar que los contagios sigan creciendo, el Consejo de la Juventud de España (CJE) ha puesto
en marcha la campaña 'Condonéate', que en esta edición (la quinta) tendrá el lema: 'Seducción redonda'.
El objetivo de la campaña es concienciar a los jóvenes sobre la importancia de luchar contra esta enfermedad, ya que el 80% de los nuevos contagios se producen por no utilizar condones en las relaciones sexuales.
Para fomentar el uso del preservativo, el Consejo de la Juventud de España repartirá más de un millón de preservativos (masculinos y femeninos),
realizará pruebas diagnósticas y distribuirá folletos en cinco idiomas (español, catalán, gallego, euskera y árabe).
Por su parte, el presidente del CJE, Ricardo Ibarra, ha destacado la importancia de esta labor de concienciación
porque "cuando hablamos de prevención, hablamos de información, formación, educación y, sobre todo,
de asegurar el acceso gratuito a métodos eficaces" de prevención. Así que ya sabes, por el bien de todos, usa condón.
Hay evidencia que más del 50% de los nuevos casos de infección por el VIH entre hombres gays, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH) ocurren en el contexto de relaciones de pareja estable. (pincha aqui)
Muchos hombres comprometidos en una relación de pareja se están infectando del VIH debido a que tienen sexo no protegido sin saber el estado serológico del otro.
Otros creen conocer el estado serológico de su pareja a pesar que en algunos casos no tienen la evidencia que ofrece el resultado de una prueba del VIH. La confianza en la pareja es uno de los principales motivos para no utilizar el preservativo.
Por esta razón, Stop Sida acaba de publicar una “Guía para Parejas Gays”, la cual ofrece información útil para el cuidado de la salud sexual en las relaciones de pareja entre hombres desde la perspectiva saludable y placentera de la sexualidad.
El enfoque de la guía es ofrecer información para la toma de decisiones informada, incitando a la reflexión personal, sin juzgar o excluir conductas o modelos de relación.
Pretendemos con esta guía que todas las parejas gays se puedan sentir representadas, con independencia del estado serológico al VIH,
recogiendo específicamente aspectos relacionados con parejas serodiscordantes (uno VIH+ y otro VIH-), seroconcordantes (los dos VIH- o los dos VIH+) y parejas que desconocen su estado serológico.
Se insiste en los significados personales y en la diversidad de modelos de parejas, enfatizando la importancia de la comunicación y del establecimiento
y el cumplimiento de los pactos. No tan solo en lo referente a la prevención del VIH/ITS, sino también la expresión de emociones y necesidades, como habilidades que facilitarán el cuidado de la salud sexual.
En esta guía se reconoce el acceso universal y gratuito al sistema sanitario, y los derechos sexuales -entre ellos el derecho a una educación sexual integral-, como un primer paso para eliminar el estigma y la discriminación, que son objeto los hombres gays, especialmente aquellos que viven con el VIH.
El 5 de junio de 1981 se publicó en Estados Unidos el caso de cinco hombres homosexuales con una pulmonía por Pneumocystis carinii , un agente infeccioso muy poco frecuente.
Fue la primera de una serie de evidencias que permitieron describir una entidad clínica desconocida hasta entonces, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).
En 1983 se identificó el agente causal, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), unas siglas que ahora –a diferencia de otros muchos acrónimos de bacterias y virus– casi todo el mundo reconoce.
Este 2011 se conmemoran (no estoy nada de acuerdo con utilizar la palabra celebrar ) pues los 30 de años de los primeros casos de sida.
En 30 años suelen pasar muchas cosas, pero la pandemia del sida, aparte de su dramático impacto,
ha hecho del mundo un lugar más pequeño y ha espoleado cambios impensables en 1981, no solo en el ámbito científico, sino en el económico, el social y el político.
En el ámbito científico, el estudio del VIH ha facilitado el desarrollo de tecnologías que han cambiado radicalmente la búsqueda biomédica,
de fármacos antirretrovirales (ARV) impensables hace 20 años y de nuevas aproximaciones preventivas.
Económicamente, al mismo tiempo que ha hipotecado el desarrollo de los países más afectados, ha creado un mercado sin precedentes para la industria farmacéutica y miles de puestos de trabajo en todos los sectores.
Socialmente, el sida ha sido capital para la defensa de derechos civiles básicos, ha cambiado la relación médico-paciente,
ha mediatizado las conductas sexuales de una generación y ha consolidado el tercer sector, haciendo de las oenegés una pieza imprescindible en la respuesta a la pandemia.
El sida ha cambiado también el discurso y la agenda política, tanto local como globalmente. Y –al menos en Occidente– ha pasado de ser una enfermedad letal a una enfermedad crónica; la estigmatización de los afectados ha disminuido; y en muchos países se ha articulado una respuesta efectiva.
La conmemoración de los 30 años es, pues, un buen momento para reflexionar sobre qué hemos hecho bien y qué no tanto.
El sida, como todas las crisis, pone de relieve la fortaleza y la debilidad de las sociedades. Hace poco, en una entrevista me preguntaron qué creía que era lo más relevante que debería suceder.
No dudé: evitar el reduccionismo biomédico, que las decisiones y la distribución de recursos se basen en la evidencia científica y que pierda el esnobismo que demasiado a menudo lo rodea.
Ciertamente, el sida, por sus características, ha ido acompañado de un excepcionalismo que no tienen otras enfermedades.
En Catalunya el resultado ha sido la existencia de centros clínicos, de investigación básica y de epidemiología –como el que tengo el honor de dirigir– vanguardistas en el Estado y competitivos internacionalmente; así como la consolidación de una red de oenegés que también ha liderado el discurso social y ha sido clave en el apoyo a los afectados.
Pero a veces el árbol nos impide ver el bosque; o dicho de otro modo, la preocupación por las formas no nos debe llevar a obviar el análisis objetivo de los resultados, ni la autocomplacencia impedir la imprescindible autocrítica por las cosas que no se han hecho bien.
En el Estado español, apenas ahora vemos los efectos positivos de la generalización de los programas de reducción de daños entre los usuarios de drogas por vía parenteral iniciados en los años 90,
y por eso seguimos siendo uno de los países europeos con la tasa de VIH más alta. Ahora, los hombres que tienen sexo con hombres
y los inmigrantes son los colectivos con un mayor crecimiento de nuevos casos de VIH y otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis.
Es preciso repensar las intervenciones, pero mientras ya gastamos más de 700 millones de euros anuales en ARV,
los presupuestos destinados a prevención son proporcionalmente exiguos y casi siempre vinculados a campañas informativas, fotogénicas pero de incierta efectividad. ¿Esperaremos también demasiado?
La atención a los afectados se concentra en los grandes hospitales y el aumento de la supervivencia hace que cada vez haya
más pacientes en tratamiento y con buena calidad de vida; y los costes –pese a que se diga lo contrario– seguirán aumentando con la aparición de nuevos fármacos.
¿Es sostenible este modelo de atención y financiación? La creciente evidencia sobre la efectividad de los ARV tomados de forma continuada para prevenir la infección hará aún más complejo el marco de respuesta.
Retos, por tanto, no faltan, especialmente con la crisis. Por eso es más importante que nunca evaluar qué se hace y definir prioridades.
No podemos renunciar a todo lo que se ha conseguido científica, social y políticamente, pero tampoco caer en el error de instalarnos en el discurso excepcionalista,olíticamente correcto pero desvinculado de los resultados.
Como siempre, no es responsabilidad exclusiva de los políticos; hace falta el esfuerzo y sobre todo el debate abierto y honesto de todos, profesionales, activistas y responsables institucionales.
Ya sabemos que qui dia passa, any empeny , pero los hechos han demostrado que retrasar las acciones acaba saliendo más caro… y no solo económicamente.
Fuente : El Periódico ( JORDI CASABONA ) * Fundació Sida i Societat.
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30 años respondiendo al sida y celebrando la vida
Han pasado treinta años desde que el 5 de junio de 1981 se publicó en EE.UU. la existencia de cinco casos de hombres gais que padecían una rara neumonía,
y a los que siguieron otros aquejados de otras enfermedades que sólo aparecían en personas inmunodeprimidas y, por tanto, incapaces de defenderse de infecciones y cierto tipos de cáncer.
Un año después se establecería oficialmente la denominación de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), término acuñado por el activista gay Bruce Voeller.
El movimiento LGTB reaccionó y, así, ya en 1981 en los EE.UU se creó Gay Men Health Crisis y en 1982 la Fundación del Sida de San Francisco y en Reino Unido el Terrence Higgins Trust.
Fueron de las primeras asociaciones en atender a las personas con sida y defender su salud, derechos y dignidad.La detección, en occidente,
de estos primeros casos de sida en la comunidad homosexual, así como el creciente número de nuevos casos, el absoluto desconocimiento sobre sus causas
y su prevención, la ausencia de tratamientos, el grave y rápido deterioro físico de los enfermos, de su salud y su prácticamente inevitable muerte,
llevó a una gran parte de la sociedad a un estado de pánico e histeria colectiva que depositó una insoportable carga de estigma
sobre nuestra comunidad, así como sobre otros colectivos sociales en los que inicialmente se presentó la enfermedad: heroinómanos, haitianos y hemofílicos.
Se plantearon diversas teorías sobre la causa del sida, como el uso de drogas, la promiscuidad sexual, o que era un castigo divino contra los homosexuales y otras gentes de mal vivir.
Fueron los años de lo que se llamó la “peste rosa”, el “cáncer gay”, la enfermedad de las “cuatro haches”, de los “grupos de riesgo”, años de enfermedad, muerte, discriminación y marginación, de vi-das silenciadas por el estigma, el rechazo social, familiar, de ami-gos, amantes, de compañeros de trabajo, de seres queridos, del personal sanitario…
El sida significaba la muerte física pero también social de los afectados y afectadas… En 1983 en Denver, Colorado, hubo un congreso de gente afectada por VIH, en su gran mayoría hombres gais, en el que se aprobaron los llamados “Principios de Denver”,
en los que se estableció la denominación “personas con sida” frente a la de víctimas o pacientes, así como una serie de recomendaciones para luchar contra la discriminación de las personas con VIH, en su gran mayoría aún vigentes.
En 1984, Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, del Instituto Louis Pasteur de Paris y Robert Gallo, del Instituto Nacional del Cáncer de los EE.UU., identificaron el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) como el agente causante del sida mediante la destrucción del sistema inmunitario.
El descubrimiento del VIH permitió disponer un año después del primer test de anticuerpos, así como comenzar a investigar su tratamiento y vacuna.
Ya en 1983 estaban claras la vías de transmisión y los fluidos potencialmente infectivos, pero en el imaginario social seguían manteniéndose mitos y prejuicios, como por ejemplo, que era posible contraer el VIH por un estornudo,
darse la mano, compartir cubiertos, picaduras de mosquitos y un sinfín de ideas equivocadas que aún hoy en día siguen creyendo algunas personas.
Frente a esto, el movimiento asociativo LGTB empezó a hablar de prevención, de prácticas de riesgo, de sexo más seguro y del uso del preservativo como el instrumento más eficaz para evitar la transmisión del VIH.
En aquella época los hospitales eran un suplicio para los afectados: se aislaba a los enfermos, el personal sanitario no quería pasar por sus habitaciones, sus expedientes e informes llevaban un punto rojo de 1 centímetro de diámetro como aviso para el personal que los atendía,
los dentistas ponían cualquier xcusa para no arreglar una muela, en los servicios de los hospitales se les trataba con muy malas maneras…
Como también lo fueron los hogares, el trabajo, las comunidades de vecinos, etc., ya que las y los afectados eran a menudo rechazados por familias y amigos, despedidos de sus trabajos, desahuciados o acosados, en definitiva tratados como apestados.
El movimiento ciudadano de lucha contra el sida y hemos tuvimos que realizar un enorme trabajo para combatir los prejuicios, el estigma la discriminación y marginación social de las personas con VIH, pero además la respuesta al sida contribuyó a un progresivo y difícil avance en la lucha por nuestra dignidad y
derechos.
En esa tarea, trabajamos codo con codo no sólo los hombres gais sino también las mujeres lesbianas, con las que compartíamos y compartimos una misma lucha y que eran testigos de cómo el sida segaba la vida de compañeros y amigos.
En 1985 muere la estrella de cine Rock Hudson. Meses antes había salido de dos armarios: hizo pública su homosexualidad y su infección por VIH.
Su valiente acto y su muerte significaron un punto de inflexión en la percepción social del sida, poniendo cara a una infección que para entonces comenzaba a ser una pandemia internacional.
Un año antes, en 1984 había fallecido también a causa del sida el filósofo Michael Foucault. Le siguieron el pianista Valentino Liberace en 1987; el fotógrafo Robert Mapplethorpe en 1989; el poeta Jaime Gil de Biedma, el escritor Reinaldo Arenas y el artista Keith Haring en 1990; el cantante Freddy Mercury y el escritor Hervé Guibert en 1991; el actor Anthony Perkins y el director de fotografía Néstor Almendros en 1992; el bailarín Rudolf Nureyev en 1993; el director de cine Dereck Jarman en 1994,
y tantos otros y otras, en un incesante y alarmante goteo, la mayoría de ellos anónimos pero que permanecen vivos en nuestro recuerdo.
A mediados de los 80 empiezan a formarse en el estado español las primeras organizaciones de atención apoyo y asistencia a las personas con VIH/sida como el Comité Ciudadano Antisida en 1985 en Madrid, Gais per la salut (que daría lugar a Stop Sida) en 1986 en Barcelona y muchas otras.
Por fin, en 1987 se aprobó el primer medicamento antirretroviral, el famoso AZT, que no llegó a tiempo para muchos, pero que dio esperanza a otros. Mientras tanto en Nueva York nacía Act Up con su lema “silencio = muerte” y el gobierno de EE.UU. prohibía la entrada al país a las personas con VIH, veto
levantado en 2010.
El 1 de diciembre de 1988 en una cumbre de ministros de sanidad se instituyó el “Día Mundial de la lucha contra el sida”, teniendo esta fecha un significado de jornada de reflexión y solidaridad hacia el colectivo de personas que viven con el VIH, que padecen el sida y los que ya han fallecido.
En 1990 se crearía el símbolo lazo rojo para recordar a las personas fallecidas a causa del sida. En 1995 se introdujeron las terapias combinadas y en 1996 se presentaron en Vancouver los resultados que daban las combinaciones de diferentes medicamentos que mantenían el virus a raya.
La terapia antirretroviral de gran actividad fue devolviendo la esperanza de vivir a muchas personas, por lo menos en el primer mundo, los países en vías de desarrollo seguían, y siguen, con un importante y grave problema mortalidad asociada al sida.
Por ello, no podemos olvidarnos de aquellos países y comunidades, en Asia, en América Latina, en África, donde ser lesbiana, gay, transexual o bisexual es motivo de agresión,
humillación, violación y asesinato y donde tener VIH sigue significando exclusión social, violencia e incluso la muerte por falta de acceso a prevención, tratamiento, atención y apoyo.
A día de hoy, la infección por VIH es una enfermedad crónica que sigue sin tener curación ni vacuna, aunque afortunadamente disponemos de una gran variedad de tratamientos.
En nuestra comunidad, ha sido y sigue siendo la mayor amenaza para nuestra salud, especialmente para los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres así como para los trabajadores del sexo tanto mujeres transexuales como hombres, porque nos afecta de una forma desproporcionada.
Por otro lado, el estigma asociado al VIH, incluso en nuestra comunidad, sigue siendo uno de los mayores problemas para las personas con VIH y con el que debemos y podemos acabar.
Hace 30 años, el VIH y el sida entraron a formar parte de nuestra historia y de nuestra vida, diezmando nuestra comunidad y poniendo en riesgo nuestra salud,
sin que ello impidiera que le hiciéramos frente de manera decidida; y vamos a seguir comprometiéndonos con su prevención y con el apoyo a quienes viven con el VIH, en nuestro país y en el resto del mundo.
Podemos decir, y sentirnos orgullosos y orgullosas de ello, que llevamos 30 años respondiendo al sida, 30 años celebrando la vida y que vamos a seguir haciéndolo.
Muchas gracias.
Nota de prensa de COGAM-FELGTB
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Soweto, el símbolo de una nación castigada con 5,6 millones de infectados por SIDA
Una cría de gato como señal de victoria. De pelo anaranjado, el felino juguetea entre las piernas de los visitantes y alcanza ansioso un cazo de leche en el suelo de la cocina.
Tendrá unos dos meses y, aunque es imposible que lo sospeche, es el símbolo de la esperanza de la casa. Hace unos años, su dueña no podía ni moverse de la cama.
El sida había destrozado su organismo. "Lloraba y lloraba, me hacía todo encima, estaba paralizada de cintura para abajo, muy débil. No podía ni limpiarme.
Un desastre", recuerda. Monthsane, de 55 años, vive en una pequeña casa en Zola, uno de los barrios menos recomendables de Soweto, a las afueras de Johannesburgo, y también uno de los más castigados por el VIH.
Y en Sudáfrica, cargar con esa etiqueta no es un detalle sin más. Con 5,6 millones de infectados, es el país más golpeado del mundo por la enfermedad.
Vestida con un albornoz blanco de topos lilas, Monthsane se ha colocado, coqueta, un pañuelo blanco en la cabeza para recibir a las visitas.
No tiene ni idea que, a miles de kilómetros de su hogar, se celebran cumbres internacionales donde se debate el futuro de miles de enfermos de sida como ella.
Pero Monthsane podría explicar qué es salvar la vida por recibir esa ayuda. Y dar lecciones de buen humor.
Cuando las enfermeras que la han ido a ver a su casa le preguntan cómo está, deja que sus piernas sean la respuesta: se levanta del sofá, da dos pasos cortos y se lanza a bailar y cantar. Por eso ha decidido tener un gato, porque ahora será capaz de cuidar de los dos.
Monthsane presta sus huesos, su cuerpo cansado y su voluntad de hierro para restar frialdad a los números que alertan sobre el impacto del sida,
especialmente en África Subsahariana, desde que se diagnosticaron los cinco primeros casos en 1981. Hoy, dos tercios de los 34 millones de infectados de VIH en el mundo viven en el continente madre.
La mayoría, mujeres y jóvenes. Con un simple golpe de memoria, Monthsane pone rostro al problema. "Yo no fui a buscar el sida. La enfermedad vino a buscarme en esta casa. No podía controlar lo que hacía mi marido ahí fuera", dice.
Su hija Zendzile, de once años, dibuja otra cara del drama. Nació seropositiva, pero es fuerte como una roca, dice su madre. No tiene problemas en el colegio por eso. "En el barrio, quien no está infectado, está afectado", apunta Monthsane en un arranque de sagacidad.
Y serán más. De los veinte países con más adolescentes –entre 10 y 19 años– infectados, sólo dos (EE.UU. e India) no son africanos.
Sudáfrica encabeza la lista, con 292.000 casos. Susane Kasedde, especialista de prevención de SIDA de Unicef, no visitó Johannesburgo por casualidad la semana pasada. Las buenas noticias sobre el virus –un 25% menos de nuevos infectados en la última década– son un arma de doble filo.
Por si acaso, Kasedde no baja la guardia: "A pesar de los progresos hechos, aún tenemos cinco millones de jóvenes de entre 14 y 25 años con VIH. ¿Sabes cuántos de África Subsahariana? Casi cuatro", nos cuenta.
De nuevo en el barrio de Zola, en un descampado lleno de basura, Constance pasea con tres amigas y un bloc de notas apretado contra el pecho. Son voluntarias de la organización Total Control of the Epidemic y visitan a los vecinos puerta por puerta para convencerles que se hagan la prueba del sida.
En Sudáfrica, el análisis y los antirretroviales son gratuitos y estos días hay instaladas unas carpas rojas con las agujas preparadas. De 42 pruebas hechas hoy –por el viernes–, siete han dado positivo. Todas mujeres de menos de 25 años.
"Hay mucha gente que tiene miedo. Si creen que están en riesgo, no vienen. Creen que si no lo saben, no les pasará nada", dice Constance. En su mirada se escapa un destello de resignación.
Dimakatso y Dumi no saben qué es la ONU ni Nueva York. Tienen cinco y nueve años, las piernas de alfiler y el hambre clavado en las costillas. Dumi ha rapiñado un bocadillo de pan de molde no se sabe muy bien de dónde.
La petición internacional de más fondos para luchar contra el sida es ese bocadillo. UNaids calculó hace unos días que se necesitan 22.000 millones de dólares en el 2015 para evitar siete millones de muertes por sida.
Los recortes de presupuesto no son sólo números en Soweto. Hasta finales del año pasado, los dos niños estaban atendidos por la Cruz Roja. La coordinadora del proyecto, Mantshadi Moralo, se muerde el labio de rabia al explicarse. "Hubo un recorte y dejó de llegar la ayuda en octubre.
Tuvimos que dejar de atender a los niños que estaban más lejos de la sede. Su madre tiene sida y es alcohólica. Los abandonó", dice.
Duermen en una chabola de hojalata oxidada que huele a rayos. Comparten el agujero, en el que un colchón podrido ocupa casi todo el espacio, con un hermanastro que les echa a la calle cuando su novia le visita. No hay cocina ni baño.
Tampoco agua o electricidad. "El más pequeño tiene tuberculosis y posiblemente sida también", dice Moralo.
El Gobierno sudafricano gastará este año mil millones de dólares en programas de sida y VIH. Su campaña "Conoce tu estatus" ha hecho el test del sida a 12 millones de personas. La educación es clave porque en estos casos la ignorancia es asesina.
"Algunas sectas religiosas aseguran que si se reza mucho, se puede curar el sida. Y la gente reza hasta que cae", lamenta.
El reto es tan enorme como la inocencia de las víctimas más vulnerables. Hay 1,99 millones de huérfanos por sida en Sudáfrica. Un paseo por los barrios con menos suerte del país es zambullirse en esa realidad. Millares de abuelas, tías o vecinas cuidan a huérfanos del sida.
"Su madre murió, el padre se fue", repiten decenas de ancianas que se echan la casa a cuestas por responsabilidad y por amor.
Relebogile Matschatlda perdió a sus padres por el virus y también tiene sida. La vida no se lo pone fácil.
Tiene un tumor en el cuello del tamaño de una pelota de tenis. "No me gusta cuando los otros niños se ríen porque tengo esto", dice mientras se señala el bulto.
Tiene unos ojos verdes de impresión que resaltan en su tez morena. Vive con su abuela y dos hermanos en un centro social.
Por la tarde, se reúne con otros amigos en el centro de salud donde les informan sobre el sida.
Ese día se han colocado en corro y dos chicas adolescentes leen un texto sobre los derechos de los niños.
Cuando llega el turno de preguntas, una niña corta el aire con una voz de cristal. "¿Por qué los niños tenemos que tener sida?", interroga. Relebogile fija la mirada en el suelo y mueve la cabeza suavemente. Como si se preguntara lo mismo.
La Federación reclama un pacto por la salud sexual entre partidos políticos y administraciones públicas de todos los ámbitos
La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales reclama, en Día Europeo de la Salud Sexual, una mayor y mejor atención por parte de las administraciones sanitarias a la salud sexual de lesbianas, gais, trans y bisexuales desde una perspectiva integral que incluya también la promoción de la salud a través de la educación.
De hecho la FELGTB propone, en el año que ha declarado como “2011 en Positivo: más salud, más solidaridad”, un pacto por la salud sexual entre partidos políticos y las distintas administraciones sobre la base de que el derecho a la salud comporta también el derecho a una atención de la salud sexual en la sanidad pública, lo que implica el establecimiento de planes y programas autonómicos de salud sexual y reproductiva.
Los datos epidemiológicos publicados por ONUSIDA alertan de una situación que es necesario abordar: “los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres continúan siendo el grupo pobla-cional más expuesto al riesgo de contraer el VIH en los países de Europa occidental.
De hecho, el número de nuevos diagnósticos de VIH atribuidos a las relaciones sexuales sin protección entre hombres ha ascendido drásticamente”.
“Las administraciones tienen que implicarse activamente en conseguir disminuir la incidencia del VIH y otras ITS en la comunidad LGTB, y sobre todo entre hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y mujeres transexuales trabajadoras del sexo,
los grupos con mayor prevalencia de VIH, y para eso deben abordar la salud sexual de forma integral como mejor herramienta para abordar el VIH”, ha reclamado Rubén Sancho, coordinador del Área de Salud Integral y VIH de la FELGTB.
Antonio Poveda, ha afirmado que “es necesario aumentar los recursos al servicio de la salud, de la salud sexual y de la prevención de la transmisión del VIH,
pero también de la investigación, los tratamientos y la sensibilidad social para mejorar la situación de las personas que viven con VIH”.
El avance del sida en el mundo se está frenando. El último informe de Onusida, muestra que la epidemia está cambiando su curso, ya que el número de nuevas infecciones por el VIH está descendiendo, al igual que los fallecimientos relacionados con el sida.
Ambas tendencias, según el organismo, están contribuyendo a la estabilización del número de afectados por la enfermedad, unos 33,3 millones, en al menos 56 países.
Los datos muestran que en 2009 unos 2,6 millones de personas se infectaron de VIH, una cifra casi un 20% inferior a los 3,1 millones de 1999. "Estamos desviando la trayectoria de la epidemia de sida con acciones audaces y decisiones inteligentes", afirmó Michel Sidibé, director ejecutivo de Onusida, en Nueva York (EE UU).
Sin embargo, aunque el número de nuevos casos se reduce, por cada persona que inicia el tratamiento dos contraen el virus, advierte la investigación. "Las inversiones en la respuesta al sida están dando sus frutos pero las ganancias son frágiles", recalcó Sidibé.
Los seropositivos viven más tiempo y las muertes relacionadas con el sida están bajando gracias al tratamiento, explica el estudio. Así, a finales del año pasado, 1,8 millones fallecieron por causas relacionadas con la pandemia. Una cifra que en 2004 fue de 2,1 millones.
Pese a estos datos alentadores, de los 15 millones de infectados en países en desarrollo, sólo 5,2 reciben tratamiento, por lo que 10 millones de personas en el mundo no tienen acceso a los antirretrovirales."El reto es ahora ver cómo podemos trabajar juntos para acelerar los progresos", apuntó Sidibé.
Una guerra no se acaba hasta que termina la última batalla. Y la que se libra contra el sida tiene todavía muchos frentes abiertos
LAS ENFERMEDADES VENÉREAS PROPICIAN EL CONTAGIO DEL VIH
Las personas que padecen enfermedades de transmisión sexual tienen más posibilidades de contagiarse del VIH.
Este riesgo "aumenta 3,5 veces" entre los infectados "por alguno del centenar de virus del papiloma humano existentes", indicó ayer el doctor Pep Coll,
investigador del programa HIVACAT y coordinador del estudio Check-ear, que busca detectar de forma precoz las infecciones por sida en hombres homosexuales.
A pesar de que los resultados de la investigación sólo son preliminares, sus responsables avanzaron que alrededor de un 75% de los hombres que practican sexo con hombres sufre o sufrirá el virus del papiloma humano
en algún momento de su vida, una cifra similar a la de la población general.
Todos estos datos ayudarán en la búsqueda de una vacuna preventiva contra el sida, ya que "conocer los pasos iniciales" de este virus
"extraordinariamente complejo" es "clave", recalcó la doctora Agathe León, del Hospital Clínic de Barcelona. En la mitad de casos la detección sigue siendo tardía
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CORTO DOCUMENTAL ((TIRAS DE MI PIEL - 2009))
Creo en la ecuación Visibilidad igual a Vida. Te cuento todo esto porque al contarlo me siento vivo. Mi vida está llena de huellas, de estigmas, de vida".
-Kike Poveda-
Esta pieza documental pretende proporcionar soporte,a una autobiografía ácida, honesta, controvertida, y vital,y manifiesta con claridad lo perteneciente al mundo de lo sombrío, de lo velado, al mundo de lo invisible...
En un simple acto de valentía sin precedentes,el protagonista aprovecha una fecha clave en su vida para compartir,
ante la cámara, sus facetas más susceptibles,más desconcertantes, estigmatizantes y humanas
Imborrables, reprochables e intolerables marcas de vida,que Kike Poveda convierte en extraordinarias y legítimas,mediante su constante y vital proceso de revelado público
UN CORTO DOCUMENTAL QUE NO SE INFECTA, NI SE CONTAGIA, NI SE TRANSMITE; SIMPLEMENTE SE REENVIA.
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Unas 6.335 personas recibirán tratamiento contra la lipodistrofia asociada al VIH en el SNS hasta 2013.
La lipodistrofia se puede definir como una redistribución anómala de la grasa que se desarrolla hasta en un 30% de las personas infectadas por VIH que se encuentran en tratamiento con antirretrovirales.
Existen diversas variantes, pero la más conocida y probablemente la más estigmatizante es la lipoatrofia facial, que consiste en una pérdida de la grasa subcutánea de la cara que acentúa los rasgos óseos y que puede llegar a ser muy marcada.
La distribución del vídeo se hará por todas las asociaciones y ONG asociadas a CESIDA (más de un centenar), asociaciones de pacientes y televisiones locales.
Cuenta con la canción de Vetusta Morla Un plan mejor como banda sonora y con la colaboración de diversos afectados por el VIH; como Pedro y Juan, una pareja en la que Pedro vive con el VIH desde hace 20 años;
Teresa, infectada de VIH desde 1998 y madre de un niño seropositivo, o Salvador, un joven que afronta el virus “sin complejos” y que afirma que nunca ha sido discriminado por ello.
Más de 6.000 personas deben recibir tratamiento hasta 2013
Durante la presentación del vídeo, en la que ha participado el secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del PSOE, Pedro Zerolo (que además es embajador para América Latina y Caribe de ONUSIDA,
El Programa de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida), se ha recordado que más de 6.000 pacientes deberían beneficiarse, a lo largo de los próximos tres años, del tratamiento contra la lipoatrofia facial asociada al VIH en el Sistema Nacional de Salud, prestación , por el momento se ofrece a través del procedimiento de “uso tutelado”
(un procedimiento de evaluación que consiste en autorizar y financiar estas intervenciones durante un periodo determinado de tiempo tras el cual, si la experiencia resulta favorable, se incorpora a la carter aordinaria de prestaciones).
Zerolo ha querido destacar que España es “uno de los pocos países” que ofrece sin coste para el paciente esta prestación.
Sobre este mismo tema, la presidenta de CESIDA, Udiárraga García, ha pedido que la prestación se implante bien y con cariño” en todas las comunidades autónomas, donde muchas veces su puesta en marcha necesita la voluntad política de los gobiernos autonómicos.
Según ha expresado, Cataluña y País Vasco serían a día de hoy las comunidades más avanzadas en su aplicación. “Hay una injusticia geográfica que tiene que ver con la valentía política“, ha añadido.
García también ha expresado que otro de los objetivos de este documental es insistir en la prevención y fomentar la adherencia al tratamiento, que muchos abandonan al aparecer los primeros síntomas de lipodistrofia. “No tomar el tratamiento supone no vivir“, ha advertido.
Fuente : CESIDA / Europa Press
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Uno de cada cuatro pacientes con VIH no usa preservativo / (Protégete y Protégelo).
El VIH es una amenaza para todos. toma precauciones. Protégete y protégelo.Y recuerda también hacerte la prueba del VIH, al menos,
una vez al año.Para más información pincha sobre la imagen
El uso del preservativo no está tan extendido como debería entre las personas que viven con VIH en España. Según la Encuesta Hospitalaria a pacientes con VIH del Plan Nacional sobre el Sida correspondiente a 2010, a la que ha tenido acceso Público, el 26,9% de los pacientes tratados por VIH en los hospitales españoles y que mantienen actividad sexual reconocen que no usaron preservativo en su última relación.
Este dato, además, confirma una realidad preocupante entre los seropositivos españoles que se mantiene invariable a lo largo de los últimos años, ya que en 2009 reconocía un uso insuficiente del condón el 28,1% de los afectados, mientras que en el año anterior el porcentaje era prácticamente idéntico.
"Es una variable que permanece bastante constante a lo largo del tiempo", explicó ayer la jefa del área de Epidemiología del VIH/Sida de la Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida, Mercedes Díez, que cree que esta conducta de riesgo revela "una inmovilidad tremenda que refleja que hay cosas ahí en las que trabajar".
La encuesta, realizada sobre 660 pacientes atendidos en 80 hospitales públicos de un total de 14 copmunidades autónomas,
recoge también que en torno a un 10% de las personas con VIH que acudieron a consulta habían tenido en el último año otra enfermedad de transmisión sexual, porcentaje "importante" que a jucio de Díez también pone de relieve otro campo donde "hay mucho margen" para la prevención.
Dividiendo a los pacientes por su nivel de estudios, los autores descubrieron que entre aquellos con estudios secundarios o superiores el desempleo era un factor clave para usar menos el condón,
mientras que en entre las personas de menor formación influye más la variable del sexo, ya que en este grupo las mujeres tienen un 40% menos de posibilidades de usar el preservativo. "Parece haber una desigualdad de género", explicó la especialista.
Buenas noticias
No obstante, desde el punto de vista de la evolución clínica de los pacientes "todo son buenísimas noticias", como destaca Díez en vísperas del Día Mundial del Sida, que se celebra el próximo 1 de diciembre.
En este sentido, las dos principales variables contempladas, el recuento de linfocitos CD4 por milímetro cúbico de sangre y la carga viral, han experimentado una evolución positiva desde 1996.
El número de pacientes con un nivel de CD4 por encima de 500 se mantiene por encima del 40% del total,
mientras que el grupo de aquellos que presentan una carga viral indetectable (menos de 50 copias) ha ido creciendo en los últimos años hasta representar casi un 70% en la actualidad.
Para Díez, esta tendencia es "tremendamente positiva" y tiene "repercusiones evidentes sobre la transmisión, ya que si la carga viral de estas personas está tan disminuida su posibilidad de transmitir el VIH también".
En cuanto a las terapias, entre el 80% y el 85% de los pacientes están siendo tratados con antirretrovirales.
La ausencia de esta medicación en el resto de los casos se debe, en la mayoría de los pacientes, a una decisión médica.
Más inmigrantes
La encuesta refleja cómo los inmigrantes han ganado peso entre el grupo de pacientes de forma paralela a su mayor presencia en la sociedad española,
habiéndose triplicado el porcentaje de atendidos de este colectivo desde el 4,1% de 2001 hasta el actual 13,8%.
Por último, sigue a la baja el uso compartido de material de inyección de drogas como vía de transmisión del VIH. No obstante, debido a la mayor supervivencia lograda por los antirretrovirales, sigue apareciendo aún como la principal forma de contagio entre los pacientes atendidos.
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VIH/sida aquí y ahora. Hablemos…” es una campaña de la FELGTB con una estrategia innovadora en la prevención de la transmisión del VIH entre hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), cuyas características principales son el uso de medios audiovisuales y de Internet para la divulgación y la visibilidad de las personas VIH-positivas mediante siete testimonios.
Rafa, Kike, Marcos, Quim, Joan, Antonio y “Roberto” (el único con nombre figurado) cuentan de tú a tú distintos aspectos que hacen referencia a la infección por VIH,
a la necesidad de hablar del VIH, de prevenirse y de realizarse la prueba si se ha tenido una práctica de riesgo, y sobre todo con su imagen invitan al conocimiento de la realidad del VIH porque no son actores ni figurantes,
son siete personas que en algún momento de su vida se infectaron de VIH. Todos los testimonios pueden verse en la página web www.vih-hablemos.com, herramienta principal de la campaña.
Sus siete protagonistas son de diferentes edades y se han infectado en diferentes momentos de su vida, pero comparten el afán por trabajar la prevención del VIH porque “merece la pena”.
Según datos de ONUSIDA en su Informe sobre la epidemia mundial de Sida de 2008 “los HSH continúan siendo el grupo poblacional más expuesto al riesgo de contraer el VIH en los países de Europa occidental”, y según el Ministerio de Sanidad
“en nuestro país más del 10% de los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres está infectado por el VIH”.
La campaña busca que la gente vuelva a hablar del VIH, vuelva a tenerlo presente, para mantener la práctica de un sexo más seguro y el uso de métodos de prevención
y para que se hagan la prueba del VIH si han tenido alguna práctica de riesgo, porque lo peor de tener el VIH es no saberlo.
En la actualidad en España las personas con VIH son marcadas con una señal difícil de borrar, un estigma al que se enfrentan en algún momento durante el proceso de la infección.
Sufren una discriminación silente y cotidiana que les empuja a menudo hacia la invisibilidad y el silencio.
VIHvO! es un grito colectivo a la vida, una serie de propuestas artísticas dirigidas a
erradicar la lacra del estigma asociado a la infección por el VIH.
Una ventana abierta al mundo donde se hacen visibles sentimientos y vivencias de las personas seropositivas poniendo fin a su ostracismo.
Porque la vida merece ser vivida, porque la vida no retrocede ¿lo harás tú?. La esencia de VIHvO!
Si hay un tipo de prácticas -y, consecuentemente, un colectivo, aunque no sólo ellos- donde la incidencia del VIH es claramente superior a la esperable estadísticamente es la de hombres que tienen sexo por hombres.
Este grupo de población, que en España son casi todos gays (no se trata de relaciones esporádicas, sino que se enmarcan dentro de una relación afectivo-sexual), según reconoció a este periódico el secretario del Plan Nacional sobre Sida (PNS),
Tomás Hernández, representa el 38% de los nuevos diagnósticos de infectados, muy por encima del teórico 10% de población que representan. El resultado es que los cálculos de Sanidad arrojan que un 10% de los gays de España están infectados por el VIH.
Este dato explica que la última campaña de prevención del PNS se dirija específicamente a hombres que tienen relaciones con otros hombres.
El lema, No dejes que el VIH se fije en ti, es un guiño a la pregunta que figura en los carteles y en el vídeo que se ha hecho al respecto. En él se pregunta a los involucrados en qué parte de un hombre se fijan.
De las varias opciones (culo, ojos, músculos, boca, ropa, bolsillo), sólo la última es la correcta: es el sitio donde se guardan los preservativos, la forma de prevención más eficaz si se tienen relaciones sexuales.
En total, en España hay entre 120.000 y 150.000 personas con VIH. A algo más de 77.000 se les ha diagnosticado sida, de los que un 60% aproximadamente han fallecido.
En el total de los casos de sida, los hombres que tienen sexo con hombre son el 10%, pero los datos de infectados recientes indican que esa cifra va a aumentar.
Fuente : El País
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Vídeo protesta contra el VIH de la Coordinadora Gai Lesbiana de Catalunya
La Coordinadora Gai Lesbiana de Catalunya ha confeccionado, con motivo del Día Mundial de Lucha contra el VIH/Sida, un breve spot que presenta un mensaje contundente contra el VIH, dedicándole al que denominan “ser abominable” las palabras
“Fuck you” (”jódete” en inglés), como expresión de protesta contra el daño que este virus ha causado a tantas personas.
El vídeo está realizado de forma inclusiva, apareciendo en él diferentes tipos de personas de las que han sido identificadas con la antigua y equivocada noción de “grupo de riesgo”, hoy en desuso.